jueves, 10 de julio de 2014

ENERGÍA Y HERENCIAS

Entrevista en el diario Río Negro: A Jorge Lapeña, autor de "La energía en tiempos de Alfonsín"  Ver Nota
- En el prólogo a su libro, Nicolás Gadano dice que el gobierno de Alfonsín heredó un endeudamiento público asfixiante, comparable al que padeció Alemania tras el Tratado de Versalles, que socavó la República de Weimar", y acota que su libro echa luz sobre un período de nuestra historia energética poco estudiado, un lapso que queda reducido desde la historia al patético final de la administración Alfonsín. ¿Cómo reflexiona aquellos tiempos desde su rol en aquel gobierno? - Los reflexiono desde lo que fueron: tiempos duros. Veníamos de la sangre, guerras, desprecio por la vida… dolor. Crisis y más crisis. Pero tuvimos a Alfonsín y a la voluntad de la inmensa mayoría de los argentinos para mirar el futuro. Integré, como secretario de Energía, un gobierno digno, con sus más y sus menos, pero hacedor… no fue poco decir que había una luz en el final del túnel. Mi libro es la historia de la política energética en manos de ese gobierno. Y es la historia de una realidad que a lo largo de la transición no se volvió a repetir: el autoabastecimiento energético del país vía petróleo, gas, hidroeléctrica, nuclear… ¡Nunca más se dio!
Ciertamente, recibió una deuda asfixiante…U$S 46.903 millones ..(y dejó una de U$S 65.256.. un poquito más asfixiante)…de una dictadura sanguinaria.. y también la voluntad de la inmensa mayoría de los argentinos para mirar el futuro.
Sigue la entrevista: 
- Del libro se extrae que Alfonsín hace de la generación por hidroelectricidad un tema muy particular.
- Pero no excluyente… (…)
- No como para que uno quede rezagado en relación al otro. Tienen sus momentos, sus decisiones… Mire, el único proceso político que no tuvo ningún plan energético fue el del menemismo. Con la gestión de Alfonsín, por ejemplo, se forjó el Pan Houston para el petróleo, se asumió el potencial gasífero que devenía de los descubrimientos en los ´70 y ´80 en la cuenca neuquina, en la región austral, por dar dos ejemplos; se dio un salto muy significativo en la producción y el transporte. Para darle una idea: a fines del ´83, cuando el radicalismo asumió el gobierno, el transporte diario de gas por el conjunto de los gasoductos troncales, fue de 34.272.232 metros cúbicos; en el ´89, era de 51.650.136… y esto se debió, entre otras razones, a que en esos seis años se extendió en poco más de 200 kilómetros la construcción de la red de gasoductos, que pasaron de 10.152 kilómetros a 12.600… Hoy ya nadie habla de lo que significó la construcción del Neuba, por caso… está bien, está incorporado a la realidad.
- ¿Desde qué ánimo nos dice esto último?
- ¡No, nada de psicologismo! Pero cuando la UCR llegó al gobierno, en materia de política energética heredamos el desierto. Sí, ya sé, del desierto se extrae petróleo… ¡No había nada o había un drama! YPF, por caso, era sinónimo de descapitalización brutal. En materia hidroeléctrica, obras importantísimas a media máquina en materia de decisiones… Yaciretá, por caso, que estaba desfinanciada; se comenzó a construir Piedra del Águila, una obra de inmensa trascendencia, emblemática para Alfonsín; se terminó Alicurá…
LaPeña2
Y uno que ha vivido esa época, tiene presente algunos datos que el ex ministro no menciona… ¿no hubo crisis energética en esos años…? Según tapa de Clarín del 07/07/89..había racionamiento de combustibles.. y unos especialistas decían que “no se tomaron las medidas que hubieran podido evitar la crisis”
“La previsión, exigencia sin excusas del planeamiento energético. Demanda de energía eléctrica: horas del día y estaciones del año que requieren las máximas o mínimas potencias. Los distintos tipos de centrales y sus características operativas. Costos de inversión, costos de combustible, costos de la energía no prestada… El sutil equilibrio entre calidad de servicio y precio de la energía. ¿Se pudo evitar la crítica situación actual? He aquí temas de interés para todos nosotros, hoy.
Ante la crisis energética que hoy padece la República Argentina, creemos que resultará de particular interés conocer los desafíos que afrontan quienes planifican en este orden de cosas. Así, un somero panorama de lo que significa el planeamiento energético aportará elementos de juicio útiles para aproximar respuestas adecuadas y personales a los porqué de la crisis actual. (..)Las máquinas hoy disponibles deberán ser reparadas en los próximos meses dado el intensísimo régimen de trabajo al que se han visto sometidas. El costo del racionamiento es sin duda muy superior al que hubiera requerido la reparación de las máquinas indisponibles. Si bien existieron estudios y advertencias formulados con suficiente anticipación y rigor metodológico, no se tomaron las medidas que hubieran podido evitar la crisis con un costo muy inferior al que ha debido asumir la comunidad. “(Extractado de: El azar y la Necesidad ;  Juan A Legisa, Oscar Reali para Ciencia Hoy el 01/02/1989)
LaPeñaClaro que para eso, él tiene sus explicaciones:

“Ya en los coletazos finales de su libro, Jorge Lapeña aborda la crisis del sistema eléctrico nacional que afectó al país en el verano ´88/´89. Sus expresiones: cortes de suministro, tensión social en creciente extremo. Lapeña sostiene, entre otras consideraciones, que "si bien se trató de un problema grave para el sistema, no estuvo en ningún momento afectada su estructura esencial. No se llegó a la situación traumática del racionamiento de la demanda por insuficiencia de inversiones ni por falta de infraestructura física, como centrales eléctricas y líneas de transmisión".
Sostiene que los cortes se produjeron como resultado de acontecimientos "cuya probabilidad de ocurrencia conjunta era muy baja: la necesidad de vaciar el embalse de El Chocón, la salida de servicio de larga duración de la central nuclear de Atucha y las grandes sequías". Siempre para Lapeña, la crisis dejó enseñanzas sencillas de conceptualizar. Entre otras, realizar estudios de riesgos complejos que analicen el funcionamiento del sistema en los estados de muy baja probabilidad de ocurrencia. O sea, el espectro de los hechos muy poco probables, pero no obstante posibles.”
El azar, acontecimientos cuya probabilidad de ocurrencia conjunta era muy baja..  pero ocurrieron y no se habían previsto..y hubo que importar energía..
 
Y si Alfonsín heredó una deuda asfixiante..¿que decir la que heredó Néstor Kirchner…? De la Rúa le dejó una deuda de U$S 169.066 millones… pero no recibió la voluntad de la inmensa mayoría de los argentinos para mirar el futuro….no había  había una luz en el final del túnel...se hablaba de la deuda, del riego país… Pero..¿Cómo se evalúa, en un inventario tolerable, la suba despiadada del "dolor país"? Si el riego país es una ecuación sobre el riesgo de una inversión económica debido sólo a factores específicos y comunes a un cierto país. Puede entenderse como un riesgo promedio de las inversiones realizadas en cierto país. Mide en el tono político, económico, seguridad pública, etc.(Si hay alguna guerra, hay seguridad, tipos de impuestos, etc.) ¿por qué no utilizar combinadamente las estadísticas de suicidio, accidente, infarto, muerte súbita, formas de violencia, consumo de antidepresivos, crecimiento del alcoholismo, abandono de niños recién nacidos en basurales -símbolo magnífico de la certeza que tienen los desventurados sin posibilidades de que su familia no tiene ni tendrá otro destino-, abandono escolar, emigración hacia lugares extraños... para medir el sufrimiento, la angustia a que eran condenados diariamente por la indigencia no ya económica del país sino moral de sus clases dirigentes. Decidían cuanto, cómo, donde pagar, pero no del dolor país, de quién se salva y quién se hunde, nada de la crueldad de los viejos patrones de estancia argentinos que sostenían el poder a rebencazo y cepo. Y sin embargo, en este país de tradiciones profundas, los bonos provinciales retornaban en el marco de la racionalidad mediática, una copia de los vales para carne, galleta y vino con los que los dueños de la tierra se quedaban con un plus de salario mediante un canje que sólo podía ser realizado en sus propias pulperías. Recibió un pueblo angustiado,   con millones de pobres, indigentes, desnutridos, desempleados, pero sobre todo, descreído de la democracia, de la política, de la desaparición de las funciones mínimas del Estado, porque como decía en esos años un cartel de los piqueteros: "Tenemos tres problemas: no tenemos trabajo, no nos jubilan, no nos morimos...", en un país en el cual la desocupación no sólo arrastraba  la lesión moral de no sentirse necesitado por nadie, de ser sobrante inútil de la masa humana que construye riqueza…
 
¿Y cómo creer.. como ver una luz al final de ese túnel oscuro...si las mismas las clases dirigentes que decidían si le quitaban los antibióticos a una educadora o la indicación antihipertensiva a un jubilado, y la denominada “buena administración” empresarial intimaba a sus inminentes víctimas a un detalle cuidadoso de la cuota diaria de sufrimiento que debían entregar.. mientras ellos no dudaban en mostrar el casamiento de la hija del ministro que se quedó sin lágrimas de tanto tomar medidas que lo angustiabann, con el mismo vestido de encaje que debió ser defendido de la violencia resentida de quienes esperaban en la puerta.
“En medio de incidentes y manifestaciones contra su padre, que no le permitieron ingresar con tranquilidad en la iglesia del Pilar, Sonia, la hija mayor del ministro de Economía, Domingo Cavallo, se casó anoche con el ciudadano norteamericano Daniel Fitzgerald Rundee.

Sonia Cavallo, que lució un vestido blanco, hecho en una base de organza satiné gazar, acompañado por un tul bordado, y su flamante esposo tuvieron que esperar 65 minutos para poder abandonar la iglesia. Lograron salir a las 22.05, por una puerta lateral del cementerio de la Recoleta. La novia tuvo que cubrir su vestido blanco, diseñado por el modisto Gino Bogani, con una capa negra para evitar los huevazos que le arrojaban desde la calle.
En la noche de su casamiento, a la hija del ministro de Economía le pincharon las cuatro ruedas del Ford Mondeo bordó que debía llevarla desde la iglesia hasta el hotel Alvear, le llenaron de calcomanías el parabrisas del automóvil, insultaron a su padre, sus invitados fueron corridos a huevazos por los manifestantes y uno de los activistas fue detenido por la policía.  (..)

Los Moser no fueron los únicos invitados famosos. También estuvieron Amalia Lacroze de Fortabat; el diputado nacional Guillermo Alchouron (Acción por la República); el empresario Martín Cabrales; el ex candidato a presidente Italo Luder; Cristiano Rattazzi, presidente de la filial argentina de FIAT, con su joven novia; el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini -el único integrante del Poder Ejecutivo Nacional que concurrió a la iglesia-; el periodista Mariano Grondona, y el médico Alberto Cormillot.
Antes de que los novios dejaran la iglesia, los encargados del operativo de seguridad convocaron a tres empleados del gobierno porteño para que llevaran las llaves de la puerta que comunica a la iglesia con la necrópolis, por donde finalmente salieron. Y se dirigieron al hotel Alvear, donde, entre otros, los esperaba Fernando de la Rúa.(La Nacion;15 de julio de 2001)

El detalle del lujo, del boato….los sufrimientos de los contrayentes, sus invitados… mientras los expulsados del sistema pasaban hambre y sufrían diariamente..
Esa es la herencia recibida….y si Lapeña tiene sus explicaciones por los estados de muy baja probabilidad de ocurrencia por la falta de previsiones¿que explicaciones entonces pueden darse para no haber avanzado más éste gobierno en el tema energético…?  ¿No podría explicarse por los graves problemas sociales heredados, las inversiones en educación, salud, mejoras salariales, en transporte..que requerían respuestas urgentes...?  También podría decirse que las fábricas entonces cerradas levantaron sus persianas, aumentó la cantidad de vehículos en la calles, hay más domicilios con gas… con electrodomésticos, lo que conlleva a un mayor consumo de energía....eso, mientras se reduce la deuda a heredar por el pxmo. gobierno....









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