jueves, 11 de julio de 2013

El INCAA.. y los INCApaces..

Dejando de lado la falacia que “denuncia”  Lanata sobre los créditos del INCAA, que son para “los amigos” que coinciden ideológicamente, desmentida con la realidad de producciones de empresas que no son precisamente “amigas". Pero Lanata no es el único..antes  Lucas Llach publicaba en La Nación, el 21.11.09, 
 “Por qué es tan malo nuestro cine: una hipótesis”

“El cine argentino está de moda. En Argentina, of cors. En realidad, lo que hubo es una película bastante buena, El secreto de sus ojos, y ese caso único nos alcanza para hablar de “un fenómeno”, sin reparar en la cantidad de bodrios que copan nuestras pantallas ayudados por el financiamiento público decidido por un burócrata sin el menor interés por la opinión de los financiadores últimos. (Personalmente, preferiría un sistema con mayor componente de “subsidio a la demanda”, en el que el Estado pusiera según tickets vendidos, pero ese es otro tema)..."

Lo que no dice, es cuantos bodrios hubo esa semana de producción extranjera… que también los hay..y son publicitados y promocionados por los medios...
Veamos unos datos interesantes:

"El 30 de junio, el conductor estrella del Grupo Clarín presentó un informe en el que se denunciaba a la política de subsidios a la cultura audiovisual, en cine y televisión, como ineficiente y corrupta. El pilar en el que se basó la denuncia es Cristina Agüero, una productora cinematográfica conocida por su escasa producción y su pasión por presentar denuncias mediáticas que nunca llegan a ningún lado. Agüero comenzó su carrera en los medios como actriz.. Trabajó en la película "Experto en Ortología" (1991), una comedia de Tristán en el que el rol de la mujer es reducido a la exhibición del cuerpo. De ahí pasó a convertirse en productora cinematográfica, donde no le fue demasiado bien."                                                                                                                Fuente:

Filmó Policía Corrupto: Una historia violenta                                                 

¿Que se sabe de ese película, quién la financió, qué éxito de taquilla tuvo..?
Señalada por muchos como la peor película argentina de la historia, "Policía Corrupto" merece su lugar en esta página más allá de todos los motivos "visibles" en la cinta. Estrenada el 13-06-96, este film contó con varias peripecias y curiosidades a lo largo de su rodaje, postproducción y posterior estreno. Es que pocos se explicaban y explican como es que recibió por parte del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) un subsidio por más de 625.000 pesos y un crédito blando por una cifra similar.                 Ya por aquellos días, los beneficios que recibió fueron cuestionados por las distintas entidades de la industria del cine. En un principio el Comité de Evaluación había calificado a "Policía corrupto" como "sin interés", pero fue el propio director del Incaa, ni más ni menos que Julio Maharbiz, quien vetó la resolución del Comité y calificó de "interés especial" a la película, con lo cual pudo cobrar los altos subsidios.  (..)La frutilla del postre es la actuación de Cristina Agüero, quien además es la productora y guionista del film. Y acá es adonde el tema se pone interesante...   Al parecer la titular de la productora que cometió este crimen cinematográfico tenía relación con un ex senador, hermano de un ex presidente (si, es ese, no hace falta que lo nombren en los comentarios), y este sería el verdadero motivo por el cual le financiaron la película. (..)Lo cierto es que esta historia de violencia, falopa y venganza, se llevó una buena torta de subsidios pero fue vapuleada por la crítica y solo fue vista por 5520 heroicos espectadores. "                                       http://www.soloquinceminutos.com/2008/07/polica-corrupto-la-peor-pelcula.html

Digamos que mucha autoridad moral no tiene para convertirse en fiscal de los créditos...
Pero  ¿está mal que se pretenda ayudar a la creación de proyectos culturales con cierto contenido, aún cuando no sean “taquilleros”..?
¿Qué sucede con la concentración monopólica de los medios y sus implicancias ..?
En América Latina se desnacionalizaron varias ramas culturales. Brasil y Argentina, los dos principales mercados editoriales, están, mayoritariamente, en manos de grupos transnacionales (como por ejemplo las españolas Prisa/Santillana y Planeta, y la británica Pearson), y forman parte de un circuito transnacionalizado que abarca complejas operaciones de planeamiento estratégico, comercialización, distribución y marketing. Las majors dominan las cadenas de distribución y exhibición cinematográficas, con supremacía de estrenos de películas extranjeras. Las producciones nacionales retienen apenas un 10% de las boleterías en Brasil y un 9% en Argentina, mientras que las norteamericanas responden, respectivamente por un 79,4% y un 82,1%. El mercado fonográfico presenta desequilibrios similares. Las productoras independientes de Brasil producen un 70% de la música nacional, sin embargo, logran solo un 8% de espacio de difusión en las emisoras de radio y televisión. A la vez, las majors graban apenas un 9% de repertorio nacional y, no obstante, se quedan con un 90% de los espacios de publicidad.

¿Cuántos “libros para leer en la playa”..éxitos de ventas, merecen ser recordados, tenerlos siempre a mano..? Igualmente, esos “hit del verano” escuchados a toda hora en los distintos medios, ¿tienen calidad y se convierten en inolvidables..? Sin embargo, libros que uno debe buscar, preguntar a los vendedores si los tienen, ya que no son exhibidos, canciones poco difundidas, pasan a ser clásicos, apreciados, difundidos “boca a boca”…
Hay programas de TV de alto rating, con publicidades carísimas, que luego son comentados, replicados por otros medios, con "reuniones de consorcio" de los periodistas del canal, luego son desmentidos por falsas denuncias, armadas.. y a la semana avanzan con otro tema.. el anterior "ya no sirve"... otros, con menor rating, hacen pensar, dejan algo al espectador, lo informa, lo entretiene, le hace conocer distintos lugares del país....pero los primeros son los que pretenden una mayor pauta publicitaria del Estado..

Las cuatro mayores empresas de medios y entretenimiento de América Latina (Globo de Brasil; Televisa de México; Cisneros de Venezuela; Clarín de Argentina) retienen el 60% de la rentabilidad total de los mercados y de las audiencias, distribuidos de esta forma: Clarín controla el 31% de la circulación de los diarios, el 40,5% de las ganancias de la televisión abierta y el 23,2% de la televisión por cable; Globo responde por el 16,2% de los medios impresos, el 56% de la televisión abierta y un 44% de la televisión paga; Televisa y TV Azteca forman un duopolio que acumula el 69% y el 31,37% de la TV abierta, respectivamente. [1]
Brasil, México y Argentina reúnen más de la mitad de los diarios y de las emisoras de radio y televisión, y el 75% de las salas de cine de la región [2]. Los indicadores de concentración de los medios en Chile, Paraguay, Bolivia y Uruguay están entre los más altos del mundo: apenas cuatro grupos privados dominan, respectivamente, el 95, 92, 86 y 85% de los mercados. [3]
Habitualmente, en todas las áreas donde actúa, el grupo Clarín tiene una posición dominante, proporcionada "por su interlocución privilegiada con los grandes anunciantes publicitarios y su acceso a las fuentes de los distintos estamentos de poder económico, político, sindical, etc.". [4] Actualmente, es uno de los más grandes oligopolios del mundo hispanohablante, con negocios en los medios de prensa, radio, televisión abierta y televisión por cable, producción audiovisual, Internet, contenidos digitalizados e industria gráfica. De acuerdo con el informe anual del grupo Clarín, la rentabilidad en 2009 fue el 16,4% mayor que la registrada en 2008, con ganancias de alrededor de 1,7 billones de dólares. Este rendimiento superó al de las Organizaciones Globo, de Brasil, que creció el 10% aunque con ingresos brutos bastante superiores a los de Clarín (5,2 billones de dólares).
Entre los efectos negativos de estos niveles récords de concentración, Martín Becerra marca el alto riesgo de unificación de las líneas editoriales y la prevalencia de las ambiciones empresariales por encima de los intereses del conjunto de la sociedad. E indica otras distorsiones:
“La concentración vincula los negocios del espectáculo (estrellas exclusivas), de los deportes (adquisición de derechos de transmisión), de la economía en general (inclusión de entidades financieras y bancarias) y de la política (políticos transformados en magnates de los medios o en socios de grupos mediáticos) con áreas informativas, lo que genera repercusiones que alteran lo que pretende ser la "autonomía" de los medios de comunicación.”
Si confrontamos el desempeño sustentable de la mayoría de los países latinoamericanos en el comercio global con lo que los gigantes de los medios recaudan en el continente, concluiremos que el grueso de las ganancias es absorbida por potencias extranjeras. Estados Unidos se queda con el 55% de las ganancias mundiales generadas por bienes culturales y comunicacionales; la Unión Europea, con el 25%; Japón y Asia, con el 15%, y América Latina, con solo el 5% [5]. De esa forma se entiende por qué la industria del entretenimiento fue la que más creció en los años noventa en Estados Unidos, representando el 6% del PBI. Los productos audiovisuales ya son la segunda mayor fuente de exportaciones.
 Y también tienen, además de escenas de violencia, sexo, sus mensajes culturales: 
"Febrero 29
El día de hoy tiene la costumbre de fugarse del almanaque, pero regresa cada cuatro años.Es el día más raro del año.Pero este día nada tuvo de raro en Hollywood, en 1940.Con toda normalidad, el 29 de febrero Hollywood otorgó casi todos sus premios, ocho Oscars, a Lo que el viento se llevó, que era un largo suspiro de nostalgia por los buenos tiempos de la esclavitud perdida.Y así Hollywood confirmó sus costumbres. Veinticinco años antes, su primer superéxito, El nacimiento de una nación, había sido un himno de alabanza al Ku Klux Klan."
(Eduardo Galeano;  Los hijos de los días, Siglo XXI, Buenos Aires, 2012)




[1] Becerra y Mastrini, Los dueños de la palabra: acceso, estructura y concentración de los medios en la América latina del siglo XXI; 2009.
[2] Ruiz Enrique Sanchez; Industrias culturales, diversidad y pluralismo
[3]  Becerra y Mastrini, Op. cit.
[4]  Becerra y Mastrini,  Op. cit.
[5] Nestor Garcia Canclini; Latinoamericanos buscando lugar en este siglo

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