jueves, 25 de diciembre de 2014

LAS JOYAS DE CRISTINA.. Y LAS JOYITAS DEL PERIODISMO

TN, en una de sus acostumbradas campañas, publica una nota sobre los gastos millonarios en joyas, realizados por Cristina...
Nota que nos ¿informa? que..

"La revista Noticias reveló que la mandataria gastó cerca de un millón de dólares por año. Cronología de un gusto demasiado caro.Por Nicolás Lucca, para Perfil.com."

 ¿Que dice la nota..?  

" La frase que oficia de tapa del número de esta semana de la revista Noticias no salió de la boca de ningún improvisado, sino de Sergio Hovaghimian, ex representante de la joyería Jean-Pierre, una de las más prestigiosas del país. La revelación puede parecer exagerada, pero Hovaghimian detalló en la revista el costo de cada una de las joyas que exhibe la Presidenta y que no fueron entregadas “en canje”, sino adquiridas. Así y todo, detrás de lo denunciado en la nota del periodista Franco Lindner, surge nuevamente la obsesión de la Presidenta por la ostentación de un look extremadamente lujoso que le juega en contra a la hora de realizar acusaciones de “privilegios” hacia quienes efectúan críticas a políticas de Gobierno."

No sé que dice la nota de la revista Noticias... pero la reproducción que hacen, habla de un representante, de una nota de un periodista -que seguramente estará publicada en un medio extrajero, y por lo tanto, "inobjetable"-  y de allí pasan a la "Historia de lujo"... lo que decía el diario inglés The Guardian en 2008, del relevamiento de precios realizado por Perfíl... y por supuesto, no puede faltar la crítica al uso de joyas, a la indumentaria.. y también a  "la fascinación de la jefa de Estado por la colección de joyas de Evita". 

Y eso me recordó algo leido en "Evita. Jirones de su vida", de Felipe Pigna..
  
"Y preveía (Evita) qué destino debían tener sus bienes:
Quisiera que se constituya con todos esos bienes un fondo permanente de ayuda social para los casos de desgracias colectivas que afecten a los pobres y quisiera que ellos los acepten como una prueba más de mi cariño. Deseo que en estos casos, por ejemplo, se entregase a cada familia un subsidio equivalente a los sueldos y salarios de un año, por lo menos.
También deseo que, con ese fondo permanente de Evita, se instituyan becas para que estudien hijos de los trabajadores y sean así los defensores de la doctrina de Perón, por cuya causa gustosa daría mi vida.
Mis joyas no me pertenecen. La mayor parte fueron regalos de mi pueblo. Pero aun las que recibí de mis amigos o de países extranjeros, o del General, quiero que vuelvan al pueblo. No quiero que caigan jamás en manos de la oligarquía y por eso deseo que constituyan, en el museo del Peronismo, un valor permanente que sólo podrá ser utilizado en beneficio directo del pueblo. Que así como el oro respalda la moneda de algunos plises, mis joyas sean el respaldo de un crédito permanente que abrirán los bancos del país en beneficio del pueblo, a fin de que se construyan viviendas para los trabajadores de mi Patria
.
Pero... ¿que pasó con esas joyas..? Felipe Pigna nos lo cuenta:
"Las joyas y los joyitas
Tras el derrocamiento de Perón en 1955, los conductores de aquel golpe autodenominado «Revolución Libertadora» montaron con gran promoción nacional e internacional una notable exposición destinada a mostrar al público cómo vivía la «pareja gobernante». Allí podían verse, en directo o a través de una edición especial del noticiero cinematográfico Sucesos Argentinos, la decena de autos del General y centenares de zapatos y sombreros de Evita. Un espacio especial estaba dedicado a las joyas de la ex Primera Dama. La muestra fue un éxito y las colas para ingresar se medían por decenas de cuadras, en las que se mezclaban sin decírselo antiperonistas deseosos de comprobar que hacían bien en odiar al «régimen depuesto» con peronistas nostálgicos que podían volver a ver objetos e iconos vinculados a sus referentes políticos."

Nos sigue diciendo Pigna:
"Años más tarde, Perón daría su versión sobre el asunto:
Esas joyas estaban guardadas y a disposición de la Comisión del Monumento a Eva Perón, designada y costeada por suscripción popular, para servir de garantía a préstamos para la vivienda obrera, según lo dispusiera Eva Perón en su testamento, que fue leído en la Plaza de Mayo ante un millón de personas el 17 de octubre de 1952. A esos fines, las alhajas fueron inventariadas y valuadas por técnicos designados por la joyería Ricciardi, de Buenos Aires. De ese inventario y valuación, un ejemplar estaba en las joyas, y otro obra en poder de la Comisión del Monumento (ambos han sido ocultados por los «investigadores» con fines inconfesables). Según la valuación aludida, esas joyas podrían representar un valor máximo de trece millones de pesos. Ahora ellos han hecho una exhibición de alhajas, atribuidas a Eva Perón, de un valor de cuarenta a cien millones, según se ha publicado. El truco es simple: se agregaron joyas por un valor de 27 a 87 millones. Hemos visto algunas fotografías de la exposición, y no reconozco en ellas las joyas pertenecientes a Eva Perón, que conocía perfectamente. ¡Quién sabe qué joyerías habrán cooperado en esa superchería!
Hasta el día de hoy nada se supo ni se sabe con certeza sobre el destino de aquellos objetos. Lo cierto es que no sirvieron para cumplir el testamento de Evita sino para engrosar o iniciar algunas fortunas de personajes vinculados con el poder «libertador», verdaderas «joyitas» que venía a moralizar la gestión pública y la sociedad argentina. Cada tanto emergen en alguna galería de Londres o Nueva York porciones de aquel testamento convertido en botín de guerra".
Según parece, había otras personas que sentían "fascinación por la colección de joyas de Evita..." pero de eso..no se habla...COMO SEGURAMENTE NO SE HABLARÁ CUANDO APAREZCAN LAS DESMENTIDAS... COMO ESE VIAJE CON FASTUOSOS GASTOS EN CARTERAS... que algunos parecen haber olvidado...

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