domingo, 6 de julio de 2014

EL HIJO DE TATO Y LOS LOBOS

Se fue el General y soltaron los lobos,  escribe Alejandro Borensztein
El hijo de Tato recuerda la muerte de Perón, cómo se enteró, pero su interés es hablar de lo que vino después….
“Mi recuerdo sobre la muerte de Perón arranca al mediodía. El timbre de salida del Colegio Carlos Pellegrini tocaba 12.05, o sea que serían las 13 hs cuando yo estaba arriba del 102, por la calle Paraná rumbo a mi casa. Esa horita que había en el medio, la pasábamos fumando y tomando un cafecito en el bar de la esquina, que era lo que solíamos hacer todos los líderes revolucionarios con 15 años cumplidos.
Llegué tipo 13.30 y encontré a mi viejo frente al televisor. Los tiempos calzan perfecto porque a las 14.00 horas Isabelita anunciaba por cadena nacional la muerte de Perón. Puchereaba. A su lado estaba López Rega y detrás, el resto del gabinete. Una síntesis del porvenir.
Creo que fue ese mismo día, o al día siguiente, que nos juntamos en la puerta del Pellegrini para marchar hacia el velorio, en el Congreso. Yo nunca fui peronista, pero no me quería perder el momento histórico. La vida era pura política. Había iniciado la secundaria con Levingston/Lanusse. Por entonces, el rector te esperaba en la puerta del colegio y te revisaba la nuca para ver si la distancia entre el pelo y el cuello de la camisa era la apropiada. Si no, te mandaba a la peluquería. No voy a dar el nombre para no avergonzar a sus descendientes. De ahí, pasamos directamente al Tío Cámpora, con la JP al frente del rectorado. Un flash.”

Yo hacía rato que había  dejado atrás los 15 años, no era un líder revolucionario, pero “la vida era pura política”  y el recuerdo que tengo de la juventud no es el de los que se la pasaban tomando café y fumando.. había compromiso social, sin ser necesariamente revolucionario…


“La política fue el eje de nuestra adolescencia. Casi tanto como las minas. De hecho, si no leías a Cortázar, Benedetti o Galeano, no te levantabas ninguna. Todos teníamos brazos finitos y hombros angostos. No había ni gimnasios, ni deportes, ni nada. Pectorales y bíceps ya habían sido desterrados en el Mayo francés. El único de la división con aspecto atlético, traía un bolso con raquetas cuando todavía nadie jugaba al tenis. Un exótico fuera de época. Podría haber ganado Wimbledon y aun así, las minas no le hubieran dado ni cinco de pelota. Pensábamos que los piolas éramos nosotros. Hoy ese muchacho debe ser el único de la camada que no está tomando la pastilla para el colesterol.”
 
La política fue el eje de su adolescencia.. pero.. habla de ¿ausencia de deportes..? … de cómo levantar minas.. ¿lo política donde estaba..?
“Lo curioso es que todo esto sucedió mientras se jugaba el Mundial de Alemania 74.  Así era el mundo cuando se fue Perón. Acá, en la Argentina, se vino la noche. En mi casa también. A mi papá lo echaron de la tele y a mí me cerraron el colegio.
Con Perón muerto, López Rega y sus muchachos intervinieron todos los canales de televisión y mi viejo fue inmediatamente prohibido.
También intervinieron la Universidad de Buenos Aires, decretaron asueto administrativo y la cerraron hasta fin de año. Por ende, el Pellegrini que dependía de la UBA, cayó en la volteada.
El interventor que Isabel y el brujo pusieron en la UBA se llamaba Alberto Ottalagano. Sólo para tener una idea del personaje, el tipo había escrito un libro que se llamaba: “Soy fascista, ¿y qué?” La tapa del libro era él mismo saludando con el brazo derecho extendido. Posta.
Pronto aparecieron los primeros Falcon verde sin chapa y el país se transformó en el campo de entrenamiento de lo que estaba por venir. Las bandas parapoliciales salieron a la calle. ¿Estaban esperando la venia de Perón o simplemente su muerte? Nunca lo sabremos.
Una preguntita: ¿Por qué todavía nadie le tocó el timbre a Isabel Perón en Madrid para darle el diploma por haber inaugurado el terrorismo de Estado en la Argentina?
El 1° de julio de 1974 se fue el General. Y soltaron los lobos.”
Sí… tiene razón, se vino la noche…. pero convendría hacer unas acotaciones… 
Mientras un sector del peronismo se había planteado debatir sobre el rumbo que estaba tomando el gobierno, y obtener del conductor la separación de sus cargos de los funcionarios más ligados a la derecha peronista, y a tal fin, desoyeron la exigencia de Perón en el sentido de que las únicas banderas autorizadas en el acto del 1° de Mayo serían las de las organizaciones sindicales. Al pasar las barreras policiales, todas las estructuras de la tendencia desplegaron sus banderas y entonaron cánticos y consignas criticando las actividades artísticas programadas:

    "No queremos carnaval, asamblea popular".
    Y al aparecer Perón en el balcón con Isabel y con López Rega:
    "No rompan más las bolas, Evita hubo una sola"
    "¿Qué pasa, qué pasa, qué pasa general? Que está lleno de gorilas el gobierno popular"
Esos eran los tiempos. 
Durante ellos, en una revista de nombre Carta Política, a fines de 1974..
 No se trata de un “artículo periodístico”. De eso que se llama una “nota”. Ni siquiera es un “editorial”. Es mucho más: es una meditación. Palabra venerable que remite a la filosofía y, muy especialmente, a la religiosidad. Tiene un aire medieval, tomista, que impone respeto, cierta distancia, la distancia de lo sereno, de la cautela, no el apresuramiento de lo periodístico, sino la hondura del silencio recoleto, austero. El efecto escalofriante del texto se produce por la austeridad del estilo y los hechos criminales a los que alude. Pocas veces el asesinato fue reclamado con tanto ascetismo, bajo la forma serena pero poderosa de una plegaria laica. Y hace alarde de su postura en considerarlo el hombre del año…
En cuanto al terrorismo de Estado… ¿que podemos decir de los tiempos en que “el rector te esperaba en la puerta del colegio y te revisaba la nuca para ver si la distancia entre el pelo y el cuello de la camisa era la apropiada”…situación que no parecía molestarle a pesar de ser "líderes revolucionarios con 15 años cumplidos"....lo mismo que las polleras de las chicas… las proscripciones…entonces…habría que tocarle el timbre para darle el diploma, a quienes inauguraron realmente el terrorismo de Estado en la Argentina... podemos empezar por los que bombardearon la Plaza de Mayo.. seguir con los que fusilaron en los basurales del J.L. Suarez...o en Trelew... anteriores a la muerte de Perón..
Se fue Tato.... ¿a quienes soltaron para hacer humor político.....?
 





No hay comentarios:

Publicar un comentario