viernes, 26 de septiembre de 2014

COMBATIENDO LAS PLAGAS…HUMANAS

En los años sesenta la ofensiva internacional para frenar el crecimiento demográfico del mundo (el menos desarrollado) fue liderada por EEUU, su principal financiador. Acabó súbitamente en los años ochenta, con el giro “pro-vida” de Reagan, que apeó radicalmente a su administración de cualquier ayuda económica a la anticoncepción o a la planificación familiar. Pero mientras tanto fue el motivo de que “antiimperialistas” de todo el mundo rechazasen el control demográfico impuesto desde los organismos internacionales. Una muestra impagable de esta oposición puede encontrarse en Las venas abiertas de América Latina, ese extraordinario grito de angustia por un continente que parecía entonces condenado a la postración y a ser eternamente el patio trasero de EEUU.
“Se extiende la pobreza y se concentra la riqueza en esta región que cuenta con inmensas legiones de brazos caídos que se multiplican sin descanso. Nuevas fábricas se instalan en los polos privilegiados de desarrollo -Sao Paulo, Buenos Aires, la ciudad de México- pero menos mano de obra se necesita cada vez. El sistema no ha previsto esta pequeña molestia: lo que sobra es gente. Y la gente se reproduce. Se hace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda más gente a la vera del camino, sin trabajo en el campo, donde el latifundio reina con sus gigantescos eriales, y sin trabajo en la ciudad, donde reinan las máquinas: el sistema vomita hombres. Las misiones norteamericanas esterilizan masivamente mujeres y siembran píldoras, diafragmas, espirales, preservativos y almanaques marcados, pero cosechan niños; porfiadamente, los niños latinoamericanos continúan naciendo, reivindicando su derecho natural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espléndidas que podrían brindar a todos lo que a casi todos niegan (…)
«Combata la pobreza, ¡mate a un mendigo!», garabateó un maestro del humor negro sobre un muro de la ciudad de La Paz. ¿Qué se proponen los herederos de Malthus sino matar a todos los próximos mendigos antes de que nazcan? Robert McNamara, el presidente del Banco Mundial que había sido presidente de la Ford y Secretario de Defensa, afirma que la explosión demográfica constituye el mayor obstáculo para el progreso de América Latina y anuncia que el Banco Mundial otorgará prioridad, en sus préstamos, a los países que apliquen planes para el control de la natalidad. McNamara comprueba con lástima que los cerebros de los pobres piensan un veinticinco por ciento menos, y los tecnócratas del Banco Mundial (que ya nacieron) hacen zumbar las computadoras y generan complicadísimos trabalenguas sobre las ventajas de no nacer: «Si un país en desarrollo que tiene una renta media per capita de 150 a 200 dólares anuales logra reducir su fertilidad en un 50 por ciento en un período de 25 años, al cabo de 30 años su renta per capita será superior por lo menos en un 40 por ciento al nivel que hubiera alcanzado de lo contrario, y dos veces más elevada al cabo de 60 años», asegura uno de los documentos del organismo. Se ha hecho célebre la frase de Lyndon Johnson: «Cinco dólares invertidos contra el crecimiento de la población son más eficaces que cien dólares invertidos en el crecimiento económico». Dwight Eisenhower pronosticó que si los habitantes de la tierra seguían multiplicándose al mismo ritmo no sólo se agudizaría el peligro de la revolución, sino que además se produciría «una degradación del nivel de vida de todos los pueblos, el nuestro inclusive».
Los Estados Unidos no sufren, fronteras adentro, el problema de la explosión de la natalidad, pero se preocupan como nadie por difundir e imponer, en los cuatro puntos cardinales, la planificación familiar.”

(Eduardo Galeano;  Las venas abiertas de América Latina. Fragmento de Introducción)
 
Durante los años sesenta y a partir de la influencia de las misiones norteamericanas y de la promoción de los planes de la Alianza para el Progreso, en Latinoamérica se establecieron la planificación económica y la preocupación por la investigación socio-económica y demográfica como los mecanismos adecuados para coordinar y posibilitar el tránsito de una sociedad tradicional a una sociedad moderna. De esta forma, se priorizaba la investigación y la intervención sobre la población como elementos determinantes para establecer las posibilidades de crecimiento económico y mejoramientos de las condiciones sociales de los países. A su vez, la preocupación por la población también implicó una preocupación por la capacidad y libertad de decisión del número deseado de hijos por parte de las familias y, en especial, de las mujeres del Tercer Mundo. De esta forma, la investigación demográfica intentó explicar la relación entre población y desarrollo, las implicaciones para la demanda en servicios de salud y los comportamientos reproductivos de las familias. De esta forma, se lograba afirmar, por medio de la cuantificación, la necesidad de la intervención del entonces llamado "problema de población". De la mano de la Alianza para el Progreso, venían los anticonceptivos….
Pasaron 50 años, la inequidad en la distribución de los ingresos es mayor, cada día son más los pobres y muchos menos lo que acumulan grandes riquezas, pero también son menos los que aceptan ciega y calladamente que el problema se reduce al crecimiento demográfico y hay mayor conciencia de un sistema económico injusto.
Como Dwight Eisenhower pronosticó,  los habitantes de la tierra continuaron multiplicándose al mismo ritmo y se agudizó “el peligro de la revolución, sino que además se produciría ´una degradación del nivel de vida de todos los pueblos, el nuestro inclusive´”…. soplan vientos de cambio, se cuestiona al sistema, los pueblos no aceptan imposiciones, defienden sus derechos…
Ya no alcanza con publicitar la teoría del derrame, un plan de ayuda con fines encubiertos.. y ahora en vez de hablar de planificación familiar, directamente hablan de que la superpoblación es la causa principal de los problemas que enfrenta el mundo.
Realmente creen que los humanos son una plaga sobre la tierra y que si no se hace nada para limitar la explosión demográfica, nos enfrentaremos a un futuro lleno de pobreza, guerras y sufrimiento, en un planeta desolado y sucio.  Algunas citas de distintos personajes en los que expresan, sin tapujos, que es necesario sacrificar a gran parte de la humanidad…
  • ·John P. Holdren, asesor científico de Barack Obama:  “Un programa de esterilización de las mujeres después de su segundo o tercer hijo, aunque se trate de una operación más dificultosa que la de la vasectomía, podría ser más fácil de implementar que tratar de esterilizar a los hombres.
  • ·Ezekiel Emanuel, ex-asesor de Salud del presidente Obama y uno de los arquitectos del proyecto de salud pública Obamacare: “La sociedad sería mucho mejor si las personas no trataran de vivir más allá de los 75 años” “la sociedad y las familias estarían mejor si la naturaleza sigue su curso con rapidez y prontitud”  “Es ineficiente desperdiciar recursos médicos en aquellos que no pueden tener una alta calidad de vida”
  • ·Paul Ehrlich, ex asesor científico del presidente George W. Bush y autor de “The Population Bomb”: “A nuestro entender, la solución fundamental es la reducción de la escala de las actividades humanas, incluyendo el tamaño de la población, manteniendo su capacidad de consumo de recursos dentro de la capacidad de carga que tiene la Tierra” “Nadie, en mi opinión, tiene derecho a tener 12 hijos o incluso tres, a menos que el segundo embarazo sea de gemelos” 
  • ·Ted Turner, fundador de la CNN: “Una población total mundial de entre 250 y 300 millones de personas, con una disminución del 95% desde los niveles actuales, sería lo ideal” 
  • ·Viceprimer ministro de Japón, Taro Aso (sobre los pacientes médicos con enfermedades graves): “No se puede dormir bien cuando se piensa que todo está pagado por el gobierno.Esto no se resolverá a menos que les demos prisas por morir”
  • ·David Rockefeller: “El impacto negativo del crecimiento de la población en todos nuestros ecosistemas planetarios se está convirtiendo en algo terriblemente evidente”  
  • ·Roger Martin, activista ambiental: “En un planeta finito, la población óptima que proporciona la mejor calidad de vida para todos, es claramente mucho menor que el número máximo que permite la mera supervivencia. Cuantos más seamos, menos habrá para cada uno; menos personas significan una vida mejor” 
  • ·Bill Maher, presentador de la cadena HBO: “Estoy a favor del aborto, estoy a favor del suicidio asistido, estoy a favor del suicidio regular…Hay demasiada gente, el planeta está demasiado lleno de gente y tenemos que promover la muerte” 
  • ·Penny Chisholm, profesora del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets): “El verdadero truco es, en términos de tratar de estabilizar la población por debajo de los 9 mil millones, conseguir que las tasas de natalidad en los países en desarrollo disminuyan tan rápido como sea posible. Y eso permitirá que el número de seres humanos en la tierra se estabilice” 
  • ·Philip Cafaro, profesor de la Colorado State University: “Acabar con el crecimiento de la población humana es una condición necesaria (pero no suficiente) para la prevención del cambio climático global catastrófico. De hecho, no basta con reducir el crecimiento, sino que es necesario reducir significativamente la población actual para conseguirlo”  
  • ·Margaret Sanger, fundadora de Planned Parenthood (organización no gubernamental asociada a la Federación Internacional de Planificación Familiar): “Todos nuestros problemas son el resultado de un exceso de reproducción entre la clase obrera” “La cosa más misericordiosa que una familia numerosa podría hacer por uno de sus hijos, es matarlo” 
  • ·Príncipe Phillip, esposo de la Reina Isabel II y co-fundador del Fondo Mundial para la Naturaleza: “Si pudiera reencarnarme, me gustaría volver como un virus mortal, con el fin de contribuir a resolver la superpoblación”
No son los comentarios de “Doña Rosa”… asesores presidenciales, ministros, ambientalistas, etc. A ninguno se le ocurre cuestionar el consumismo desenfrenado de algunos países, la contaminación ambiental producto de la cantidad de automóviles, el uso de armas, de gases tóxicos… los miles de millones gastados en armas que podrían aliviar el habre de toda la población mundial…
Para ellos el “problema” es “las tasas de natalidad en los países en desarrollo” … “un exceso de reproducción entre la clase obrera”…Decía Galeano en la obra citada:
“Hace más de un siglo, un canciller de Guatemala había sentenciado proféticamente:
«Sería curioso que del seno mismo de los Estados Unidos, de donde nos viene el mal, naciese también el remedio». Muerta y enterrada la Alianza para el Progreso, el Imperio propone ahora, con más pánico que generosidad, resolver los problemas de América Latina eliminando de antemano a los latinoamericanos.”



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