martes, 16 de octubre de 2012

LA DICTADURA DE LAS PALABRAS

Actualmente la derecha concentra un considerable poder político y económico. Pero además de imponer en toda su esencia el modelo neoliberal, procura operar un cambio de mentalidades que lo normalice y con ello ejercer la hegemonía cultural mediante el control de las representaciones colectivas. Este proyecto se sustenta en una campaña sistemática de autolegitimación y descrédito de los argumentos progresistas, en coordinación con la derecha mediática mayoritaria. Asistimos entonces a:

  •         La creación y propagación de conceptos… y así como una brutal dictadura pudo ser llamada “Proceso  de Reorganización Nacional”, hoy el control de compra de divisas extranjeras, es un ataque a la libertad…  y muchos hacen suyo el lenguaje de esos liberales por medio de expresiones repetidas de modo acrítico en los contextos de la vida cotidiana. Sus insistencias en  “simulación”,  “hacer caja”, “la plata de los jubilados”; “solo nosotros tenemos sentido común” contrarían cualquier prueba de verdad o validez normativa. Pero por su simpleza, su fuerte arraigo en la opinión pública y a pesar de operar sobre las apariencias, no sobre la realidad, y su aspecto no ideológico, tales expresiones consiguen adhesión.
  • La estigmatización de determinados colectivos. Planes de vivienda, asignaciones familiares, reconocimiento de derechos, son descalificados. Al disfrutar de supuestos “privilegios”, parecen deudores del resto de la población. Desprestigiándolos se puede activar un malestar social basado en el rencor, la envidia y el miedo, y socavar la reputación de lo público para justificar su liquidación. Se alude a los desempleados como beneficiarios de la reforma laboral, pero se les supone holgazanes que deben redimir su inutilidad con labores sociales.
  •        Un método de argumentación basado en la simpleza y la comprensión inmediata. Formas de razonamiento y esquemas mentales al alcance de todos hacen posible que las ideas y soluciones impuestas sean aceptadas como conclusiones propias, expresiones de un pragmatismo irrefutable y del interés colectivo. Se apela así a espacios imaginarios de consenso de los que el oponente no puede autoexcluirse, se habla entonces de libertad, de democracia, la seguridad jurídica, las instituciones.. aunque no definan claramente que interpretan con esas palabras. El eufemismo, la atenuación y la exageración, el defender premisas contradictorias, se han normalizado en el repertorio retórico derechista.
  •      La construcción de marcos de sentido. La acción del gobierno es calificada de improvisada, tramposa e insensata. Establecido ese marco, cualquier medida gubernamental legaliza la recriminación general y así se logra una incuestionable realidad que excluye las reglas del dialogo. En el espacio público se tiene más poder cuando se controla el marco de lo que se puede decir o explicar, lo discutible. La derecha es inimitable utilizando esta estrategia. La reiteración insistente de una consigna (y no de un argumento) a varias voces, en momentos y lugares distintos, es habitual, cuando un comportamiento es reiteradamente reputado de normal, se tiende a normalizarlo; o a estigmatizarlo, si se le ha tildado repetidamente de anómalo. El gobierno ataca, compra opositores, acarrea gente a manifestaciones.. pone a dedo a funcionarios, desconoce la división de poderes…
  •    La fijación de estos artilugios gracias al poder amplificador de los medios, que funcionan como laboratorios discursivos que difunden las nuevas expresiones y consignas, y los asesores preparan declaraciones inmediatamente trasladados a un titular. Inversamente proporcional al impacto de estos mensajes resulta la capacidad de contestarlos: los análisis críticos se disuelven en un aluvión de artículos, columnas y editoriales que logran una difusión e influencia mucho menor…y además..son producidos por “medios oficialistas”.. y eso ya les resta credibilidad.
  •      La moralización del discurso público. Pero el moralismo de la derecha desconoce las razones del otro: bueno o malo, normal o aberrante, son calificativos atribuidos de modo categórico y sin margen de discusión, apropiándose la universalidad de la noción en disputa. Las “personas normales, sensatas…de bien” a que apela ese  discurso, son indudablemente de derechas.
Una muestra del uso del lenguaje :

Carrió: "La Presidenta va casi con desesperación a la dictadura"
La diputada dijo que el Gobierno respondió a los cacerolazos con "la destitución de Despouy, el manejo del Consejo de la Magistratura y el anuncio sobre la ley de medios"
http://www.lanacion.com.ar/1516255-carrio-me-da-mucha-verguenza-estar-en-la-camara-de-diputados

Días antes, en el programa de TV “A Fuego Lento”, Carrió vaticinó que “vamos directamente a la supresión de la libertad de expresión” y acusó al oficialismo de manejar la Justicia. También opinó sobre el reclamo de gendarmes y prefectos y vinculó a Aníbal Fernández por el desaguisado.
También auguró que “estamos en momentos muy difíciles” y recordó: “Yo dije que venía la configuración de una dictadura”.

También mencionó  el  Art. 36 de nuestra  Constitución… explicando  que un gobernante surgido legítimamente de elecciones democráticas, se coloca por encima de las reglas de la democracia y  pierde en el ejercicio, por lo tanto, la legitimidad que tuvo en el origen…pero no dijo nada en que situaciones Cristina se coloca por encima de las reglas de la democracia ..algo que justificaría la calificación de pérdida de legitimidad, y la mención que hace al “derecho de resistencia contra quienes ejecutaren los actos de fuerza enunciados en este artículo”

“Art. 36.- Esta Constitución mantendrá su imperio aun cuando se interrumpiere su observancia por actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático. Estos actos serán insanablemente nulos.
Sus autores serán pasibles de la sanción prevista en el artículo 29, inhabilitados a perpetuidad para ocupar cargos públicos y excluidos de los beneficios del indulto y la conmutación de penas.
Tendrán las mismas sanciones quienes, como consecuencia de estos actos, usurparen funciones previstas para las autoridades de esta Constitución o las de las provincias, los que responderán civil y penalmente de sus actos. Las acciones respectivas serán imprescriptibles.
Todos los ciudadanos tienen el derecho de resistencia contra quienes ejecutaren los actos de fuerza enunciados en este artículo.
Atentará asimismo contra el sistema democrático quien incurriere en grave delito doloso contra el Estado que conlleve enriquecimiento, quedando inhabilitado por el tiempo que las leyes determinen para ocupar cargos o empleos públicos.
El Congreso sancionará una ley sobre ética pública para el ejercicio de la función.” 

Ha dicho tantas cosas…. ahora una más… aunque no tenga argumentos para sostener sus afirmaciones..
La dictadura es una forma de gobierno en la cual el poder se concentra en torno a la figura de un solo individuo (dictador) o una junta militar con un número de dictadores, generalmente a través de la consolidación de un gobierno de facto, que se caracteriza por una ausencia de división de poderes, una propensión a ejercitar arbitrariamente el mando en beneficio de la minoría que la apoya, la independencia del gobierno respecto a la presencia o no de consentimiento por parte de cualquiera de los gobernados, y la imposibilidad de que a través de un procedimiento institucionalizado la oposición llegue al poder.

Dictadura constitucional
Artículo principal: Dictadura constitucional.
La dictadura constitucional es la forma de gobierno en la que, aunque aparentemente se respeta la Constitución, en realidad el poder se concentra de manera absoluta en las manos de un dictador (y en ocasiones, en las manos de sus cómplices), controlando éste, directa o indirectamente, los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. El mecanismo mediante el cual se mantiene el aparente respeto a la Constitución se denomina fraude constitucional: un ejemplo es el fraude electoral. (De Wikipedia)

¿Es éste un gobierno surgido de un golpe militar..? ¿O de elecciones sin partidos proscriptos…? ..como sucedió en otras ocasiones:

“Así en las elecciones del 23 de febrero de 1958, la formula Arturo Frondizi/Alejandro Gómez triunfó con el 45% de los votos, bajo la Unión Cívica Radical Intransigente, contra la formula Ricardo Balbín/Santiago H. del Castillo con el 29% de votos, por la ala conservadora de la UCR, la Unión Cívica Radical del Pueblo, en tercer lugar figuró el voto en blanco, con un total de 836.658 votos de personas que se negaron en votar en elecciones no libres…Más tarde Frondizi mandó al congreso y se sanciono exitosamente la ley de amnistía, aunque esta ley no le permitía al peronismo presentarse legalmente en elecciones, si le permitía usar sus emblemas y insignias, y también les permitía abrir comités y participar en ellos con absoluta libertad. Sin embargo, no había quitado la proscripción del peronismo (aún no se podían presentar en elecciones), por lo que empezaron a hacer movilizaciones en contra del gobierno de Frondizi, ya que este había traicionado al peronismo, él cual había sido la clave para permitirle a Frondizi ganar las elecciones.” (De Wikipedia)

“El gobierno del Presidente Arturo Illia debió convivir con su propia debilidad derivada del hecho de haber sido elegido en elecciones no libres, a causa de la proscripción del peronismo, muchos de los cuales votaron entonces en blanco, obteniendo la segunda minoría. La falta de reconocimiento de legitimidad al gobierno de Illia por parte de los ciudadanos peronistas, se vio agravada por un plan de lucha del movimiento obrero, afectado por la decisión del gobierno de sancionar una legislación sindical sin consultar a los sindicatos.” (De Wikipedia)

A pesar de esos condicionamientos… ¿alguien acusa a esos presidentes de ser dictadores..?
¿Controla, directa o indirectamente, los poderes Legislativo,  Judicial…?
¿No  debe negociar para la aprobación de leyes..? Y cuando logra hacerlo.. ¿no se lo acusa de “comprar opositores”..? ¿Cuántas medidas cautelares, plazos, negativas, ha aprobado contra el Gobierno el Poder Judicial..? La Ley de Medios hace 3 años que está.. y todavía no se la puede aplicar..¿soportaría eso una dictadura..?
En cuanto al “el poder se concentra de manera absoluta en las manos de un dictador (y en ocasiones, en las manos de sus cómplices)”..

“El ministro Cavallo podrá poner en marcha muchas de las medidas que estuvo esbozando en los últimos días, sobre todo los cambios en materia financiera, impositiva y en la reforma administrativa de las reparticiones y organismos públicos descentralizados, a partir de la aprobación de las mismas por parte del Senado. Es que esta madrugada la Cámara alta tenía todo listo para aprobar la ley que delega facultades del Congreso al Poder Ejecutivo. De esa forma, Cavallo conseguía los poderes especiales que había pedido como condición para impulsar un plan de reactivación económica. De todos modos, los legisladores le aplicaron algunas restricciones. Por ejemplo, no podrá modificar las leyes laborales para despedir empleados, bajar salarios ni jubilaciones. Esto significa que si el Gobierno quiere modificar la ley de Contrato de Trabajo o de salario familiar, o privatizar el Banco Nación o la Casa de la Moneda, debería mandar un proyecto de ley al Congreso” (losandes.com.ar; 29/03/2001)

¿Alguno escuchó que se acusara a De la Rúa de dictador..a pesar que su cómplice pidió y obtuvo “superpoderes”..?
 
Una cuestión hay que reconocerle a la oposición: jamás agota nuestra capacidad de asombro. Ya son pocas las ganas de entrar en debate –por supuesto, hablándole al aire- con sus repetidas paradojas, porque el terreno de su construcción semántica es tan cambiante que ni siquiera para disentir puede encontrarse un sitio seguro. Llega hasta impugnar la naturaleza del lenguaje, descrito por los semiólogos como un sistema convencional de signos orales y escritos reservado a comunicar significaciones y que demanda, como peculiaridad elemental, el acuerdo entre el grupo humano que lo utiliza sobre el significado de ese sistema de signos... Lo inverso, se juzgaría un diálogo de extraños.
En nuestro caso lo que resulta imposible es percibir un espacio, aunque transitorio, de coherencia que conceda conservar la percepción de recibir desde la oposición, un juicio lúcido, razonable y fundado.  Ciertamente, de argumentación, ni hablar…

No hay comentarios:

Publicar un comentario