sábado, 25 de mayo de 2013

¿HAY CUERPOS QUE MERECEN RESPETO Y OTROS QUE NO..?

Editorial de "La Nueva Provincia", del  25/05/13:

"Perseguir a un hombre después de muerto, perseguir su cuerpo, tibio aún pero insepulto, y continuar ejerciendo contra él venganzas reparadoras es un ritual bárbaro y desvariante del odio. Casi una superstición. ¿Qué vestigio puede residir, en alguien muerto, del mal que haya prodigado vivo y actuante? Es, además, un ritual cruel, válido sólo cuando cierto sadismo se prueba las ropas de la justicia y el rigor."

La Nueva Provincia es un diario matutino publicado en la sureña ciudad bonaerense de Bahía Blanca. Fue fundado por Enrique Julio el 1 de agosto de 1898, por lo que se encuentra entre los periódicos más antiguos del país junto a los porteños La Nación y La Prensa, entre algunas otras publicaciones periódicas nacionales.

"Históricamente asociado a los intereses del sector agrícola argentino, en 1950 el diario -que había devenido en crecientemente opuesto al personalismo peronista- fue clausurado, durante la entonces presidencia de Juan Domingo Perón. No obstante luego del triunfo, el 16 de septiembre de 1955, del golpe de Estado de la autodenominada Revolución Libertadora el diario fue devuelto a sus legítimos dueños. En esa época Diana Julio de Massot, la nieta de su fundador, se convirtió en su directora. En 1958, ya durante el gobierno de facto encabezado por el general Pedro Eugenio Aramburu, "La Nueva Provincia" adquirió la estación de amplitud modulada LU2 Radio Bahía Blanca.
Si bien a comienzos de la década de 1960 el diario apoyó algunas políticas implementadas por el entonces el presidente desarrollista Arturo Frondizi, algunos años después se volvió conocido por su apoyo a los regímenes militares de la autoproclamada Revolución Argentina (1966-1973) y del autoproclamado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983). Respecto de éste último en particular, el diario ha editorializado la defensa del mismo "ante quienes pretendían instalar la dictadura marxista"
(Extractado de Wikipedia)

La "revolución libertadora" de 1955, fue en realidad un golpe de Estado que destituyó al gobierno constitucional de Juan D. Perón. A partir de esta asonada y ya con Perón en el exilio, se decreta la ley marcial, se prohíbe toda manifestación a favor del régimen depuesto, además de perseguir y fusilar clandestinamente a civiles y militares que habían simpatizado con el peronismo. Este hecho marcaría también, el comienzo del vía crucis para el cadáver de Evita.

"Secuestro y «desaparición» del cadáver de Evita
Para quienes querían borrar hasta del habla a Perón y al peronismo, el cuerpo de Evita era un serio «problema». Tras arduos debates sobre qué debía hacerse con él -que incluyeron proposiciones premonitorias, como arrojarla al mar desde un avión de la Marina o incinerar el cadáver-, se decidió que, ante todo, debía sacársela de la CGT para evitar que el edificio de la calle Azopardo se transformara en un lugar de culto y por lo tanto de reunión de sus fervientes partidarios. Como se le escuchó decir al subsecretario de Trabajo del gobierno golpista: «Mi problema no son los obreros. Mi problema es "eso" que está en el segundo piso de la CGT»."
(Felipe Pigna; Evita. Jirones de su vida;  Ed. Planeta; agosto 2012; pág.  348)

Pero en ningún momento, Vicente Massot  se preguntó "Qué vestigio puede residir, en alguien muerto, del mal que haya prodigado vivo y actuante?"..  nunca condenó el maltrato a ese cuerpo…
Pero no se limitó a silenciar ese hecho, se "prueba las ropas de la justicia y el rigor" :

" (..)El 24, el Cuerpo V asesinó a Mónica Morán, secuestrada once días antes, y armó “un operativo de acción psicológica”, según confirmó Vilas en 1987, para simular que “Cinco extremistas fueron abatidos en Bahía Blanca”, como tituló el diario (LNP 25.6.76).

Fue luego de ese cobarde fusilamiento de una militante del PRT que La Nueva Provincia pidió por escrito un cambio de rumbo. “Se trata de saber, ahora, si las Fuerzas Armadas están preparadas para asumir la responsabilidad de aquellas medidas urgentes que deben tomarse ya, porque una sociedad harta de desorden y falta de autoridad, pero, sobre todo, sin vocación de suicidio, así lo exige: juicios sumarios, pena de muerte dictada por autoridades militares, toque de queda y patrullaje militar en todo el país”, plantearon (LNP 6.7.76). La propuesta, sin embargo, “fue descartada por impracticable”, explicó Vicente Massot en su libro Matar y morir. La violencia política en la Argentina (1806-1980). “¿Cómo justificar miles de fusilamientos ante el clamor que tal práctica levantaría en el mundo?”, escribió comprensivo."
(Nota completa)
..pedía " juicios sumarios, pena de muerte dictada por autoridades militares, toque de queda y patrullaje militar en todo el país”,  y publicaba notas donde todos los muertos eran 

terroristas…  los "desaparecidos eran un invento de la "campaña antiargentina"...

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