miércoles, 21 de agosto de 2013

Enfermedades que preocupan...



"Sus médicos están preocupados. No la han visto bien", le dijo Nelson Castro a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la última emisión de su programa "El juego Limpio".
¿Habló con esos médicos..? ¿la presidenta es su paciente? ¿hace diagnósticos  sin ver al paciente..? ¿No hay una ética médica que prohíbe difundir datos del paciente..?

Nelson Castro en el programa “palabras +/ palabras –“ reconocía que el trastorno “hubris” no figura en el vademécum, pero si en alguna publicaciones….
Ese argumento.. ¿es suficiente para determinar que una persona –a la que se diagnostica sin revisarla- padece ese síntoma..?
Si observamos que recién el 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud, el que figure en un vademécum, haya publicaciones, no necesariamente garantiza certeza científica.

Es sorprendente el atrevimiento con que supuestos opinologos serios proyectan una correspondencia de secuencias entre la forma en que se ejercita el poder y las dolencias que se ocasionan en el cuerpo. Ni siquiera el más exaltado maestro espiritual, jefe religioso o del poder mental puede llegar a la aseveración imprudente de que la forma de ejercer el poder tiene reciprocidad directa con señalado tipo de padecimientos.


Pero ¿cuál es la razón que los que “están enfermos” son los mandatarios llamados dictadores, populistas..? Hitler, Stalin, Khrushchev, Mao, Francisco Franco, Fidel Castro, Hugo Chavez, Néstor Kirchner y Cristina.. ¿Son los únicos que ejercen cierto poder.. que se consideran los más capacitados, poseedores de las recetas salvadoras..?
 Los síntomas que manifestarían los que padecen de hubris serían:

  •   Confianza exagerada en sí mismo, imprudencia e impulsividad.
  •   Sentimiento de superioridad sobre los demás.
  •   Identifican su propio yo con la nación o la organización que conducen.
  •   En su oratoria utilizan el plural mayestático "nosotros".
  •   Pierden el contacto con la realidad.
  •   El rival debe ser vencido a cualquier precio. Se creen indispensables.
  •   La pérdida del mando o de la popularidad termina en desolación, rabia y rencor.

Algo que puede observarse en algunos políticos, periodistas, que ven todo mal, pronostican desastres, determinan qué debería hacerse…. se consideran intérpretes y portadores de la voz de "la gente"..
¿Qué decir de, por ejemplo, Domingo Cavallo..?, que nos decía en tiempos de ministro todopoderoso:

"Hacia 1997 la deuda externa comenzará a reducirse, y hacia fin de siglo será insignificante"
 “Con la convertibilidad, habrá más de seis décadas de crecimiento y prosperidad en la Argentina”
“Usted será el Sarmiento del Siglo XXI”.  (elogiando a Fernando de la Rúa por haber lanzado el sitio de internet oficial Educ.Ar.)

…y nadie diagnosticaba alguna enfermedad relacionada con el poder…
Y ahora nos explica:


“En mi caso, el hecho de que no alcancé a convencer a un suficiente número de Cordobeses para que me ayudaran a llegar al Congreso, demuestra que la campaña de demonización a la que fuí sometido en 2002 no ha dejado atrás sus efectos y, una vez más, mis esfuerzos por convencer a mis conciudadanos, fueron inútiles. De todas maneras, me sentí liberado para expresar mis ideas y propuestas y recibí buen apoyo de los medios de comunicación. Además me reencontré con viejos amigos y conocí a jóvenes muy inteligentes y motivados, a los que trataré de ayudar con mi consejo en el futuro. (http://www.cavallo.com.ar/)

¿Admite el fracaso de su política económica..? No.. fue "demonizado".. pretende seguir "ayudando".. pero nadie dice que sufra un trastorno..
Queda la impresión que en realidad, la noción es que la República liberal con libre mercado y un Estado que no intervenga, es el sistema más saludable para las sociedades. Esto tiene como resultante que cualquier otro modelo es concebido  como una  perturbación que, eventualmente, puede acabar con la sociedad.

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