sábado, 6 de diciembre de 2014

RESPONSABILIDADES Y ¿OLVIDOS?

Un individuo que presume de periodista serio, que acostumbra -dice- a chequear y recontrachequear la información, nos dice que 
"Nadie mata a 30.000 personas si la población no está de acuerdo. En algún lugar, por omisión o acción, la gente estuvo de acuerdo con lo que pasó. Y sí, los grandes medios apoyaron a los militares" 

Y tiene razón...mucha gente estuvo de acuerdo..y también en que los grandes medios apoyaron a los militares

"Un nuevo orden jurídico y político
"Nuevo gobierno", "Las Fuerzas Armadas  asumen el poder,  detúvose a la Presidenta", "Fue la de ayer una jornada de absoluta normalidad en Córdoba", "Hubo absoluto orden en la Capital Federal". "Tranquilidad en el sector universitario", "Normalidad en todo el país": así titularon en marzo de 1976 los diarios de mayor circulacióa. a la par que sus dueños festejaban el inicio del régimen dictatorial. Quizá su manifestación más sanguínea hayan sido los editoriales de La Nueva Provincia, y en particular el del 24 de marzo, que sostuvo que "la Argentina es una nación occidental y cristiana" y enumeró como enemigos "al aparato subversivo, el 'sacerdocio' tercermundista, la corrupción sindical, los partidos políticos, la usura de la 'derecha económica´ y la contracultura izquierdizante". "Al enemigo es menester destruirlo allí donde se encuentre, sabiendo que sobre la sangre redentora debe alzarse la segunda república", arengó con términos de capellán, y sugirió utilizar una "violencia ordenadora" que "no haga distinciones al emplear su fuerza limpia contra las banderías opuestas".
Esta posición encontró su reflejo institucional en los dichos de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) que, a poco del golpe de Estado, se manifestaba satisfecha por "el cambio de estilo producido en las relaciones entre el gobierno y la prensa". En octubre de 1976, sus directivos manifestaron ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que la libertad de expresión en la Argentina era "una realidad".
Damián Loreti; Medios: discurso único y negocios a la sombra del terrorismo de Estado; en "Cuentas Pendientes"

Los medios.... y las asociaciones y sociedades que hoy nos hablan de dictadura, censura, de la falta de libertad de expresión... Pero no fueron los únicos... el sistema educativo ayudó a construir al enemigo.. a ese que había que destruir, hacer desaparecer..

"Así, nuestro año escolar de 1976 lo habíamos inaugurado con un nuevo gobierno que generaría nuevos cambios en la nación y en la propia institución escolar. ...Finalizada la ceremonia cada curso, desde los primeros grados hasta los séptimos, se dirigía en formación hacia su aula conducidos por la maestra. ...Como habíamos dicho, los cambios en la institución escolar eran evidentes, el nombre de grados y divisiones era una terminología militar para identificar a los cursos, la formación de menor a mayor estatura, el saludoa la bandera, el usar como vestimenta obligatoria el guardapolvo blanco, el ponerse de pie al entrar el educador, el usar un forzado cabello corto a partir de 1976. Al fin y al cabo el gobierno militar había transformado a la institución escolar en un cuartel; pronto toda la sociedad lo sería...Tengo presente también, las “nuevas instrucciones” impartidas por cada maestra. Por ejemplo, nos presentaban a la “subversión” como nuestro enemigo, nos recomendaban no acercarnos a ningún coche cuyos ocupantes nos llamaban, ni recoger bolígrafos que pudieran ser encontrados en la calle. Según la maestra, podrían tratarse de bombas explosivas colocadas por la propia guerrilla....A fines de 1982, con la dictadura militar en retirada después de la derrota en Malvinas, tengo presente lo que nos había dicho la profesora de historia .. de cincuenta y pico de años y casada con un brigadier de la Fuerza aérea. Nos decía que no hubiera pasado lo que sucedió si los padres hubieran estado atentos a las amistades de sus hijos, fueron “idiotas útiles”. Era la primera vez que se hablaba del tema “desaparecidos”, pero sin nombrarlos como tales, me enteré del hecho a partir de ese momento. Mi familia, como  muchas, no tenía conocimiento de esa realidad, de todo aquello que había sucedido..... Así, el golpe de estado de 1976 se nos presentará no como quiebra de un proceso, sino como una continuidad de violencia progresiva, sustentada por el poder estatal. Este hecho tenía antecedentes en los ocurridos en 1930, 1943, 1955, 1962 y 1966. Sin embargo, la última incursión militar sobre el poder político demostraría tener una particularidad: la aplicación sistematizada de una represión que nunca se había dado en la historia argentina y que provocaría hasta 30.000 desaparecidos ....En realidad, esta nueva metodología represiva fue instalada en Argentina a partir de la dictadura del General Onganía, en 1966, donde la aparición de la nueva izquierda representada por una juventud revolucionaria pondría enpeligro la continuidad del modelo. Para contrarrestarlo y dentro del marco de la Guerra Fría, se aplicará en Argentina la llamada “Doctrina de la Seguridad Nacional”..Dentro del contenido general de dicha doctrina y de su aplicación práctica, los militares argentinos estudiaron a fondo y asimilaron,entre otras, las técnicas norteamericanas de la contrainsurgencia, también llamada “lucha antisubversiva”; en definitiva, represión contra el “enemigo interior”. Respecto a los “blancos” asignados a reprimir serían: militantes de organizaciones armadas de izquierda, sus colaboradores y simpatizantes, junto a militantes de los grupos de defensa delos derechos humanos. Es decir, todo el que se opusiera al proyecto militar. Hablaban de subversión política, social e incluso económica. Consideraban que el “subversivo”era un sujeto “irrecuperable” para la sociedad, por lo tanto se lo debía exterminar. Antes de lo cual su nuevo hábitat serían los denominados centros clandestinos de detención, donde la aplicación de diversas torturas tenían como objetivo la colaboración y la obtención de información que permitiera detener a otros militantes. Para luego pasar al exterminio y desaparición de los cadáveres......Los violentos de la izquierda habían sido llevados al exterminio, pero no sólo ellos. Eran identificados como representantes del “Marxismo Internacional”, no sólo los integrantes de organizaciones armadas de izquierda, sino también, jóvenes interesados en el bienestar  de los ciudadanos que vivían en chavolas, dirigentes sindicales que luchaban por mejoras salariales, jóvenes que integraban un centro estudiantil, o personas con profesiones como las de periodistas, sociólogos y psicólogos que resultaban ser sospechosas para la autoridad militar, al igual que monjas y sacerdotes chabolistas, que demostraban preferencia por el más pobre, o amistades de  cualquiera de ellos. Todos así, pasaban a ser para los comandantes militares el “enemigo interior”, por lo tanto con derecho a secuestrarlos, torturarlos y ejecutarlos, resultando ser la mayoría de ellos inocentes de cualquier acción terrorista."
Fuente:La represión en la dictadura militar argentina. Violencia y terrorismo de Estado (1976-1978);Fabián Gustavo Anastasópulos. Máster Interuniversitario de Historia Contemporánea

¿Puede reprocharse a la sociedad que desconociese lo que realmente sucedía..? Si para los medios las denuncias eran una "campaña anti argentina".. los desaparecidos estaban en Europa...los muertos "algo habrán hecho".... y los que no desconocían y recurrían a la justicia...¿encontraban respuestas..?

La Desaparición de Abogados Defensores

Entre los años 1976 y 1983 fueron presentados millares de recursos de habeas corpus. No una vez, sino repetidamente a favor de cada desaparecido.

Las estadísticas que brindan los registros de la Cámara Criminal y Correccional Federal son por demás elocuentes. Sin contar ninguna reiteración de pedido, la cantidad de recursos presentados en la Capital Federal solamente, ya es abrumadora:

En un período de 10 años en la Argentina se interpusieron un total de 9424 habeas corpus, pero el 88% de esos habeas corpus fueron presentados durante el período militar 1976/1983, contra el 12% que fue presentado durante el período democrático 1973/1975.

"Es indudable que un pilar fundamental del sistema constitucional de derechos y garantías individuales lo constituye la prescripción que reconoce a todos los habitantes de la Nación la inviolabilidad de la "defensa en juicio de la persona y de los derechos" (Artículo 18 de la Constitución Nacional). Sin embargo durante la Dictadura Militar ocurrida en la Argentina entre los años 1976 - 1983, como un resorte más del Aparato de justicia que tomó parte en el Terrorismo de Estado, las más duras represalias cayeron sobre muchos abogados que asumieron la defensa de sus víctimas. Las detenciones arbitrarias, los agravios y malos tratos en los organismos de seguridad, la desaparición y la muerte de los abogados defensores, fueron usos corrientes en los primeros años del régimen militar.
Se comenzó por identificar al defensor con su defendido: todo aquél que patrocinara o simplemente pidiera o preguntara por un presunto subversivo fue sospechado de connivencia con la subversión, y si asumía frontalmente la defensa de un perseguido fue considerado integrante de la asociación ilícita hasta que demostrara lo contrario, ocurriendo que la mayoría de las veces ni tiempo le dieron para ello (...) fueron secuestrados, con desaparición permanente y sin conocerse su suerte hasta hoy, no menos de 109 abogados, debiendo señalarse que el 90% de estas "desapariciones" se consumaron entre los meses de marzo y diciembre del año 1976. Más de un centenar de abogados fueron llevados a prisión -la mayoría sin proceso judicial alguno- y un número mucho más elevado y difícil de precisar buscó salvar la libertad, y quizás su misma vida, en el exilio en el extranjero" 

A todas luces, es claro que el accionar de la justicia durante los años de dictadura, no hizo más que avalar y reproducir la metodología que le venía impuesta por ese "orden institucional" al que habían jurado defender. Frente a todos estos requerimientos de habeas corpus, en ningún caso, los jueces se constituyeron en los lugares bajo control de los organismos que evacuaban los informes falsos. No dispusieron medidas especiales de investigación y no sometieron a juicio a quienes por su ubicación funcional en el organigrama represivo debieron necesariamente haber tenido directa participación en las desapariciones que fueron objeto de los progresos.

Con su accionar se transformaron en ejecutantes del Terrorismo de Estado y produjeron en el Sistema de Justicia un proceso de complicidades que la vuelta de la democracia no pudo desentrañar.

Con abogados defensores que desaparecían por ejercer la profesión, con jueces que consideraban que su función llegaba "hasta entregar a la persona a una autoridad competente", con otros que se remitían a repetir lo que emanaba del Poder Ejecutivo: "no se encuentra detenido" cuando en muchos casos, sus cuerpos se encontraban en la Morgue del Poder Judicial, se produce la ruptura total con aquéllo para lo que el Sistema de Justicia debe funcionar: la defensa de los derechos y garantías constitucionales, la protección de las personas y la vida.

Quizás habría que corregir al supremo periodista y decirle que no toda la población estaba de acuerdo.. algunos no, salieron a reclamar.. y no volvieron más... otros recurrieron a la justicia, a la iglesia.. y no fueron escuchados...y algunos de los abogados que quisieron ser escuchados, hoy son parte de esos 30 mil muertos...

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