martes, 20 de enero de 2015

GOLPES A LA DEMOCRACIA, MOVILIZACIONES...Y OLVIDOS..?



La UCR convocó a la sociedad a movilizarse por la muerte de Nisman titula la nota Minuto Uno del

"Ernesto Sanz, anticipó que su partido alentará movilizaciones de la sociedad por la muerte del fiscal Alberto Nisman y aseguró que "pocas cosas han golpeado a la democracia recuperada" como el deceso del funcionario judicial.
Durante una conferencia de prensa brindada por la UCR en el Congreso de la Nación, Sanz señaló también que ese partido "va a defender todos los valores que hoy están en juego".
"La UCR convoca a que la sociedad se exprese de la manera que crea conveniente. La UCR no sólo va a acompañar sino que va a alentar las movilizaciones", señaló el senador".  Ver Nota
¿Poca memoria...? ¿o juega con el desconocimiento y poca memoria nuestra...? ¿es la apropiación de una palabra para utilizarla en su conveniencia..? Porqué uno recuerda otros hechos donde la democracia se perdió por intereses sectoriales.. y cuando fue recuperada ha sido golpeada seriamente. ¿Olvida Sanz la Semana Santa de 1987...? Se lo recordamos, por si acaso:
"Luego del juicio a las juntas militares en 1985 se profundizó la tensión entre el gobierno de Raúl Alfonsín y las Fuerzas Armadas. Las sospechas y las acusaciones que pesaban sobre muchos militares por haber realizado crímenes de lesa humanidad generaron un estado de malestar en las filas castrenses.
Con el objetivo de atenuar las quejas de los militares, en diciembre de 1986, el gobierno sancionó la llamada “ley de punto final”, que limitaba la acción de la justicia y fijaba plazos de 30 y 60 días para nuevas denuncias y procesamientos a militares. Sin embargo, esta decisión no logró frenar las exigencias de los uniformados quienes querían una solución política definitiva para el juzgamiento de aquellos graves delitos.
En Córdoba, a mediados de abril de 1987, durante la celebración católica de la Semana Santa, el mayor Ernesto Barreiro, acusado de torturas en el centro clandestino de detención “La Perla", se negó a hablar y se declaró en rebeldía. En Buenos Aires, el coronel Aldo Rico se sumó a la rebelión y ocupó la Escuela de Infantería de Campo de Mayo.
El repudio de la sociedad fue masivo y se demostró en movilizaciones de todas las fuerzas políticas  y sindicales en defensa de la democracia. Luego de cuatro días de tensión, el domingo de Pascua, el Presidente de la Nación anunció a la multitud, reunida en la Plaza de Mayo, la rendición de los sublevados". Fuente: El levantamiento «carapintada» de Semana Santa de 1987; Educ.ar; 29/04/2014
¿Qué decían los diarios en esos días:
CÓRDOBA “La Cámara Federal declaró en rebeldía al mayor del Ejército Ernesto Barreiro, militar en actividad, que no se presentó a declarar ante el tribunal que había decidido indagarlo sobre presuntas violaciones a los derechos humanos. (...) En horas de la noche, el ministro de Defensa resolvió dar de baja al mayor Barreiro y reiteró la decisión de hacer frente a “cualquier intento de alterar el orden institucional”. El militar, quien cumplía funciones en el Comando Logístico de Palermo en Buenos Aires, había sido citado para responder sobre cargos que se le efectúan en la causa unificada Conadep-La Perla. Las acusaciones lo vinculan con abusos en la represión del terrorismo entre los años 1976 a 1980. (...)” Fuente: La Nación, jueves 16 de abril de 1987
“(...) Cerca del mediodía, dos capitanes que ostentaban en sus uniformes las insignias de la infantería aerotransportada, se aproximaban al grupo de periodistas que desde hora temprana montaban guardia frente a la entrada del III Cuerpo. Uno de ellos –quien pidió no fuese fotografiado– se avino a formular declaraciones sobre la situación (...) ‘Nosotros –agregó– hemos sido soldados que hemos cumplido órdenes, por acción o por omisión; nuestros comandos nos avalaron y la Nación Argentina, en su momento, nos avaló. Por lo menos nosotros creíamos que nos avalaba. Hoy en día, a nosotros nos resulta insostenible la situación en que nos han metido, razón por la cual hemos desconocido la orden del estado mayor general del Ejército de presentarnos a la Justicia. Nuestros jueces naturales, en aquel entonces por lo menos eran, cuando se cometieron estos delitos presuntamente, eran unos, hoy son otros y nos juzga gente que ni siquiera nos comprende, que sólo ahora está aprendiendo cuáles son nuestros hábitos, nuestra forma de trabajar, nuestra forma de hablar. Como los periodistas tienen su ‘modus operandi’, también los militares tenemos nuestro ‘modus operandi’.”  Fuente: La Nación, sábado 18 de abril de 1987.
 “(…) Aldo Rico, emocionado, casi eufórico, dijo: ‘Llegamos a un acuerdo con el Presidente, en su calidad de comandante en jefe, porque estábamos autolimitados en nuestros objetivos. El Presidente dijo que no somos golpistas y esto es así. (…) Esta medida aparentemente desmedida fue la única forma de llamar la atención de las autoridades. Este que está aquí es el verdadero Ejército Nacional que se limitó para no enfrentarse al pueblo que lo insulta’. Finalmente expresó Rico: Estos combatientes lucharon contra la subversión y en las Malvinas. Engañados o no, hicieron muchas cosas, pero pensaron siempre en el servicio de la Nación. Dimos un ejemplo. El Presidente y los políticos lo entendieron. Dimos el puntapié inicial de una verdadera reconciliación del país’”. Fuente: La Nación, lunes 20 de abril de 1987
Militares que no obedecian a sus mandos naturales, ni a la Justicia... pero para Alfonsín, eso no era golpismo...(¿por eso Sanz no considera que se amenazaba la democracia..?)  Pero no fue ese el único hecho....Sería de nuevo Rico la principal figura del segundo conato de rebelión, que tuvo lugar en enero de 1988 en la localidad correntina de Monte Caseros. El 30 de diciembre se le había concedido el privilegio de arresto domiciliario; dos más tarde, envió un comunicado afirmando que desconocía la autoridad del Estado Mayor del Ejército y de los tribunales militares por no ver garantizada la justicia, y escapó. La autoridad militar, el teniente general José Segundo Dante Caridi, sucesor de Ríos Ereñú, declaró a Rico en rebelión, y el ministerio de Defensa ordenó su captura y lo declaró en disponibilidad (...) El último de los alzamientos durante el gobierno de Alfonsín tuvo lugar el 1 de diciembre de 1988, cuando unos 45 oficiales de la unidad Albatros, un cuerpo de élite de la Prefectura Naval Argentina saqueó de armas el arsenal de las dependencias de Prefectura en Zárate, provincia de Buenos Aires, y se rebeló. Alfonsín, a su regreso del exterior, consideró el problema menor, al no provenir del Ejército, pero los rebeldes se trasladaron a la Escuela de Infantería de Campo de Mayo, donde se sumaron a un grupo de militares que coparon el cuartel. Su líder era el entonces coronel Mohamed Alí Seineldín, un carismático veterano de la guerra de Malvinas, asesor de Manuel Noriega en la formación de comandos, y declarado miembro de la rama más nacionalista del Ejército, afirmó que el objetivo era "salvar el honor" de las Fuerzas Armadas, pero ya en contacto con dirigentes justicialistas lo que buscaba era que Alfonsín firmara la amnistía general e irrestricta también para los miembros de las organizaciones político-militares de la década del '70. (..) A pesar de los entonces recientes indultos realizados por el Presidente Carlos Menem que incluyeron a condenados, detenidos y procesados por terrorismo de Estado, alzamientos carapintadas y guerra de Malvinas y a jefes de las organizaciones político-militares de la década del 70'. Seineldín rompió con Menem y fue puesto bajo arresto militar, y planeó una rebelión que se materializó el 3 de diciembre de 1990, en protesta contra la creciente injerencia del poder político en la cúpula militar. Uno de los principales impulsores de la asonada fue el Capitán Gustavo Breide Obeid, subordinado del Coronel Mohamed Alí Seineldín.
En la madrugada del 3 de diciembre un grupo de poco más de cincuenta militares ocupó el Edificio Libertador, las instalaciones del Regimiento I de Infantería, la fábrica de tanques Tamse, el Batallón de Intendencia 601 y otras unidades. Según los sublevados, sólo exigían la remoción del generalato del Ejército Argentino.
Las Fuerzas Armadas, encabezadas por el titular del Ejército, teniente general Martín Félix Bonnet, sofocaron con violencia la rebelión y recuperaron los objetivos tomados. El saldo fue de trece fallecidos (cinco, civiles) y decenas de heridos." (Extractado de Wikipedia)

Considerando que  el propio Alfonsín no tildaba de golpistas a los rebeldes, que desconocían a sus mandos, a la Justicia, es entendible que Sanz atribuya más trascendencia a lo que hasta el momento es caratulado como suicidio, que a la rebeldía, el desconocimiento de la Justicia, las presiones con armas..... Pero atendiendo a su "falta de memoria" sería bueno hacerle saber que en esos momentos, la oposición podría haberse mantenido al margen... podría haber hablado de falta de autoridad.. aprovecharse de los momentos de confusión y tratar de sacar algún beneficio, llamar a la población a que "se exprese de la manera que crea conveniente".. con armas, pidiendo la renuncia de Alfonsín....Sin embargo, se la convocó a defender la democracia..... 

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