viernes, 18 de diciembre de 2015

CAMBIO EL TÍTULO, LOS ACTORES..PERO LOS DIRECTORES SON LOS MISMOS..



Frente a los adversarios, las ideas pueden ser "armas" que cuestionen la racionalidad de las instituciones vigentes y se ensañen con las fracturas y debilidades del enemigo. Frente a la perplejidad de un conjunto arremolinado de aliados, pueden ser "proyectos", maquetas que indiquen las alternativas y los caminos a seguir. Y, una vez trastocados los resortes del orden anterior, pueden convertirse en "convenciones", acuerdos más o menos tácitos, que guíen v articulen el comportamiento cotidiano de organizaciones y personas. Las ideas, en sus tres formas, organizarán nuestra historia.
Cuando el discurso permanente resalta que la economía está en manos de inexpertos, hay inflación, aumenta el riesgo país, que los salarios son altos y por consiguiente no se puede competir, que el dólar… y muchos “informes” interesados en demostrar que “estamos muy mal”, es relativamente fácil convencer que es necesario “un cambio”…

Recordemos que los medios, los intelectuales y expertos no se limitaron a ser instigadores y cómplices de la dictadura. En algunos casos fueron los principales autores, incluso contra la opinión de muchos militares, de las transformaciones más regresivas legadas por el Proceso de Reorganización Nacional.
Eso es lo que es necesario ver, analizar, recordar: de los liberales y de sus ideas desde los albores hasta el final de la última dictadura.
Los liberales y el liberalismo fueron agentes de transformación y ellos mismos sufrieron modificaciones profundas. Gracias a un conjunto de decisiones inspiradas en el ideario (neo) liberal, la continuidad de algunos de los efectos más destructivos de la dictadura se fundó en la capacidad del nuevo (des) orden económico para perpetuar su fuerza en democracia, sin que fuera ya tan necesaria la intervención de los intelectuales tradicionales ni sus discursos de legitimación. Con la democracia, los economistas y su ciencia acompañarían el proceso hasta relevar a las plumas del liberalismo decimonónico.
A lo largo de 1976 se produjo una progresiva apertura comercial que disminuyó los aranceles que protegían diversos bienes. Como la medida tuvo lugar con una moneda local devaluada, no despertó mayores recla­mos. Más tarde, en 1977, se lanzó la reforma financiera, que consistió en la liberalización y consiguiente suba de la tasa de interés. Esta medida había sido elaborada por Adolfo Diz, un egresado de Chicago nombra­do presidente del Banco Central, que esperaba aprovechar la liquidez internacional para atraer la llegada de capitales. Al principio, la espi­ral inflacionaria impidió a gran parte de los protagonistas visualizar la magnitud de estas decisiones. Pero fue la "tablita cambiaría", aconsejada entre otros por los miembros del CEMA, la que instituyó, a fines de 1978, una gran ruptura. Su fundamento era que la fijación de algunos precios clave -la cotización del dólar, las tarifas de los servicios públicos y los salarios básicos— permitiría anclar y luego reducir la espiral inflacionaria. La combinación de estas pautas con la apertura comercial y financiera llevaría idealmente a un aumento de la competencia y, por lo tanto, a un disciplinamiento de los precios. Así, en forma progresiva -se esperaba-, la inflación interna tendería a igualarse con la internacional. 
Para la historia intelectual, la responsabilidad de las ideas y de los in­telectuales se cifra en las interpretaciones y en su capacidad de influir en las conciencias. En episodios críticos como el de los albores de la dictadura, los intelectuales pueden no sólo instigar sino, como en este caso, contribuir a organizar un golpe militar. En ese derrotero, pueden incluso servirse de las palabras para hacer aceptable y hasta ineludible el recurso a la violencia. Aunque los escritos de los liberales argentinos no aludieran en forma explícita a los métodos utilizados, subrayaban que la Argentina era uno de los escenarios donde se libraba la tercera guerra mundial, por lo que era necesario derrotar militar y culturalmente al marxismo antioccidental.
¿No es lo mismo que estamos escuchando ahora, en boca de otros actores..pero educados en la misma escuela….?
Al evocar los "golpes de mercado" a fines de 1989, Ámbito Financiero afirmó:

"Esta Argentina democrática ya no quiere golpes de Estado militares; supo adoptar una nueva estrategia para defenderse de la demagogia de los políticos". (15/12/1989)
Paradójicamente, con el triunfo del (neo)liberalismo y la amenaza de los golpes de nuevo tipo, la violencia impersonal de los mercados tendía a eximir a los poderosos del imperativo de justificarse. No importaba ya si las desigualdades eran o no aceptables (como supone la idea de legitimidad): se habían erigido en la única realidad posible e imaginable (como instituye la idea de naturalización). Naturalizados los beneficios y consolidados los poderes de veto, los liberales tradicionales y tecnocráticos siguieron avanzando en la profundización de estas transformaciones y a las virtudes de la palabra sumaron una recurrente amenaza al orden social."

  En 1982, cuando Reynaldo Bignone encabezaba la dictadura y Alieto Guadagni la Secretaría de Energía, se llevó a cabo una renegociación de los contratos originales. Marcelo Bonelll analizó esa renegoclación y, entre otras cuestiones, señaló:

"El poderoso grupo de las tres hermanas argentinas, constituido por los influyentes conglomerados económicos que integran el grupo Bridas, el consorcio Pérez Companc y la firma Astra, no dudó en colocar funcionarios, utilizar los medios de comunicación y hasta comprar algunas opiniones para superar las resistencias legales, técnicas y económicas que impedían la modificación de los convenios firmados por YPF [...]. Junto a las tres hermanas operaron algunas primas, como el grupo SOCMA y el holding Soldati [...]. Entre los años 1977 y 1981, período en el que se adjudican todas las áreas renegociadas por el proceso militar, doce contratos de los veintiuno en cuestión fueron adjudicados a las tres hermanas, obteniendo tres la prima SOCMA y uno el grupo Soldati. En definitiva, la familia obtuvo el 76% de las áreas en juego, entre las cuales se encuentran los siete contratos más importantes, como el de 25 de Mayo-Medanitos, que explotan en forma conjunta las dos hermanas mayores: Bridas y Pérez Companc" 

(M. Bonelli, Un volcán en llamas. Los contratos petroleros, Buenos Aires, Corregidor, 1984).

Fue relativamente fácil convencer que es necesario “un cambio”… lo que no te dijeron, fue que lo que no cambiaría, eran esos protagonistas principales, los que están detrás de la escena, los que dirigen la obra ..

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