jueves, 10 de octubre de 2013

EFEMÉRIDES Y DÉCADAS PERDIDAS...


Se habla mucho y se discute si ésta última década es ganada o perdida….
Hoy cuando salí a andar en bici por la ruta, me crucé con una vieja Rastrojero, cargada de fardos de pasto….  y mirando la efemérides, me encuentro casualmente con  ésta:

La Fábrica Militar de Aviones fue creada el 10 de octubre de 1927 por Máximo Marcelo Torcuato de Alvear constituyéndose en la primera empresa manufacturera del estado de alta tecnología. La decisión de la presidenta Cristina Fernández en marzo de 2009 restableció la propiedad estatal sobre lo que no debió ser desmantelado.

Podemos discutir si se ganó o se perdió, si se podía avanzar más…. Pero leamos y después hablamos de unas cuantas décadas desperdiciadas…

"Las generaciones jóvenes de argentinos en general no conocen cabalmente los frutos que la industria aeronáutica nacional alcanzó en décadas pasadas. Las generaciones mayores, si bien conocen algo, parece que tampoco son realmente conciertes de lo que en otras épocas se hizo en nuestro país a través de la legendaria Fábrica Militar de Aviones. Allí, a partir de 1927 se impulsó una extraordinaria proeza que contribuyó al desarrollo de la industria nacional, marcando así una época de gran prestigio que desembocó en el dominio de tecnologías desde 1947, época en que muchos países miraban con demasiada codicia el logro argentino.
No es fácil comprender lo que pasó después- Si lo analizamos nos produce nostalgia y nos sentimos impotentes ante la serie de desencuentros que se produjeron en el orden político de nuestro país, los cuales fueron socavando los pilares de esa formación industrial que habíamos con seguido con tanto esfuerzo y tanta pujanza.
En la década del cincuenta nuestro país perdió la gran capacidad alcanzada en la Industria Aeronáutica Nacional que había nacido en el año 1927; y luego de colocarse en la vanguardia del mundo con importantes proyectos, los destruyó de manera irresponsable en aras de una libertad incierta, "La Libertadora".

Luego de formar con elevada especialización en el extranjero a técnicos, ingenieros y operarios, de adecuar sus infraestructuras y equipamientos, con altos costos para el país, y de montar una fábrica completa para producir "turbinas a reacción" perdió, sin embargo, en esos mismos años la posibilidad de continuar con aquel brillante programa que le permitía fabricar motores de aviación, tanto convencionales como reactores y dejó así más de veinticinco años de investigación y producción que tiró por la borda, para comenzar a comprar lo importado.
En la década del setenta se abandonó la producción de grandes motores diesel, coches ferroviarios y trenes eléctricos, que satisfacían la demanda interna y se exportaban a Chile y otros países latinoamericanos.
En los años ochenta se perdió la capacidad de realizar el famoso utilitario "Rastrojero Diesel", cuya producción superaba las 7000 unidades por año, con diseño totalmente argentino, y en ese mismo año se bajaron las persianas de la IME (Industrias Mecánicas del Estado) dejando en la calle a más de 3000 obreros.
En la década del noventa se extinguió la capacidad científica de explorar el espacio y murió el desarrollo aeroespacial argentino, que había nacido en los años 60 al efectuarse el primer lanzamiento, en Pampa de Achala, del cohete "Alfa Centauro" para mediciones atmosféricas, lo cual había significado, luego de décadas de trabajo científico, de sucesivos y complejos programas desarrollados con grandes esfuerzos, producir un cohete que alcanzaba los mil kilómetros de distancia,
navegaba a 6000 km. por hora y podía transportar una carga de 500 kg. La tercera etapa de ese programa denominado "Plan Cóndor" consistía en colocar satélites en órbitas bajas de la tierra, lo que le otorgaba a nuestro país posibilidades para su industria privada de extraordinaria trascendencia y progreso. Con estos logros Argentina se ubicaba en un puesto privilegiado en materia aeroespacial por su capacidad adquirida para producir motores, cohetes y sistemas de guiado y navegación para estos vehículos, siendo pocos los países en el mundo que dominaban realmente esta tecnología. Pero al final "El Cóndor" fue abatido, "acusado" de ser portador de un misil de guerra, sin considerar el desarrollo científico y la gran labor llevada a cabo durante casi medio siglo, orientada fundamentalmente hacia fines pacíficos. También, en la década del 90, desapareció nuestra legendaria Fábrica Militar de Aviones, cuna técnica y científica de la capacidad industrial de los argentinos, porque estuvo constantemente separada de Ios objetivos políticos.
(..) En cambio, frente a esta decadencia absoluta, los gobernantes en general se muestran entusiasmados para que lleguen capitales extranjeros a invertir en el país, sin pensar demasiado en que esta situación si no es adecuadamente regulada, termina siendo contraproducente, porque se ocupa sólo mano de obra barata, pues en el país donde esa empresa privada se instala no hay diseño propio, no hay investigación, no hay inventiva y al final los dividendos se van al exterior.
Lamentablemente, una vez recuperada la constitucionalidad, para los gobernantes -políticos autodenominados "demócratas"-la industria nacional tampoco fue "un objetivo nacional", y mientras miles de empresas cerraron y miles de obreros quedaron en la calle, cientos de ingenieros y profesionales abandonaron proyectos, miles de proveedores dejaron de suministrar abastecimientos, ahora el gobierno les paga un "plan trabajar" a millares de argentinos, fomentando la industria "sin chimeneas" de la prebenda y la humillación."

(texto extraído del Prólogo a la segunda edición de "La Industria Perdida", de Walter Bonetto) 

Aclaración necesaria: ésta segunda edición es de 2005… habría que ver si el autor mantiene su opinión que  "para los gobernantes ..la industria nacional tampoco es  "un objetivo nacional"...
Fuente de imágenes:http://www.mincyt.cba.gov.ar/site/fabricamilitar/index.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario