lunes, 29 de julio de 2013

Qué futuro que tenemos los argentinos, la puta madre...!


Las palabras inapropiadas…

"Cristina Kirchner sorprendió ayer al expresarse en diálogo por conferencia con un chico llamado Marcos, de 11 años, con un vocabulario inapropiado: Marcos, con síndrome de Down, bailaba y agitaba sus brazos imitando a un militante K. Y terminó pidiéndole a la Presidenta que siga con sus obras: “¡Qué futuro que tenemos los argentinos, la puta madre!”, dijo, conmovida, Cristina. La escena se dio ayer en San Fernando mientras sus seguidores coreaban: “Cristina, Cristina, Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación”.

¿Cuáles son las palabras inapropiadas..? Fontanarrosa tenía razón cuando decía que las malas palabras se imponen por el peso específico que tienen, la contundencia…..
Palabras inapropiadas son llamar  "Proceso de Reorganización" a una dictadura genocida… hablar de "campaña antiargentina" cuando se denunciaban desaparecidos...tratar de locas a unas Madres desesperadas que reclamaban por ellos… Inapropiado es decir  "abatieron a terroristas" cuando aparecían cuerpos acribillados a balazos..- nunca un herido- en enfrentamientos fraguados…
¿Qué decir cuando se habla de "presos políticos" para referirse a criminales, secuestradores, juzgados y condenados..?Las palabras "Marcos, con síndrome de Down, bailaba y agitaba sus brazos imitando a un militante K"...¿no son inapropiadas..? ¿no es una manera de equiparar a una discapacidad con cierta militancia..? Los militantes K..¿son los únicos que bailan y agitan sus brazos..?


  En este país en donde se vaciaron bancos, fábricas, pueblos enteros y todo tipo de riquezas, no debe sorprender que también se hayan vaciado las palabras, y tenga debilitado su sentido una expresión como "vacío de contenido".
• Si muchas veces se devaluó la moneda nacional, también sufrieron sucesivas devaluaciones las palabras, el idioma y el lenguaje de los argentinos.
• En una época sin épica pero con crisis lo más heroico no es tener dinero sino palabra. Sin embargo, en la realidad es al revés. La endeblez de la palabra se proyecta en todo y ensombrece nuestra manera de ser y de actuar.
  Mas allá de hablar bien o mal, las palabras hablan por la persona que las pronuncia. Y en este sentido ayudan a aprobar o mandan a examen.
• El nuestro es un país en donde nadie se hace cargo enteramente de lo que hace y, mucho menos, claro, de lo que dice.
  A una época de propuestas políticas exteriores y de vigencia del éxito y del individualismo se corresponde un estilo de superficialidad y banalidad desde el lenguaje.
 (Extractado de: Carlos Ulanovsky; Los Argentinos por la boca mueren")

¿No es un vocabulario inapropiado que  un político declare que apoya la Asignación Universal por Hijo...cuando votó en contra de esa Ley..?
Cuando dicen que  quieren "seguridad"… pero no aclaran que lo que entienden por seguridad es más cámaras en las calles, más armas para la policía…no políticas sociales..
Pero mucha culpa del lenguaje es de los medios….

"Cada palabra tiene una carga intencional que precisamos descifrar: el habla es siempre, en potencia, un arma de discriminación cuando no la reflexionamos cabalmente. Un acento, una inflexión, un sesgo lexical pueden tener consecuencias personales, económicas, sociales o laborales imprevisibles. Por cierto, no se trata de atenernos a las pautas lingüísticas convencionales establecidas por el poder o por los medios, sino de estar en condiciones de interpretarlas y renovarlas según nuestra libertad y nuestra creatividad. El lenguaje es el trampolín de la expresión personal pero también la armadura que nos protege de los dardos del desprecio social o la flecha que rompe las murallas del prejuicio e instala una nueva fonética contra el autoritarismo de la burguesía o los manuales de urbanidad. También, cuando sabemos escucharlo, es el atavío que demuestra la falsedad y el ridículo de las intenciones y los propósitos de los famosos y los poderosos.
Por todo esto, la reflexión sobre el lenguaje es un emprendimiento necesario en tiempos de confusión como los nuestros. (..)
La sana indignación que se está alzando en los momentos actuales contra los excesos de vulgaridad en la televisión y en otros medios manifiesta vivamente la irritación que producen los ataques y las heridas a nuestra conciencia  lingüística: no está muerto quien pelea. Y con mayor urgencia crítica y moral se elevan los interrogantes: ¿Por qué este político no aprenderá a hablar? ¿Será posible que ignore las implicaciones de estas palabras? ¿Cómo puede ser que este locutor o esta conductora o este entrevistado se expresen de esta manera? ¿A qué nivel de desvergüenza se pretende llegar? ¿Por qué somos cómplices de este derrumbe? "
(Ivonne Bordelois; El país que nos habla)

Me queda una duda.. A Clarín…¿qué le molestó más: el "puta madre"… o "liberación"..?

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