miércoles, 4 de septiembre de 2013

PODER ECONÓMICO Y PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN



María Angélica Gelli, abogada del grupo Clarín:

El periodismo de investigación es muy caro. Clarín no recibe publicidad oficial, ninguna. Se le ha retirado absolutamente toda. Y hay un cepo publicitario que impide que los anunciantes privados hagan su aporte. Así que con la sustentabilidad del Grupo, de la totalidad de las licencias que tiene, logra lo que no puede financiar por los medios que se financian de otra manera. Dije que el 80 por ciento se financia o bien con la publicidad oficial o bien con otras actividades: hasta algunas cooperativas, además de tener exención impositiva, tienen otros negocios en localidades pequeñas. Por ejemplo, el servicio de ambulancia, por decir un caso. Se sostienen así. Lo que nosotros pretendimos demostrar, y creo que lo logramos con la prueba del expediente, es que este Grupo requiere sustentabilidad. Es decir, mantenerse, para poder hacer este periodismo de investigación que a lo mejor no gusta.

 Acá una primera observación: admite una sustentabilidad económica a pesar de no recibir publicidad oficial… lo que pone en discusión si esas pautas  deben ser establecidas según la audiencia que tenga el medio.. o a aquellos medios que realmente lo requieran por no tener la misma capacidad económica…
Si hay un cepo  publicitario .. ¿de donde sale el sustento económico..?  ¿estafa a las AFJP, Papel prensa.. sobreprecios en el cable..?
También, observar que los anunciantes  condicionan sus avisos de acuerdo a contenido de programas….una manera sutil de censurar.
Pero justifica el poderío económico por el periodismo de investigación (PdI).... que según dice, son los únicos en condiciones de hacerlo.
Efectivamente, detrás de todo trabajo periodístico sólido debe haber investigación: crónicas, entrevistas, reportajes e incluso el periodismo de opinión (editoriales, columnas) requieren de la investigación. La investigación es clave del buen periodismo.

Una aproximación al concepto de PdI

Se entiende por periodismo de investigación aquel trabajo que reúne características necesarias: el trabajo es realizado por iniciativa propia del periodista, el tema investigado es de interés para un amplio sector de la sociedad y a través de él se da a conocer información que alguien, por algún motivo que deberá establecerse, intenta mantener oculta.
En este sentido: no es periodismo de investigación  la mera denuncia originada en la investigación de otros (policías, políticos, organismos…empleados despedidos... Ni la sola interpretación (contextualizar y buscar el sentido de los sucesos particulares). Ni el periodismo en profundidad (investigar a fondo en fuentes abiertas). Ni el periodismo de precisión (que usa el método científico y las técnicas de la ciencia). Ni el nuevo periodismo (el uso de las técnicas de la ficción, particularmente de la narrativa y la novela). Pero el PdI engloba todo ello, usa datos de investigaciones ajenas debidamente citadas; investiga en profundidad, con precisión, interpreta, denuncia y, muchas veces, usa recursos literarios. Su diferencia, está en buscar y difundir lo que otros se esfuerzan porque permanezca oculto .
El periodismo de denuncia e investigación centra su interés en lo invisible, en aquello que los otros medios no han registrado, no han visto, por lo tanto pone en circulación acontecimientos que no han tenido existencia social hasta que son publicados. El periodismo de denuncia e investigación es una minuciosa inquisición de aquellos discursos que se han comprometido en la búsqueda de otra verdad, en el desciframiento, en el trabajo con lo secreto, lo borrado, lo eludido; discursos que se han armado en torno a enigmas sociales, que no son otra cosa más que mentiras deliberadas que es preciso destruir con evidencias, para eso se investiga, se denuncia, se hace público.

Si comparamos esas características con las investigaciones “chequeadas y recontra hiper chequeadas” de bolsos llenos de dólares.. que luego aparecen vacíos, cuadernos de Néstor K. que terminan siendo de la denunciante.. recintos que se convierten en bóvedas… viajes de 48 hs. que luego se admite fueron de 13 hs… cámaras ocultas preparadas… información basada en "los vecinos, nos dijéron, el cartero, etc",  ¿vemos seriedad, investigación, fuentes confiables..?
Claro que después de admitir esos “pequeños detalles” que desbaratan las denuncias… algunos las toman y acuden a la justicia, que tiempo después determina  falsedades…. Otros,  siguen insistiendo, piden explicaciones….
Entonces, esa credibilidad y responsabilidad que el PdI consiguió en los años anteriores,  se coloca en un debate cuando se entremezcla con las mediciones de audiencia, especialmente en televisión. Es así como entran en juego maniobras que dejan en segundo plano la calidad y seriedad de un trabajo de periodismo de investigación y que se plantean conquistar a la audiencia en un plano más cercano al escándalo y la distracción de los casos abordados.

Algunos señalan que el PdI en Argentina nace con la publicación de Operación Masacre de Rodolfo Walsh, en el año 1957. En ella, el periodista revela la verdad de los fusilamientos de cometidos el 9 de junio de 1956 en forma ilegal por el Estado. Por iniciativa propia, Walsh comienza a investigar el hecho, “se encargará de buscar datos, los chequeará, confrontará con la versión oficial, detectará contradicciones y finalmente hallará la verdad de lo sucedido. Reconstruirá una verdad que pretendió ser ocultada o tergiversada por los poderes establecidos. Esa tarea de reconstrucción marca la diferencia con el periodismo de denuncia y define el periodismo de investigación” .
La obra de Walsh inaugura una nueva etapa dentro del periodismo que, además de denunciar y demostrar una verdad ocultada, la da a conocer a través de una nueva forma de relato conocido como no ficción: se narran hechos verídicos con la utilización de recursos literarios, contando los sucesos en tono novelado.
Operación Masacre es el resultado de una de esas poco frecuentes coincidencias. Con ese libro, el autor alcanzó dos logros fundamentales que seguramente, en un principio, no se había propuesto. En el cruce de literatura y periodismo, creó un nuevo género, el testimonial. Aunque muy probablemente no persiguiera otro propósito que el logro de un gran reportaje periodístico, Walsh publicó su libro mucho antes que la crítica comenzara a ocuparse de la llamada “non fiction” en los Estados Unidos...
A sangre fría ha sido resaltada por su realismo y la conjunción de una narrativa tradicional con un reporte periodístico. Capote definió al libro como perteneciente a un nuevo género, que en idioma inglés denominó "Nonfiction Novel" o "Novela testimonio". Mucho se ha discutido sobre el acierto de esta calificación. En 1957, nueve años antes, el escritor argentino Rodolfo Walsh había publicado "Operación Masacre" donde ya se utiliza el método de ficcionar hechos reales periodísticos, aplicado a un hecho de crimen de Estado. (Extractado de Wikipedia)
 Rodolfo Walsh, en medio de una dictadura, con una máquina de escribir, sin internet, sin  una empresa periodística ni grandes recursos financieros, no necesitó ninguna cámara oculta para denunciar los fusilamientos de José León Suárez..


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