martes, 29 de abril de 2014

EL SUEÑO DE LOS EMPRESARIOS

Los empresarios se presentan y  nos explican
“Quiénes somos. Qué necesitamos
Los empresarios de grandes ciudades, de pueblos chicos y del campo, somos, antes que nada, ciudadanos de la Argentina, donde vivimos con nuestras familias, criamos y educamos a nuestros hijos y tenemos a nuestros afectos, por lo cual soñamos con un país en el cual todos tengamos la posibilidad de desarrollarnos y progresar en un marco de armonía y prosperidad.
El rol esencial e indelegable del empresario es el de crear valor, organizando ideas, trabajo y capital, de una manera eficiente. Riqueza que se traduce en puestos de trabajo, en actividad económica y progreso para las comunidades en las que operamos, en rentabilidad para los propietarios de las empresas que ponen su capital a riesgo y en impuestos para que el Estado pueda asegurar la educación, la salud y la seguridad de invertir en infraestructura. (…) Como todos, los empresarios a veces acertamos y otras nos equivocamos. A veces ganamos y nuestras empresas crecen, y otras perdemos y nuestras empresas se achican, o hasta quiebran. Pero hemos aprendido que, para que tengamos la posibilidad –nunca la seguridad- de que nuestras empresas funcionen, y generen progreso y beneficios a la sociedad, es imprescindible que existan ciertas condiciones, ciertos principios y reglas sin los cuales todo esfuerzo termina siendo inútil.

El respeto a la propiedad privada y la búsqueda del beneficio son objetivos genuinos y válidos del empresario y constituyen parte fundamental del engranaje que permite el funcionamiento pleno de este motor del desarrollo sostenible en su aspecto tanto ambiental como social y económico.”(Del Documento del Foro de Convergencia Empresarial)
Un foro que nuclea a unas 40 corporaciones que van desde el sector agropecuario hasta la banca extranjera  para presentar propuestas para la formulación de políticas de Estado que los hombres de negocios consideran centrales para el desarrollo del país .… un compendio de las recetas neoliberales ya aplicadas en nuestro país con las consecuencias conocidas…aunque no lo expliciten revela que esas corporaciones se oponen a la intervención del Estado a través de políticas públicas en la vida económica de modo de dejar librado a las fuerzas del mercado la fijación de las reglas de juego. Ya sabemos qué pasó con la sociedad cuando eso ocurrió, y si no que se lo pregunten a los millones de desocupados y excluidos de los 90, o a los hombres y mujeres con sus campos hipotecados, o a los deudores hipotecarios que debían afrontar sus deudas en dólares o a los científicos que emigraron.
¿Nunca se aplicaron esas medidas propuestas…? Recordemos..
”En el gabinete de Lonardi convivían como podían los representantes de la oligarquía tradicional más rancia, como el ministro de cultura y Ganadería, Alberto Mercier, presidente de las siempre reaccionarias Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), y el de Interior y Justicia, Eduardo Busso, dirigirente de la Sociedad Rural(..)
Había también empresarios, como el molinero y allegado a Lonardi Horacio Morixe, en el Ministerio de Industria. (..) en el Ministerio de Comercio, César Augusto Bunge, secundado por la joven promesa del liberalismo conservador, el capitán e ingeniero aeronáutico Alvaro Alsogaray...”
(Felipe Pigna; Los mitos de la historia argentina 5)

Experiencia que no culminó allí… se repitió con cada una de las dictaduras militares….
“Luego del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, distintos grupos económicos llevaron a cabo un complejo plan de crecimiento y concentración, con absorción de pequeñas empresas y la consecuente monopolización de ramas o sectores.
Este proceso, que se manifestó a lo largo y ancho del país, implicó la destrucción de comisiones internas sindicales y cuerpos de delegados, y la desaparición física de militantes populares que luchaban dentro y fuera de las fábricas.


Un caso paradigmático es el de la empresa siderúrgica Acindar, no solo porque el ex ministro de economía de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz fue su presidente, sino también por la represión desatada contra sus trabajadores el 20 de marzo de 1975. En la madrugada de esa fecha, la policía federal, la policía provincial y un grupo de policía rural autodenominado “Los pumas”, desataron una cacería que terminó con más de 300 trabajadores y vecinos secuestrados. Esto fue un adelanto de lo que vendría un año después.
En otra muestra de complicidad, Acindar prestó parte de sus instalaciones para lo que terminaría siendo el primer centro clandestino de detención de la Argentina.
Otro caso resonante es el de la automotriz Mercedes Benz, la misma que colaboró con el régimen de Hitler. En nuestro país financió el golpe de Estado y proporcionó los medios logísticos y económicos para garantizar la represión. También formó parte de la operación financiera de endeudamiento externo, con la que se enriqueció transfiriendo al pueblo argentino la odiosa deuda externa.
Quizá una de las muestras más claras de su complicidad, fue la donación de un aparato de neonatología, que los militares utilizarían con las detenidas cuyos hijos luego serían apropiados. De hecho, el gerente de la empresa, Juan Tasselkraut, tiene un hijo apropiado y el ex policía Raúl Lavallen, jefe de seguridad de la empresa, fue el apropiador de Paula Logares, la primera nieta recuperada por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Debemos mencionar que Mercedes Benz tendrá que afrontar un juicio civil en Estados Unidos, por delitos de lesa humanidad cometidos en Argentina. Éste fue iniciado por familiares de catorce trabajadores desaparecidos y tres sobrevivientes, quienes ya han anunciado que parte de la reparación económica estará destinada a construir un hospital en la localidad de González Catán, donde funcionó la planta.
Similar es el caso de la automotriz Ford, otra impulsora del golpe. No es mera coincidencia que los famosos “Falcon verdes”, que ella fabricaba, sean un ícono de aquellos años de plomo.
La Ford también estuvo a la orden de las persecuciones, los secuestros y las torturas. Más de 300 trabajadores fueron despedidos y se instaló un régimen de control policial al ingreso y en el interior de la planta, que sería un ensayo de la ocupación de la misma por parte del Ejército, que después del 24 de marzo del 1976 instalaría un centro clandestino de detención dentro de la propia fábrica, en el sector del quincho y del campo de deportes.
Junto con Acindar, Mercedes Benz y la Ford se pueden mencionar muchos casos más, como los de La Cantábrica, Ledesma, Tensa, Astarsa o la apropiación de Papel Prensa por parte de los grupos Clarín, La Nación y La Razón.
La provincia de Mendoza no escapó a este flagelo, aquí también se registraron casos de complicidad empresarial con el terrorismo de Estado. De hecho, la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) apoyó explícitamente el golpe, y exhortó a sus afiliados y a todo el empresariado mendocino en general a “…cumplir fielmente las disposiciones impartidas en los comunicados dados a conocer por la junta de comandantes de las fuerzas armadas, que han asumido todo los poderes de la Nación. En cumplimiento de sus funciones específicas es un deber ir acompañando de auténtico sentido y carácter patriótico, afirmando nuestra fe en el gobierno argentino, procediendo con real vocación de servicio..."
También en las Industrias Metalúrgicas Pescarmona y en las fábricas de portland de Minetti y Corcemar, se acosó a los trabajadores mediante persecuciones y despidos. Incluso hay testimonios de víctimas que señalan que en los hornos de aquellas fábricas de cemento se habrían quemados algunos cadáveres de personas que, a la fecha, figuran como desaparecidos.
También la fábrica Modenfold, en la que trabajaban los ciudadanos chilenos Juan Humberto Hernández Zaspe y Manuel Jesús Amaya Martínez, quienes fueron secuestrados y aún siguen desaparecidos. Estaban en una "lista negra".
Y no sólo en el sector privado se manifestó esta situación, sino que también alcanzó al sector público, y ejemplo de ello es la empresa Giol, en la que se tomaron medidas drásticas, y en octubre de 1976 fueron asesinados los dirigentes obreros García y Brizuela. “
“Las Madres de Plaza de Mayo y otros organismos de derechos humanos denunciaron que el accionar represivo de las Fuerzas Armadas contó con la complicidad de civil de empresarios, la Iglesia, el Poder Judicial y medios de comunicación. Los obreros Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola fueron los líderes sindicales de una huelga que paralizó las actividades del diario La Nueva Provincia en 1975. Poco después del golpe de Estado de 1976, ambos fueron secuestrados y torturados. Sus cuerpos aparecieron acribillados en un descampado. “
Claro que no terminaron allí con sus experiencias…
“No debe olvidarse como partícipe destacado del fraude de la deuda al empresariado, que obtuvo abultadas ganancias a través de la estatización de la deuda en 1982, perfeccionada en 1985 y concluido su arreglo definitivo en 1992. Los responsables de los grandes grupos empresarios que continuamente hablan de la ineficiencia del Estado y lo han presionado durante décadas para vivir a sus expensas, transfiriéndole sus desafortunados negocios, obteniendo financiación para sus aventuras especulativas, tolerancia y comprensión para las operaciones fraudulentas que se llevaron a cabo, realizaron una fuga de capitales superior a los 120.000 millones de dólares, sustraídos al circuito de la producción y que no generan rédito alguno nada más que a sus usufructuarios. Ese estado tan vilipendiado ha tolerado que la parte sustancial de los créditos de los Bancos se destine a un conocido conjunto de empresas que son las eternas beneficiarías de un sistema prebendario y corrupto.
Un ejemplo paradigmático del sistema de lo que podríamos llamar "subsidios estatales sin retorno", es el caso del célebre fundador de Loma Negra S. A., Alfredo Fortabat. En 1935 la deuda incobrable con el Banco de la Nación era de $ 12.500.000. Una cifra astronómica para la época. Posteriormente, a través de diversos mecanismos siguió transfiriendo deudas al Estado y licuando pasivos. Ese viejo ardid tuvo su correlato en las dos últimas décadas con empresas como Aluar, Cargill, Renault Argentina, Suchard, Cogasco, IMPSA (…) En la larga lista de empresas imputadas, se encuentran, Cementos Noa, Pérez Companc, ISIN, Parques
Interama, Textil Castelar, Compañía de Perforaciones del Río Colorado, Fiat, Selva Oil
, etcétera.”
(Alejandro Olmos; Todo lo que usted quiso saber sobre la deuda externa y siempre se lo ocultaron)
El Documento del Foro termina así:
“En síntesis, se trata de proponer políticas de Estado que brinden el marco adecuado para la inversión, el aumento de la producción, la promoción del empleo formal, la reducción de la pobreza y la inclusión social, y que permitan el aprovechamiento del enorme potencial que tiene Argentina a partir de sus recursos naturales, la calidad de sus recursos humanos y el panorama favorable que nos presenta el mundo.
Nuestra aspiración es que existan políticas de Estado que trasciendan los diferentes períodos constitucionales de gobierno para lo cual es necesario el compromiso público de los partidos políticos.”
Según el libro Nunca Más, estos son los porcentajes de la actividad de los desaparecidos.... entre obreros y empleados, suman un 48%...
¿No se animaron a poner “y que ésta vez en vez de 30, sean 40 mil los desaparecidos”….?






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