sábado, 23 de agosto de 2014

ESTADO, EMPRESAS Y LA MANO INVISIBLE

La mano invisible es una metáfora que expresa en economía  la capacidad autorreguladora del libre mercado, Smith la manifiesta en la obra “La Riqueza de las Naciones”.
La mayor importancia de la mano invisible aumenta en la medida en que la sociedad se va desarrollando y la división de trabajo crece. Con la existencia de este orden natural hace que la intervención gubernamental sea innecesaria en la mayoría de las materias y es precisamente que Adam Smith se identifica con el Laissez Faire (dejar hacer). Los labores del gobierno, por lo tanto, deben centrarse en la defensa interior y exterior, en administrar la justicia y en proveer bienes públicos, el resto lo debe hacer la mano invisible. Los precios y las ganancias indican a los empresarios qué tienen que producir y qué precios deben fijar a sus productos. Altos precios y altos beneficios son toques de atención que les advierte que les conviene empezar a producir cierta mercadería. Pocas ganancias o pérdidas son señales de alarma que acogotan al hombre de negocios y lo sacuden despiadadamente hasta que deja de producir.
Los que hemos vivido todas las etapas en que se propalaba ese discurso de la economía de mercado,con sus variantes, donde el Estado no debía intervenir, recordamos a sus principales protagonistas :
- Álvaro Alsogaray, desde septiembre de 1955 hasta junio de 1956 fue subsecretario de comercio y luego ministro de industria. Miembro fundador del Instituto de la Economía Social de Mercado, fue ministro de economía y ministro de trabajo durante el gobierno de Arturo Frondizi. Nuevamente ministro de economía, además de presidente del Consejo Interministerial de Trabajo, Economía y Servicios, durante el gobierno de José María Guido. Se declaraba partidario de la economía social de mercado y frecuentemente citaba en sus escritos y discursos a Ludwig Erhard, Luigi Einaudi, Jacques Rueff, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek. Era marcadamente contrario al peronismo, al punto de haberlo comparado a veces con el nacionalsocialismo, y a todas las formas de socialismo y populismo. En sus escritos políticos hay una primacía de lo económico, y una clara adhesión a los programas denominados "ortodoxos": combate contra la inflación, privatización de servicios públicos, reducción de gastos del estado y fomento a la iniciativa privada. Si se considera el impacto inmediato del plan, se observa una depresión del nivel de la demanda global y una seria caída de los niveles de producción y empleo en 1959 (especialmente en el sector industrial) . El costo de la vida aumentó dramáticamente en los primeros meses de implementación del plan debido a las medidas tomadas (básicamente, por el aumento de impuestos a las importaciones, la devaluación del peso, la eliminación de subsidios y controles de precios y los aumentos de tarifas de los servicios públicos). Estas alzas provocaron demandas de aumentos de salarios que en varios casos desembocaron en conflictos gremiales.
De modo que, a pesar de los esfuerzos en el plano económico, la situación político-social seguía siendo crítica por varios motivos. En julio de 1958 ya había habido un conflicto con las organizaciones gremiales médicas.  El decía: ‘Hay que pasar el invierno’.” (Discurso del ministro de Economía Álvaro Alsogaray, La Nación, 29 de junio de 19599

- José Martínez de Hoz fue designado ministro de Economía y, el 2 de abril, anunció su plan para "contener la inflación, detener la especulación y estimular las inversiones extranjeras".Sus primera medidas fueron congelar los sueldos de los trabajadores, que quedaron bajo el control de la Nación. Esa política provocó que el ingreso de los trabajadores cayera un 40% entre 1976 y 1980.Se sacaron los controles de precios y se redujeron las retenciones a las exportaciones y se inauguró el pedido de créditos a organismos internacionales: la Argentina recibió del FMI 400 millones de dólares. El slogan para los primeros meses de la  dictadura fue:  “Achicar el Estado es agrandar la Nación”.

- Domingo Felipe Cavallo tiene una larga carrera pública y es muy recordado por la Ley de Convertibilidad, plan que consistió en la equivalencia del peso de Argentina con el dólar estadounidense y por el corralito, que consistió en el congelamiento de los depósitos bancarios (medidas que luego concluyeron en la crisis del 2001) y retiros en efectivo de 250 pesos/dólares por semana, lo cual desembocó en el posterior estallido social. Actualmente es profesor en Yale y por las medidas económicas neoliberales que hacia fines de 2001 provocaron el agravamiento inusitado de la situación económica, y provocaron desconfianza pública en el sistema financiero, por lo que se produjeron fuertes retiros de depósitos bancarios. Para frenarlos, impuso restricciones que implicaban el congelamiento de los fondos depositados en los bancos, medida conocida como el "corralito". Fue procesado por más de noventa causas judiciales, que incluyen contrabando agravado, tráfico de armas, corrupción, malversación de fondos públicos, fraude, sobresueldos, estafa y defraudación al Estado, entre otros.
 
La tarea que comenzaron Alsogaray y Martínez de Hoz, la completó Cavallo…
“CONSECUENCIA DE UNA REFORMA IMPLEMENTADA POR CAVALLO EN 1994
La rebaja de aportes patronales ya le costó al Estado $ 48.000 millones
Si se actualiza por inflación, lo que dejó de ingresar asciende a $ 80.000 millones. 
Por la rebaja de las contribuciones patronales implementadas a partir del año 1994 y que continúan vigentes, el Estado dejó de recaudar 47.939 millones de pesos, según los últimos datos de la Secretaría de Seguridad Social a agosto de 2005. Si se actualizan los 47.939 millones de pesos por la inflación, monto total acumulado no ingresado a la Seguridad Social rondaría los 80.000 millones de pesos.
De este total, más de la mitad corresponde al sistema jubilatorio. El resto se reparte entre asignaciones familiares, Fondo Nacional de Empleo, PAMI y Obras Sociales, de acuerdo a la planilla "Montos no ingresados a la Seguridad Social por la reducción de cargas patronales", que elabora esa Secretaría de Seguridad Social.” Ismael Bermudez (Clarin; 28/06/06)
“EXCLUSIVO: PROYECTO DE CAVALLO PARA LAS PYMES
Cambio convenio por blanqueo
Página/12 pudo establecer que en materia laboral la suma del poder para Cavallo se traducirá en un paquete que suspenderá los convenios colectivos para empresas de menos de veinte empleados y permitirá un olvido fiscal de las deudas previsionales.
Amplitud: Es un desafío para el sector sindical, ya que propone suspender los convenios colectivos de trabajo de casi la mitad de los asalariados.
Los cuatro puntos principales de la reforma son una rebaja de las contribuciones patronales para las empresas con menos de 20 empleados, el “olvido fiscal” para las compañías que se presenten al blanqueo, la obligación para todas las empresas de abonar los salarios brutos mediante depósitos bancarios, y que sean las entidades financieras las que liquiden los aportes de seguridad social, y la suspensión de los convenios colectivos de trabajo para las pequeñas empresas. Entrevistado por Página/12, Giordano aseguró que el proyecto apunta a que las empresas más chicas ingresen a la economía formal y así consigan acceder a créditos más baratos y aumenten su competitividad.
La decisión de Cavallo de presentar entre sus primeros proyectos una reforma laboral que, se supone, debería surgir del Ministerio de Trabajo, confirma lo que la mayoría de la clase política esperaba: que el ambicioso superministro espera ocupar todos los espacios del poder.”
Roberto Navarro (Página 12; 01-03-2001)

“Eliminarán topes para indemnizaciones por despido
Se impusieron durante la flexibilización de Cavallo.
En en un fallo unánime, el máximo tribunal afirmó que limitar la base para el cálculo a tres veces el salario promedio del respectivo convenio de trabajo, constituye una "desnaturalización del sentido de la indemnización" por despido sin causa.  Estos topes para las indemnizaciones se impusieron durante la primera gestión de Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía, y como parte de un plan de flexibilización de las normas laborales para abaratar los costos del trabajo. (..)  Los empresarios criticaron la eliminación del tope a las indemnizaciones, al tiempo que los representantes sindicales salieron a defender la decisión del Máximo Tribunal, y argumentaron que ese techo era "confiscatorio". "Esto es un nuevo golpe a la Ley de Contrato de Trabajo, junto con la permanencia de la doble indemnización, y sigue haciendo subir fuerte los costos laborales", dijo a la prensa el asesor de la Unión Industrial Argentina (UIA) para temas laborales, Daniel Funes De Rioja (..)  Se trata del segundo fallo unánime de la Corte Suprema que revierte la doctrina laboral sostenida durante la década pasada por la denominada "mayoría automática" del máximo tribunal, ya que hace una semana una acordada también declaró inconstitucional aspectos de la Ley de Riesgo del Trabajo.” (Río Negro; 15/09/04)

Como puede observarse, el denominado ‘Plan Cavallo’ es un eufemismo para designar lo que fue, en realidad, un dispositivo sin precedentes de agresión contra la clase trabajadora -sus conquistas, sus derechos, sus condiciones de vida- e, inclusive, contra la Nación como un todo, con medidas que, según manifestaba, era bajar los “costos laborales”, favorecer la creación de empleos… evitar que los trabajadores “una vez conseguida la estabilidad laboral se hicieran despedir por la indemnización”…. y se hizo interviniendo el Estado en las relaciones laborales, favoreciendo al sector empresario, que aplaudía esa intervención.  Las consecuencias las conocemos…. muchos trabajadores fueron despedidos –algunos, con suerte vueltos a contratar con menor salario, sin antigüedad, ni obra social  y aportes- aumentó el desempleo, cerraron empresas, se desfinanció el sistema previsional, aumentó la indigencia, la pobreza, la desnutrición….Los efectos de esta política económica sobre el tejido de las fuerzas productivas de la Nación y en materia de condiciones de subsistencia de su población constituyen una expropiación sin precedentes del resultado del trabajo de los obreros argentinos.  
Por lo expuesto, parece que la intervención del Estado solamente es perjudicial…. cuando afecta al sector empresario; y que la “mano invisible del mercado” siempre termina metiéndose en los bolsillos de los trabajadores…
 
 
 












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