miércoles, 11 de septiembre de 2013

EL RELATO DE LOS MINISTROS FIRMES

Hemos tenido Ministros de Economía fuertes, elogiados, defendidos,  con apoyo de medios, de organismos internacionales.. venían a corregir los errores del pasado..
Ellos, discípulos de Von Hayek, argumentan que en una economía planificada no puede ser ni el pueblo ni sus representantes (el parlamento) los que lleven a cabo la planificación, localización, y distribución, tanto de recursos como de bienes producidos, sino que esa tarea recae sobre un grupo pequeño de "planificadores" (técnicos o economistas), grupo que, bienintencionado o no, será incapaz de obtener y procesar toda la información necesaria para llevar a cabo la tarea como se espera o en forma eficiente.
Esos ministros firmes nos decían:

 Álvaro Alsogaray: “Hay que pasar el invierno”
“Lamentablemente, nuestro punto de partida es muy bajo. Muchos años de desatino y errores nos han conducido a una situación muy crítica. Es muy difícil que este mes puedan pagarse a tiempo los sueldos de la administración pública. […]. Todavía seguiremos por algún tiempo la pendiente descendiente que recorremos desde hace ya más de diez años. Se ha cometido un error en definir a este programa como un programa de austeridad, dejando que cada uno de los habitantes del país viva como pueda y como quiera […]. Las medidas en curso permiten que podamos hoy lanzar una nueva fórmula: ‘Hay que pasar el invierno’.”
Un volante del minoritario Partido Cívico Independiente, liderado por el propio Alsogaray, le pedía paciencia a un pueblo harto de promesas y de vivir en medio de una inflación galopante, recomendando: "Acepte ciudadano. Dele plazo al ingeniero Alsogaray por 180 días" O sea que ya no se trataba de pasar el invierno sino también la primavera.
Alzogaray pergeñó el Comité Ejecutivo para la Racionalización (CEPRA), bajo el lema "Minimizar los controles, eliminar la duplicación y superposición de tareas y prescindir de servicios y funciones no necesarias". Estaba dirigido por el secretario técnico de la Presidencia, Ovidio Zavala, que, cumpliendo con lo "sugerido" por el FMI, transformó en cesantes a 160.000 agentes estatales, vendió inmuebles del Estado, privatizó los transportes de la capital y -adelantándose a las "leyes federales" de la dictadura y de Menem, inspiradas en la misma filosofía "neoliberal"- transfirió los servicios hospitalarios, los servicios eléctricos y los sistemas de riego a las provincias, no siempre con la imprescindible partida del tesoro nacional para financiarlos."
La "sabiduría" de Alsogaray hizo que el año 1959 concluyera con depresión económica, devaluación del peso y una caída de los salarios del orden del 30%. La inflación, que había llegado al récord del 113,69% en un año, se redujo notablemente sostenida por la baja exponenciaI de la demanda, liberando los famosos saldos exportables, beneficiando a los clásicos agroexportadores dueños del país. Pero a partir de esas políticas, en los años sucesivos, se contrajo la produción; por ejemplo Fiat, que había producido 12.000 tractores en 1960, solo produjo 8.000 en 1961. Como era de suponerse, cayó el empleo y produjeron importantes conflictos gremiales, única arma de defensa de los trabajadores, que serían respondidos con inusitada dureza. "




Martínez de Hoz: "..implantar en el país una "economía de producción" en reemplazo de la "economía de especulación" preexistente."

"El programa que enuncié el 2 de abril de 1976 estaba destinado no sólo a implementar un programa antiinlacionario de coyuntura, sino realmente a cambiar la estructura económica del país. Las bases sobre las cuales estaba sentada la estructura económica existente eran las que habían llevado a esa sitúación en un proceso que había durado ya muchos años. El plan económico basado en tres pilares fundamentales: la reforma del Estado, liberazación, modernización y apertura de la economía cerrada y un programa de estabilidad.                                                                                              El redimensionamiento y redefinición de las funciones del Estado a la sombra de un estatismo muy fuerte que desde hacía más de treinta años había crecido sobremanera. Había que reducir el Estado para que cumpliera las funciones específicas, como administrar la justicia, el orden y la seguridad, las relaciones exteriores y, concurrenteme con el sector privado, educación y salud pública."
 "(..)Si había un gran proyecto de hacer una fábrica de submarinos, pues venía plata para hacerla, si además uno quería hacer una fábrica de papel gigantesca vení, e incluso alguna de esta gente pensó seriamente que ese crédito era infinito. En ese momento no había que pensar en devolver nada porque llegaban como las olas del mar a la playa, sin costo aparente.
El sector bancario en desarrolló sufrió varias crisis que repercutieron directamente en el proyecto económico diseñado por la dictadura.
El año 1980 fue el comienzo de un final anunciado: las exportaciones cayeron un 20% respecto del año anterior, las importaciones subieron un 30%, acompañado por una nueva crisis mundial  que, para un proyecto basado en el mercado externo, era determinante.
En ese contexto se produjo el "crack bancario" de 1980, poniendo fin a la etapa de la denominada "plata dulce". La quiebra del Banco de Intercambio Regional (BIR) fue el primer indicador. Le siguieron los cierres de otras 37 entidades financieras que, a su vez, repercutieron en sectores industriales produciendo la caída de los grupos Piñeiro Pacheco, Trozzo, Oddone, Grecco, Sasetru, etc. El frente de la burguesía que hasta ese momento había apoyado acríticamente el proyecto -sobre todo en su aspecto represivo— (la Sociedad Rural, la UIA, la Cámara de Comercio, Coninagro y la CONAE) reclamó del Estado una política de salvataje al crack industrial y financiero.
A partir de allí, enfrentado por una incipiente movili plan Martínez de Hoz pasó transitoriamente a retiro, pero su proyecto central fue exitoso: la reestructuración productiva del país se había realizado."

La reestructuración productiva del país se había realizado...y la continuaron otros ministros de economía firmes, con coraje..Cavallo, López Murphy, y sus recetas megacanje, blindaje, bajar el gasto...
Ninguno de ellos admite errores... al contrario, atribuyen el fracaso de sus planes a que no alcanzaron a profundizarlos.. a los cambios que hicieron los que los siguieron.. 

Es para preguntarse... ¿quieren ministros fuertes o piensan como Von Hayek..?
"La libertad y la democracia pueden tornarse fácilmente incompatibles, si la mayoría democrática decidiese interferir en los derechos incondicionales de cada agente para disponer de su renta y propiedades a su antojo".

(Todas las citas de FelipePigna, Lo pasado pensado. Entrevistas con la historia argentina '1955-1983' )

No hay comentarios:

Publicar un comentario