lunes, 21 de julio de 2014

GRONDONA, LOS GAUCHOS Y LOS ALEMANES

Sólo subcampeones, por Mariano Grondona

(La Nación 17/07/2014)
Debiéramos sentirnos satisfechos, por lo pronto, por dos razones. Primera,
por haber logrado una posición tan encumbrada entre docenas de competidores. Segunda, por haber conseguido lo que conseguimos gracias a una virtud en cierto modo nueva entre nosotros a la luz de nuestra tradición individualista: el espíritu de equipo. Sabella fue un director técnico efectivo y, además, de bajo perfil. A la inversa de Maradona en su tiempo, que parecía concentrarlo todo en su persona, Messi , con toda su genialidad, fue apenas un primus inter pares en un conjunto en el que, al lado de su talento, también sobresalieron, entre otras virtudes, el abnegado carácter de Mascherano
….
¿No significa nada, acaso, que gran parte del mundo haya vivido pendiente del fútbol en estos días? ¿No significa nada que, cuando tienen que movilizarse unos contra otros, los hombres ahora no empuñen las armas, sino que pateen un balón? “
¡¿Esto lo escribe Mariano…?!! ¿el mismo que fue comando civil en el ´55.. el que alentó todas las dictaduras militares..? ¿el que justificaba la tortura, que consideraba a Videla un caballero..? Ahora, parece -solo parece- preferir patear un balón antes que empuñar un arma.. ya que en 2003 en su programa Hora Clave, se refirió al periodo de la última dictadura militar (1976-1983) y con palabras acordes a su posición durante la misma dijo: “Lo racional en toda guerra es estar al lado de los ganadores”… y por ahora prefiere aparentar estar del lado de los no violentos…
Haciendo gala de sus conocimientos, habla de etimologías, de la competencia… y agrega..
“Tal vez podríamos dedicarles algunas líneas a los dos protagonistas de la gran final. De la Argentina dijo alguna vez Ortega y Gasset que no se siente una nación como las otras y está dispuesta a mandar. ¿Presunción adolescente o vocación de futuro? La Argentina tiene, todavía, asignaturas pendientes que rendir. Es, de alguna manera, un país que llegó demasiado temprano a la grandeza. Alemania, por su parte, a lo mejor llegó demasiado tarde, mientras otras naciones europeas admirables, como Inglaterra o Francia, simplemente vivían su tiempo. La competencia futbolística de la final le llegó a la Argentina demasiado pronto y a Alemania, demasiado tarde. Hasta fue para nosotros una distinción la burla alemana a costa de los gauchos. Un país de más de mil años vino a compararse con un país de sólo doscientos años. El paralelo nos honra. “
Muy interesantes las conclusiones a las que arriba don Mariano.. deberíamos sentirnos satisfechos de las burlas, de las ofensas, ya que el nuestro es un país en pañales comparado con la vieja Europa, con Alemania.. que a pesar de sus mil años tiene algunas “manchitas" en su historia reciente .. y si las burlas las hacen los jugadores argentinos pasarían a ser presunciones adolescentes, una falta de respeto a los contricantes.. Lo de siempre, Grondona, como tantos otros, considera al nuestro  un “país de mier..” cómo dice Don Arturo Jauretche.. son los que critican un bache en la calle, pero obvian mencionar las partes oscuras de aquellas naciones que alaban…Lo extraño es que termine su nota diciendo:
“Alguna vez el general San Martín nos dijo: "Serás lo que debes ser o, si no, no serás nada". Nos impidió conformarnos, así, con la medianía, con la mediocridad. Y la mediocridad es nuestra principal tentación porque está al alcance de la mano. Somos pocos habitantes y tenemos muchos recursos naturales y humanos. ¿A qué inquietarnos? La segunda posición que hemos alcanzado en el Campeonato Mundial de fútbol viene a cuento. De un lado, nos satisface. De otro lado, ¿nos alcanza? Porque salimos segundos, pero no primeros. Este segundo lugar nos está diciendo que todavía falta algo. Pero no conformarnos con el segundo puesto no es simplemente ambicioso. Implica seguir espoleándonos. El fútbol sigue teniendo, en este sentido, una significación simbólica. ¿Qué deberíamos exigirnos después de ganar? Volver a ganar. Este consejo parecería presuntuoso si no advirtiéramos que su blanco somos nosotros mismos. Richard Nixon dijo alguna vez que sólo estás vencido cuando te das por vencido. Pero hay dos maneras de darse por vencido. Una es la desesperación. Otra es la satisfacción. También se da por vencido, en efecto, quien deja de luchar por los demás. El egoísmo de los que estamos mejor es el veneno del sentido patriótico, es el triunfo final de la mediocridad. Seguir vivo, en el otro extremo, es no darse nunca por vencido, hasta que el poder superior que nos dio la vida decida que llegó el momento de cerrarnos los ojos.”

Y mientras dice que no nos conformemos  con la medianía, con la mediocridad, nuestra principal tentación.. afirma que debemos sentirnos distinguidos con los cánticos burlones de los jugadores alemanes por sus años de historia… Como siempre… los otros son mejores…

No hay comentarios:

Publicar un comentario