martes, 15 de enero de 2013

REACTORES NUCLEARES: HABLAR AL COHETE...


“Reactores nucleares: un acuerdo que traerá polémica. Finalmente, se supo: la principal prenda de cambio de las negociaciones entre la Argentina y los Emiratos Árabes Unidos ha sido la construcción de dos reactores nucleares por parte de nuestro país. (..) 
Oportunamente, Raúl Alfonsín fue impulsado —casi forzado— por Estados Unidos para firmar un Tratado de No Proliferación (TNP) de tecnología nuclear, en momentos en los que intentaba comercializar uranio enriquecido.
Lo mismo le ocurrió a Carlos Menem, quien prometió vender reactores nucleares al entonces presidente de Siria, Hafez Al Assad y fue presionado por el ex embajador norteamericano Terence Todman para que no lo hiciera.
Los argumentos siempre han sido los mismos: la posibilidad de que se desate una escalada nuclear a nivel mundial.
¿Dirá lo mismo ahora Estados Unidos respecto al acuerdo que refrendaron Cristina y el presidente de los Emiratos, jeque Jalifa ben Zayed Al-Nahyan? Habrá que ver si la administración norteamericana cree en el argumento esgrimido en esta ocasión, vinculado a la necesidad de generación de energías alternativas frente a la escasez de electricidad."

Como siempre, los que intentan desmoralizar, ven aspectos negativos...no se les vá a ocurrir elogiar la capacidad de tecnología nuclear del país...y nos recuerdan otras oportunidades perdidas, sin admitir que la situación es totalmente distinta... Walter Bonetto, en "La Industria Perdida", pág 202 a 204,  da una versión de esas oportunidades..
“Así fue que los argentinos iniciamos la exploración del espacio a través de varios programas científicos. Cuando estábamos llegando a la meta de una gran etapa nos clausuraron internacionalmente en esta materia porque nos consideraron un país poco serio y po­co responsable para manejar esta tecnología de avanzada. (..)
En cuanto a las políticas argentinas en este aspecto, es po­sible que no hayan sido bien manejadas. (..) Dentro de los factores que intervinieron internacionalmente pa­ra que fuéramos considerados poco confiables podríamos citar: el conflicto de límites con Chile y la guerra de las Malvinas y, en me­nor medida, el tema de los desaparecidos, los procesos militares y la posibilidad de vender material estratégico y de transferir tecno­logía a algunos países árabes.
Todo dibujaba un cuadro de situación internacional muy poco favorable para nuestro país, por cuanto varias naciones vecinas y no tan vecinas consideraron que con este desarrollo satelital -gran parte de cuya tecnología dominaba-, Argentina se convertiría en una potencia atómica que podría poner en riesgo a la región.(..)
Los ingleses manejaban muy bien, como siempre, la información de inteligencia. Sabían claramente que Argentina, su enemiga, no debía tener bajo ningún concepto la capacidad de contar con mi­siles de largo alcance. Así es que Gran Bretaña usó como punta de lanza a los EE.UU. para encasillar a los argentinos de modo que se terminara en forma inmediata el desarrollo coheteril, argumentante que era un peligro para la región y para el mundo.
 EE.UU. también recibía una fuerte presión de Israel para suspender los programas argentinos de satelización y cohetería porque aquel país consideraba, según información de buena mano, que Argentina tenía compromisos de entrega de tecnología y componentes misilísticos a algunos países árabes, especialmente Egipto. (..) También cabe destacar que Israel, Gran Bretaña y los Estados Unidos conocían que Argentina vendía armas a la república islámica de Irán durante su guerra con Irak. Estos aspectos fueron determinantes, a través de fuertes presiones internacionales, para desmantelar el proyecto argentino de satelización.
En abril de 1987 los países más industrializados del mundo se habían reunido en la ciudad de Roma, donde deliberaron en una serie de reuniones y concluyeron firmando un documento al que llamaron "Régimen de Control de Transferencia Misilística". Era un proyecto de acuerdo internacional propuesto por los Estados Unidos de Norteamérica para quitar de las manos "el poder de desarrollo misilístico a países inestables" dentro de los cuales seguramente estaba incluida la República Argentina.
Nosotros los argentinos siempre nos caracterizamos por vivir de lo prestado porque nunca fuimos capaces de tener una adecuada conducta financiera propia y hemos dependido del crédito a veces hasta para tomar un helado. Los norteamericanos lo aprovecharon al máximo. Un ejemplo fue la imposición al gobierno de Carlos Menem en cuanto a que "la única forma de recibir un dólar era desmantelar y destruir en forma inmediata con el visto bueno de veedores internacionales todo el proyecto coheteril que se venía desarrollando en nuestro país, el cual en ese momento se llamaba Plan Cóndor".(..)Hubo numerosos cuestionamientos diplomáticos. Y en septiembre de 1989 -cuando el presidente Menem se reunió con el presidente norteamericano George Bush (padre) en Nueva York- el primer reclamo que recibió el mandatario argentino fue el de "suspender al misil Cóndor". En este mismo viaje la subsecretaría de Defensa norteamericana manifestó contundentemente a funcionarios de alto nivel de la delegación argentina que "si no efectuaban la  destrucción del proyecto" no pensáramos en obtener algún nuevo crédito.”

Pero algo ha cambiado:
"La presidenta Cristina Fernández anunció que el noviembre de 2011 se obtendrá la primera muestra de uranio enriquecido, y que de esa forma nuestro país producirá el ciclo completo para la energía nuclear con fines pacíficos en Argentina.Contrastó las políticas hacia el sector durante los gobiernos neoliberales con las medidas que aplicaron su gobierno y el del ex presidente Néstor Kirchner. "Atucha II estaba paralizada desde 1994, y en 2011 estará funcionando, al mismo tiempo que tendremos primer muestra de uranio enriquecida", informó Cristina.
El desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos debería ser una política de Estado", aseguró, y recordó que el ministro de Planificación, Julio De Vido, ya comenzó a trabajar para conseguir el financiamiento para realizar Atucha III.
"Estos hechos marcan hitos que nos permiten formar parte de la sociedades con desarrollo tecnológico y científico, ya que nos va permitir formar parte del grupo de los 10 países que producen uranio enriquecido", anunció y aclaró que la política argentina en materia nuclear siempre es para su utilización con fines pacíficos.
La Jefa de Estado remarcó que "vamos a poder controlar todo el ciclo de producción" para la generación de energía nuclear. Además, adelantó "el desarrollo de la nanotecnología, que es muy experimental muy nuevo, y que ya lo hemos comenzado a desarrollar en la República Argentina".
Por otro lado, destacó que todo el software que controla y maneja la plata fue pensado, desarrollado y planificado por técnicos argentinos."
(Fuente)



Salvo para esos que intentan ver aspectos negativos, incapaces de admitir que hay capacidad para producir y no solamente "armar" componentes importados -el libro citado nos habla precisamente de una industrialización a la que se desmanteló-, que tampoco asumirán que no se depende de préstamos del FMI o el Banco Mundial... la situación  no es igual que en aquellas épocas..hay apoyo internacional al reclamo pacífico por las Malvinas.. no hay conflictos con otros paises...¿olvidan..? que la política exterior se decide acá... que a Bush hijo se le dijo "NO al ALCA".. a los fondos buitres NO...  y se seguirá diciendo: NO se aceptan imposiciones que afecten nuestra soberanía...

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