jueves, 18 de septiembre de 2014

LA JUSTICIA Y LA CONCORDIA. Palabras, sólo palabras..

El 19 y 20 de agosto  se realizó el Foro de Buenos Aires por la Justicia, la Concordia y la Libertad, organizado por la Fundación Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia.

El foro tenía entre sus principales expositores a Vicente Massot, director de La Nueva Provincia, Alberto Rodríguez Varela, Ministro de Justicia de la dictadura cívico-militar en la provincia de Buenos Aires y Ricardo Saint Jean, hijo de Ibérico, general de triste memoria.
Los derechos humanos como instrumento político-ideológico. Violaciones a la justicia y a la legalidad bajo la bandera de los derechos humanos”. Sus conclusiones fueron dignas de los expositores.
Alberto Sonalet denunció una “planificación sistemática de destrucción el orden familiar, jurídico y económico”. Las denominó “reformas contra natura”. Fue muy preciso sobre los conceptos a utilizar. “Acá no vamos a hablar de la palabra represores”. “Dictadura es un gobierno que no ha sido elegido por las urnas y puede ser bueno o malo”. Tampoco usar el término “genocida” por ser “una visión sesgada”.  Los condenados o procesados por delitos de lesa humanidad son “presos políticos”.  Sin embargo el mayor éxito de esta utilización de las palabras recayó en Ricardo Saint Jean: “Somos víctimas”, “somos los judíos de Alemania”.

Aceptando su versión de guerra justa, pero conociendo las atrocidades cometidas por el “Proceso de Reorganización” (para que no se enojen) , las torturas y desapariciones, el robo de bebés, la apropiación de bienes de particulares en beneficio de quienes los apoyaron, parecería la patética descripción de un grupo de nostálgicos de la dictadura.
Esta mirada cambia si los vinculamos con la Fundación Libertad y Progreso e identificamos a algunos de sus dirigentes: Manuel Solanet, secretario de Hacienda de Galtieri; José María Dagnino Pastore, ministro de Economía de Ongania y Bignone; y Ricardo López Murphy, Ministro de Economía de Fernando De La Rua. Pertenecen a él opinólogos como Marcos Aguinis. Su presidente, Agustín Etchebarne, es asesor de Argentina Ciudadana, la fundación de Sergio Bergman.
Piden que la Justicia vuelva a ser la de aquellos años…
 
"En abril de 1979, cinco miembros de la Association of the Bar of the City of New York visitaron país para investigar las denuncias recibidas de colegas argentinos, como Emilio Mignone. Integraban la misión ex jueces como Marvin Fran Harold Healyjr, del gran estudio Debevoise, Plimpton, Lyons & G" el ex presidente de esa asociación de abogados de Nueva York, Orville Schell, y los asociados Stephen Kass y Scott Greathead. Los abogados Wall Street compilaron una lista de ciento noventa y un colegas argentinos detenidos bajo el estado de sitio, la mitad de ellos desaparecidos.
"No es fácil ejercer la profesión legal en la Argentina de hoy", y los abogados laboralistas o penalistas corren el riesgo de desaparecer si de las prácticas oficiales, constataron. Tanto la más numerosa Asociación Abogados de Buenos Aires como la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) hicieron lo que estaba a su alcance para obtener la liberación de algunos abogados o "condenaron actos específicos violencia contra el foro".

[Pero] el grupo que podría haber hecho la diferencia es el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, la más prominente organización del foro local. Su presidente y su comisión directiva nos recibieron en forma cordial y escucharon con respeto nuestros puntos de vista. El Colegio se manifestó doctrinariamente de acuerdo con que todos los ciudadanos, incluso los "subversivos" tenían derecho a conocer los cargos en su contra, a un juicio rápido y justo con la asistencia de un defensor y a recibir un tratamiento humano en la cárcel. Sin embargo, nos dijeron que la observación de esas exquisiteces debía esperar a que se lograse una victoria más segura sobre los terroristas, después de la cual sería factible una restauración gradual del Estado de derecho.
Para explicitar esa opinión, entregaron a sus visitantes copia de una declaración del 22 de agosto de 1978, en la cual el Colegio elogia Fuerzas Armadas por haber restablecido el orden "en forma técnicamente irreprochable", y sostiene que "en la guerra hay heridos, muertos y desaparecidos por ambos lados, el de los subversivos y el de los libertatadores". Los visitantes concluyeron que la principal preocupación del Colegio era "el terrorismo de izquierda", frente al cual consideraban "la guerra sucia una respuesta lamentable pero necesaria y justificada.
Los emisarios se reunieron además con un "grupo vigoroso y activo de jóvenes abogados integrantes de FORES. También para ellos, "los horrores de la 'guerra sucia' eran, si no justificables en teoría, por lo menos necesarios" y, en todo caso, de menor importancia que las reformas judiciales. "Lo que más nos chocó fue el aparente consentimiento de un número significativo de nuestros colegas al estado de ilegalidad actual". Por importante que sea la reforma administrativa de la justicia, "no justifica ignorar los males de fondo enumerados en este informe", concluyeron los abogados de Wall Street.
 FORES es una institución de lobby creada en octubre de 1976, según sus propias declaraciones, para "responder a la campaña antiargenti-na" en sintonía con "el espíritu que guía al Proceso de Reorganización Nacional". Uno de sus fundadores fue Jaime Lamont Smart, quien como ministro bonaerense de Gobierno patrocinó las Conferencias sobre la Reforma Judicial que organizó FORES en 1977 y 1978, presididas por los generales Albano Harguindeguy, Manuel Ibérico Saint Jean y Oscar Alfredo Saint Jean, y auspiciadas por la siderúrgica Acindar y la embajada de los Estados Unidos.
En 2012, Smart fue condenado a prisión perpetua por cincuenta y siete secuestros y un homicidio. Entre quienes lo acusaron están los hijos del editorJacobo Timerman, Héctor y Javier. Además, aún prosiguen las investigaciones sobre el ex presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y abogado del diario La Nación, Roberto Durrieu, y el ministro de Justicia del dictador Jorge Videla, Alberto Rodríguez Várela. Ambos fueron fiscales de Estado en la provincia de Buenos Aires durante la privación ilegítima de la libertad y las torturas de Timerman.”
 (De: Horacio Verbitsky; Los abogados, de la represión al neoliberalismo, en Cuentas Pendientes)

La  propuesta del Foro de Buenos Aires por la Justicia, la Concordia y la Libertad, se expone en “Un Programa Económico Necesario para la Argentina”. Breve decálogo:

-Reformas que logren la independencia del Poder Judicial
-Reforma laboral que privilegie los acuerdos de empresa, por sobre las paritarias
-Reducción gradual de los derechos de exportación hasta su completa supresión
-Revisión de los planes sociales, manteniendo únicamente los relacionados con necesidades imperiosas
-Supresión de control de cambios
-Supresión de todo control de precios
-Arreglo y pago de sentencias con tribunales del exterior, incluido holdouts
-Reprivatización de empresas estatizadas
-Finalización de la alianza política con el eje bolivariano
-Hacer efectivo al Estado de Derecho sobre el falso postulado de que no se debe criminalizar la protesta social

Los mismos protagonistas, los mismos propósitos, los mismos objetivos.
Se persigue, una vez más, desandar el camino recorrido, en contra de las conquistas populares. Para ellos, esa es “la” justicia y “la” concordia…

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