martes, 29 de marzo de 2016

SATÉLITES, AVIONES, O YOGURT



El presidente de la compañía satelital estatal, Rodrigo De Loredo, informó que no seguirán con el programa hasta que el Arsat II pueda comercializarse y generar fondos para el nuevo satélite. "Necesita autofinanciarse", afirmó el funcionario.
¿Cual es el criterio de las políticas de un país..? ¿Se maneja como el almacén de Manolito...? ¿Sirve solamente lo que produce dinero..?
Rodrigo De Loredo es un abogado y dirigente político argentino y según los datos que publica Wikipedia:

Participó activamente del radicalismo desde muy joven, ocupando diversas responsabilidades:
  • Fue presidente de la Juventud Radical de la seccional Cuarta por elecciones internas, obteniendo 250 votos a favor y 50 en contra.
  • Fue presidente del Comité Provincial de la Juventud Radical de Córdoba por elecciones internas, habiendo obtenido el apoyo de 1700 jóvenes radicales de toda la provincia.
  • Fue Secretario de Coordinación del Comité Central de la UCR de Córdoba.
  • Fundó un núcleo dentro de su partido llamado Marea Radical que cuenta con representación en el Congreso de la Nación, en la Legislatura Provincial, en diversos Concejos Deliberantes del interior y en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba.
  • Fue candidato a Convencional Constituyente en el año 2001.
  • En 2007 se postuló como legislador provincial.
Nada de actividad profesional fuera de la política, mucho menos, en el área de satélites, telecomunicaciones... pero lo único que parece interesarle, es la autofinanciación... El 5 de abril asumirá el nuevo presidente de FAdeA, la fábrica militar de aviones, el empresario Ercole Felipa, titular de la láctea Manfrey y aliado del macrismo. "Se hará cargo con un diagnóstico negro descripto en la auditoría que realizó Deloitte (1): $ 1400 millones de pérdidas en 2015, patrimonio negativo, deudas con proveedores y 1700 trabajadores prácticamente parados". 
(1)  Empresa multinacional, con sede en Inglaterra...

Otro empresario... ¿De aviones, helicópteros, visión estratégica...? Eso no importa..
Se está haciendo realidad lo que María Eugeni Vidal anunció... y se tomó como un Lapsus Língua, pero era su programa de gobierno: cambiar futuro por pasado...
El viernes 27 de marzo de 1981 a la madrugada se terminó de armar un libro en el Ministerio de Economía. Se trataba de un balance de la gestión de José Alfredo Martínez de Hoz, quien dejaría en horas su cargo como titular de esa cartera.
Cinco años antes, el 2 de abril de 1976 Martínez de Hoz había anunciado en su plan económico, un “gran esfuerzo” por delante. “Hay tres gravísimos problemas”, dijo, “amenaza de hiperinflación, aguda recesión interna y eventual cesación de pagos externos”. Sus primera medidas fueron congelar los sueldos de los trabajadores, que quedaron bajo el control de la Nación. El salario real ha llegado a ser en niveles excesivamente alto con en relación con la productividad de la economía afirmó el ministro en 1976. Esa política provocó que el ingreso de los trabajadores cayera un 40 % entre 1976 y 1980..Cinco años después, al dejar el cargo, también dejaba “un gran esfuerzo” mayor por delante. A fines de 1980 la deuda externa era de 25.000 millones y las reservas de 7.684 millones, con una relación de 30,7 %. (cuando se fue el ministro, tres meses después), la relación alcanzó a 11,04 %. En 1974 (cuando asumió Perón) la relación fue de 17,4 % y en 1976 (cuando cayó Isabel) era del 21,9 % a pesar del Rodrigazo y sus consecuencias. En el quinqueño 1971/75 el crecimiento del PBI global fue de 19 %. Durante 1980 (último año de Martínez de Hoz) el crecimiento fue de 1,1 %, pero, llamativamente, se había cambiado el modo de medirlo. Se tomó como base 1970, cuando anteriormente se tomaba 1960. Con esa vieja base el PBI mostraba un decrecimiento de –0,3 %. Por su parte el sector productivo industrial sufrió en los cinco años analizados, un desmantelamiento del 25 %. En 1976 había 1.700.000 obreros industriales y 350.000 pasaron al sector servicios o cuentapropismo. Cabe recordar que un funcionario del Ministerio de Economía, quien había logrado fama en algunos medios televisivos, declaró “es lo mismo fabricar acero que caramelos”
Y gracias a ese pensamiento, dejamos de producir acero..y caramelos.
¿Es la primera vez que se desactivan proyectos que hacen a la soberanía del país..?
".... Debemos mencionar que entre los días 14 y 23 de abril de 1980 por primera vez nuestro país presentó una maqueta, construida en escala de tamaño mediano, del entrenador avanzado "IA-63" y el prospecto de anuncio de su fabricación en la "Feria Internacional de Milán" en Italia.
En 1981, en la exposición internacional de aeronáutica de Le Bourget (Francia) también se presentó una maqueta de tamaño real denominada "mock-up". Permanecía abierta y dejaba ver en su interior la disposición del instrumental y los equipos que llevarían los primeros aviones, de los cuales se pensaba hacer 2 prototipos que deberían estar en vuelo a partir de 1984.
El proyecto IA 63 fue una realidad que florecía más allá de su planificación. El primer avión (uno de los prototipos) salió de la línea de producción en agosto de 1984, dado que el 14 de agosto de ese año se celebraba el "Día de la Fuerza Aérea" en conmemoración del 72° aniversario de su creación. Además de ser anfitriona de las autoridades nacionales que concurrieron al acto, la FMA presentó oficialmente el primer avión "IA-63 Pampa", que salió terminado de la línea de producción mientras las enormes puertas del pabellón 90 se levantaban para darle paso y los asistentes se mantenían expectantes por conocerlo.
Este acto contó con la presencia del Presidente de la República Argentina, Doctor Raúl Alfonsín; el Ministro de Defensa, Doctor Raúl Borras, y un grupo muy significativo de autoridades nacionales, provinciales y militares.
El presidente de la república, según lo describieron periodísticamente algunos de sus colaboradores muy cercanos, era una persona a la que le disgustaba todo lo que tuviese que ver con armamentos. Aun así, en esa ocasión se mostró muy complacido al observar detenidamente el avión "Pampa".
El Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Brigadier Mayor Teodoro Waldner, efectuó un objetivo discurso defendiendo básicamente el desarrollo industrial de la nación en materia aeronáutica. Este fue uno de sus conceptos:
"Sería una utopía pensar que una nación puede gozar de una verdadera soberanía política sin producir su propio material aéreo, con lo que la defensa nacional estaría siempre sujeta a conveniencia de terceros, lo que naturalmente puede ser trágico en caso de guerra como ya sucediera recientemente". También dijo: "Nuestro principal objetivo será comenzar a completar exitosamente todos los proyectos que hayamos comenzado, planificando simultáneamente para el mediano plazo un desarrollo armónico y sostenido que devuelva a nuestra industria aeroespacial el lugar de prestigio que supo ostentar en épocas pasadas".
Las palabras expresadas por el Brigadier Waldner tenían un extraordinario viso de realidad, pero todos los argentinos sensatos sabían que sería muy difícil de alcanzar, sobre todo sin el acompañamiento en lo político y en lo económico que demandaba el proyecto. El Doctor Alfonsín y sus asesores políticos del área de Defensa seguramente prestaron mucha atención cuando el brigadier Waldner mencionó que "el principal objetivo era el de completar exitosamente todos los proyectos iniciados". Por esos momentos, solamente en Fuerza Aérea estaban los aviones y el Plan Cóndor II, más los proyectos que desarrollaban las otras Fuerzas Armadas,todos los cuales demandaban demasiados recursos y requerían un financiamiento muy superior a lo planificado por el poder político. Lo expresado por el Jefe de Estado Mayor era un desafío para el mismo presidente de la república, quien tendría que tomar decisiones sobre los programas que realmente apoyaría.
Cuando el Doctor Alfonsín asume la presidencia, estos proyectos estaban en marcha y no tenían punto de retroceso. Únicamente podían ser asfixiados mediante la quita del presupuesto que requerían. Lo más preocupante era que ninguno de esos proyectos, por ser demasiados jóvenes, tenía posibilidades de autofinanciación a corto o mediano plazo por su comercialización.
El 10 de octubre de ese mismo año, cuando se conmemoraba el 57° aniversario de la FMA (10 de octubre de 1927), el primero de los prototipos del "IA-63 Pampa" efectuó su vuelo inaugural. (...) Se iniciaba un nuevo capítulo en el desarrollo de esta etapa definitoria de la industria aeronáutica nacional.
Aparentemente, el país había consolidado un objetivo. El gobierno nacional del Dr. Alfonsín daba un amplio apoyo, aunque sin estirar demasiado el presupuesto, a lo previsto de hacer para recomponer la industria aeronáutica. Y en la medida de las escasas posibilidades se proseguía con lo que se venía desarrollando. El 29 de marzo de 1984 el Ministro de Defensa, Dr. Raúl Borras, firmó una resolución en la que destacaba la importancia de la proyección de la industria aeroespacial argentina y establecía un grupo de trabajo conformado por la Fuerza Aérea y la Subsecretaría de Producción del Ministerio de Defensa que debía elaborar un proyecto de reconversión para el Área de Material Córdoba, donde funcionaba la FMA. Para esa época la línea de Producción de la FMA estaba aún ocupada con la última serie de los aviones IA-58 Pucará. Muchos de estos aviones habían participado en la guerra de Malvinas y tenían su base en el mismo archipiélago. A consecuencia de la contienda la Fuerza Aérea había perdido más de 20 de estas aeronaves, por lo que en la medida de las posibilidades debía recuperarse en algo esta pérdida con los últimos aviones de producción. De todos modos ya la línea de fabricaciones del pabellón 90 se estaba ocupando con los IA-63 "Pampa". (...) Ahora bien, el primer cliente de los IA-63 Pampa era la misma Fuerza Aérea , que en lugar de obtener en el extranjero aviones de estas características para entrenar a sus pilotos los conseguiría en el país.
El avión Pampa es un excelente entrenador de bajo costo, de robusta estructura, de alto rendimiento, de gran maniobrabilidad, de fácil mantenimiento y de fácil adaptación. Este avión fue presentado en distintas exposiciones internacionales, efectuó giras por Centroamérica y los Estados Unidos. Integrantes de la Fuerza Aérea de ese país lo vinieron a volar en nuestra misma FMA y lo cubrieron de elogios, pero hasta la fecha no se recibió por él ninguna orden de compra y hasta 1992 sólo se produjeron 17 aviones IA63 PAMPA, la mayoría de los cuales opera en la Fuerza Aérea Argentina para la formación de pilotos en su entrenamiento avanzado. A partir del año citado, la producción de esta aeronave quedo prácticamente suspendida. (...) Lo que realmente cuesta entender es por qué después de tanto sacrificio y de tanto trabajo no se alcanzaran las glorias que realmente nos merecíamos en este aspecto en honor a tantos hombres, civiles y militares, jefes y subordinados, ingenieros y técnicos, operarios y administrativos, oficiales y suboficiales, especialistas y científicos, hombres del Ejército primero y de la Fuerza Aérea después, que pusieron amor en semejante empresa que quedó rezagada y sin esperanzas.(..)
"....Por eso es que se denominó a éste como "Plan Cóndor II". Era muy superior al "Plan Cóndor I", del cual constituía una segunda etapa.
Es cierto también que este programa apuntaba a la conquista de una tecnología misilística dual que los argentinos, después de remar en la investigación científica aerospacial y de alto desarrollo tecnológico por varias décadas de trabajo a pulmón, estábamos en condiciones de lograr. Esta situación, si bien tenía un vasto camino por recorrer, nos colocaba al lado de los países más desarrollados del primer mundo para conquistar esta tecnología. Como era dual, el misil podía transportar una ojiva de guerra con carga convencional, química o atómica y se convertía en un arma poderosa que alcanzaba más de 1000 km. de distancia, desplegando una velocidad de 6 mil kilómetros por hora y llevando una carga útil de 500 kg. en sus ochenta centímetros de diámetro de su cuerpo tubular. El peso total de este misil era de 6 toneladas y su largo, de 16 metros.
Con este potencial argentino, muchos países comenzaron a incomodarse. Nos dejaron de observar con admiración por "el juguete desarrollado" y empezaron a mirarnos con desconfianza y a sentirse asombrados y molestos por nuestros logros. Los llamados países del primer mundo entendieron que Argentina se podía convertir en una potencia admirable e inigualable para el cono sur del continente americano. Fue así que, muy motivados además por algunos países vecinos, consideraron el desarrollo argentino como una situación muy peligrosa que bajo ningún aspecto debía ser permitida.(..) Al final, ante las tremendas presiones internacionales y la necesidad de obtener préstamos en el exterior para seguir endeudando al país y financiar una administración pública que además de ser acusada de corrupción mantiene un costo muy superior al que se puede gastar, Argentina debió seguir tomando créditos y para ello tuvo que destruir el Plan Cóndor. Se desmanteló también toda la planta de armado en Falda del Carmen y el grupo de técnicos y científicos fue suspendido en esas labores.
No era nada nuevo lo que les ocurría a los argentinos. Al fin y al cabo, 35 años atrás nos habíamos despojado de la capacidad de fabricar aviones a reacción, la de fabricar motores y turbinas para aviación y la de fabricar los formidables Rastrojeros. El Cóndor nos dolía y nos duele, pero no sorprendió pues estábamos acostumbrados a que este tipo de frustraciones se presentara en nuestro país, tan falto de objetivos y de seriedad republicana.
Fue así. Una realidad argentina difícil de asumir, más aún cuando uno puede observar que con la misma actividad otros países tuvieron tanto éxito. Debe existir un porqué. En general, no debe ser buscado en la labor de los directores de la FMA, ni en la de los ingenieros, ni en la de los técnicos, ni en la de los operarios; la labor de casi todos ellos fue esplendorosa. El porqué hay que buscarlo en el macroesquema de nuestra vida nacional. Radica, desde mi humilde punto de vista, en que los objetivos nacionales no fueron sostenidos de manera trascendente en este aspecto......"
Extractado de: Walter Bonetto; La Industria Perdida
El autor de este trabajo presenta una dimensión interesante y algo ignorada de una "Argentina Industrial" que no fue.
Va desempolvando con sus relatos los importantes logros de industria nacional que jerarquizaron a nuestra nación y la pusieron al lado de ios primeros países del mundo en materia aerospacial. Lamentablemente se fueron ahogando por los terribles momentos políticos que vivimos los argentinos tales como la "Revolución del '30", y los autodenominados "Revolución Libertadora", "Revolución Argentina", el "Proceso de Reorganización Nacional" y tantos golpes más que fueron apocando un destino de grandeza y postergando el futuro de varias generaciones para quedar este país sin objetivos trascendentes.
La fábrica de Aviones no tuvo como objetivo solamente fabricar aviones; tuvo como premisa abrir las puertas y permitir un país industrial que junto con el país agropecuario hubiera sido un coloso económico de primer orden en Sudamérica.
Córdoba fue la provincia más industrializada de la Argentina. En ella llego a existir el mayor polo industrial latinoamericano, donde trabajaron en sus mejores tiempos 11.000 hombres en forma directa y se realizó una enorme labor de investigación y desarrollo a partir de 1928 inigualable por su magnitud y sus resultados. Esto fue tanto en materia aerospacial como en la Industria automotriz y en la  fabricación de motocicletas, de motores de aviación y de automóviles, entre tantos emprendimientos que en ese punto de la patria se gestaron con ingenio y mano de obra argentina.
Bueno...ahora a lo mejor en vez de "acero o caramelos", la disyuntiva será "satélites, aviones, o yogurt"

lunes, 28 de marzo de 2016

PARALIZAN OBRAS, Y ESPERAN QUE LAS COSAS SE PONGAN EN MARCHA

¿Puede crecer el PBI con paralización de obras, despido de miles de trabajadores...?

Cómo si hiciera falta que nos avisen, el diputado nacional del Pro Pablo Tonelli reconoció que no le llamaría la atención que el país este año “no crezca” porque “nos está costando mucho salir de la situación que recibimos. No sería raro que hasta las cosas se pongan en marcha el crecimiento de este año sea muy bajo o nulo o incluso haya alguna caída del PBI”.

A nosotros tampoco nos llama la atención..
 Pocos lo supieron, pero el 5 de enero y según comunicado de prensa oficial de Greenpeace Argentina, esta organización y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) se reunieron con el ministro de Medio Ambiente de la Nación, Sergio Bergman. El objetivo del encuentro fue acercarle "un documento que contiene 10 medidas de gobierno para que el organismo a su cargo concrete durante los 100 primeros días..." de su gestión. En dicho documento y entre otros puntos, las mencionadas ONGs -cuyos ex directivos hoy ocupan las principales secretarías del Ministerio de Ambiente- reclamaron a Bergman "abandonar el proyecto de Central Térmica de Río Turbio" y "detener y cancelar de manera definitiva los proyectos para la construcción de las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic". Simultáneamente, la cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía encabezada por la industria petrolera, vienen desregulándolo todo con el supremo objetivo de conseguir, a la mayor brevedad posible, la absoluta mercantilización de la energía en la República Argentina.

El Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) publicó el 18 de febrero una nota de opinión de Patrick Moore, fundador de Greenpeace y con quien lanzó en septiembre de 2015, durante el Tercer Congreso Internacional de Responsabilidad Social y junto a la Fundación Observatorio de Responsabilidad Social (FORS), la campaña por un Medioambiente Científicamente Responsable. 
 En su artículo, Moore critica fuertemente a Greenpeace y a la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) por haber presentado el 5 de enero al ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, un petitorio en el que se reclama el cierre de la Central Térmica de Río Turbio y terminar con las obras de las represas hidroeléctricas en el río Santa Cruz.
“A pesar de tener un potencial teórico bruto hidroeléctrico de 169.000 GWh/año (130.000 GWh/año de potencia alcanzable), la Argentina sólo ha desarrollado un 25%. Sin embargo, Greenpeace quiere reemplazar las represas Kirchner y Cepernic con energía eólica y solar”, señaló Moore.
Luego agregó que “los países que tienen buen potencial hidroeléctrico deben ponerlo primero en la lista de los desarrollos energéticos. Que los verdes [Greenpeace y otros] estudien las provincias de la Columbia Británica y Quebec en Canadá, Noruega, Brasil, China, el Pacífico-Noroeste y el Valle de Tennessee en Estados Unidos para ver otros ejemplos exitosos. La oposición a la energía hidroeléctrica es una de los más irracionales, mejor dicho, de las más estúpidas posiciones que han tomado”.
En relación a la central Río Turbio, el fundador de Greenpeace aseguró que ” tendrá consecuencias sobre unas 3.000 personas que serán despedidas, dado que la planta está ligada a la mina de carbón. Y la verdad es que a Greenpeace no le importa siquiera un peso ($1) las necesidades de las personas y las familias. Si les hiciéramos caso, cerrarían más del 98% de toda la energía mundial que es abastecida con combustible fósil, centrales hidroeléctricas y nucleares”.
Partamos de la base de la admisión por parte de Bergman de su falta de conocimiento del tema.... que el cuestionador de Greenpeace, es su fundador...que algunos integrantes  de quienes  entregaron el documento a Bergman eran parte del Gob. de la CABA y hoy del Ministerio de Medio Ambiente de la Nación..¿objetividad o interés creados..? 
¿Quienes evaluaron ese documento.. los mismos que lo presentaron..?
¿Estará el rabino en condiciones de rebatir lo que dice Patrick Moore..?
"Hidroelectricidad vs eólica y solar
Primeramente debemos decir que la energía hidroeléctrica es muy superior a la energía eólica y a la solar en un sinnúmero de maneras. Se trata de una energía confiable desde que la presa funciona como una enorme batería, siempre dispuesta a satisfacer la demanda. La eólica y la solar son poco fiables y algo impredecibles, sobre todo en el largo plazo. En segundo lugar y en buenos sitios, la energía hidroeléctrica es mucho menos costosa que las otras dos. Y en tercer lugar, la potencia derivada de la hidroelectricidad puede ser "prendida" o "apagada" en cuestión de segundos, permitiendo que el operador de la red esté siempre capacitado para satisfacer la demanda de base. Con el viento y el sol, en cambio, estamos a merced de los elementos, los cuales siempre requieren de una fuente confiable de back-up energético cuando el viento deja de soplar y el sol deja de brillar. ¿Por qué no instalar, para comenzar, una tecnología confiable y olvidarse del viento y del sol que son poco confiables y costosos?
Pero no. Una de las posiciones más ilógicas del movimiento "verde" es su oposición a la energía hidroeléctrica y nuclear cuando estas dos tecnologías son las únicas que efectivamente pueden sustituir a los combustibles fósiles -principalmente carbón y gas natural- para la producción de electricidad. Promueven falsamente las energías eólica y solar como competitivas y confiables cuando no lo son. Ambas requieren enormes subsidios públicos y leyes que obliguen a las empresas eléctricas a comprar su energía a precios caros incluso teniendo disponibilidad de energía más barata. A pesar de que hidroeléctrica es, obviamente, una fuente renovable, los "verdes" se oponen. De hecho, se oponen a todo lo que sea confiable y tenga precios razonables. Es como si desearan conducir la economía a la recesión y detener el crecimiento, todo a la vez."

 Finalmente y de forma lapidaria, Moore expresó  
“Temo por el bienestar de la Argentina si los cuentos de hadas de Greenpeace son escuchados por el poder. Si la Argentina abandona la tecnología energética confiable y costo-efectiva a favor del viento y del sol fuertemente subsidiados e importados desde el exterior, el resultado será una duplicación de los precios de la electricidad durante la próxima década. La energía, especialmente la electricidad, subyace detrás de toda producción y creación de riqueza”.
“Tienen los argentinos una difícil batalla si el Presidente de la Nación coincide con estas ideas locas. Deseo el bien de la Argentina y la fuerza para resistir ser arrastrada por un camino de dificultades financieras y decadencia económica”    Fuente
 Es fácil decir que se recibió una pesada herencia y responsabilizar al gobierno anterior de la inflación, de los cortes de luz, del déficit, de la falta de crecimiento del PBI... lo que no es tan fácil es comprender que aumentando el desempleo, nombrando ministros en áreas para los que no están capacitados, escuchando voces interesadas, se pueda revertir esa situación....

sábado, 26 de marzo de 2016

DICTADURA Y COMPLICIDADES


Según Lanata, "gran parte de la Argentina estuvo de acuerdo con el golpe"
El periodista opinó sobre el rol que cumplió la sociedad a 40 años del inicio de la última dictadura militar. "No se puede dar un golpe con un país en contra", analizó. Durante una entrevista con Infobae, en este sentido el periodista resaltó que "en buenahora que se pudieron hacer juicios pero me parece que todavía falta que la sociedad, de alguna manera, culturalmente se haga responsable de todo lo que pasó. Pero, creo, eso es una discusión de 20 o 30 años en adelante y no de ahora".

¿Esperar tantos años para discutir... o para dejar todo en el olvido, los responsables ya no estén, no puedan ser juzgados..? Según manifiesta Lanata, si debemos esperar 20 años, recién ahora podríamos discutir las responsabilidades de otra dictadura, la fusiladora del 55....

"Pero  el 20 de marzo de 1996, faltando pocos días para cumplirse los veinte años del golpe militar de 1976, Osvaldo Bayer pronunciaba su clase inaugural en la Cátedra Libre de Derechos Humanos, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. La trascripción que publicamos de dicha clase inaugural ha sido corregida por el autor y nos fue acercada por gentileza de dos integrantes de la misma cátedra: Graciela Daleo y Juan Carlos Cena. Este texto inédito, más allá de las referencias a personajes y situaciones de entonces, conserva toda la vigencia y el peso que sobrepasa ampliamente la temporalidad de su redacción."   Fuente

 Para tener presente y no repetir errores...


“Hitler no fue ningún accidente de trabajo”, escribió el escritor alemán Fritz Fischer. Videla tampoco fue ni una casualidad histórica, ni una repentina aparición en la sociedad argentina. Videla es un producto nacido en el proceso de constante traición a la democracia argentina de todos sus factores de poder, partidos políticos, militares, poderes económicos, intelectuales, iglesias, sindicatos. Videla, en primer término, es un hijo legítimo de la educación que recibió y se sigue impartiendo en nuestras instituciones militares, pero al mismo tiempo, es el hijo putativo de radares de autodefensa de los poderes económicos, es la consecuencia directa de la absoluta falta de convicción democrática de los dos partidos mayoritarios argentinos o, por lo menos, de las estructuras que mueven su poder interno. En fin, Videla es la síntesis de un establishment argentino donde amigos y enemigos de intereses creados son circunstanciales protagonistas que se aporrean y golpean y terminan luego saliendo al escenario tomados del brazo y unidos cuando huelen algún peligro próximo.
A veces, las figuras representativas, los llamados modelos, son más didácticos para comprender el juego interno que se mueve en la sociedad que un análisis científico. Menem y Alzogaray en trincheras enfrentadas en marzo de 1976, Menem y Alsogaray en marzo de 1996, hombro con hombro en la misma trinchera, es decir, cambiar todo, para no modificar nada. (…)
 Tal vez el mayor antecedente de la Obediencia Debida, el Punto Final e indultos, a la dictadura de Videla y sus hombres, fue el otorgado por Frondizi a Aramburu y Rojas, con aditamento de ascenderlos a la cúpula del ejército y la marina, los más altos cargos de teniente general y almirante, a pesar de sus antecedentes de haber sido los responsables de la masacre de José León Suárez y del fusilamiento de compañeros de armas suyos, como el general Valle y otros oficiales y suboficiales.
La falta de vocación democrática de las organizaciones políticas y de los poderes que movieron siempre a la sociedad argentina se comprueba en el hecho por el cual todos aquellos que aceptaron y ejercieron cargos durante las sucesivas dictaduras, pudieron ser, sin problemas, ministros o funcionarios elegidos constitucionalmente. Hasta ahora mismo, después de la máxima tragedia argentina, un ministro de la dictadura ha pasado a ser ministro del gobierno constitucional, como es el caso de Camilión, para no hablar de otros funcionarios.
Pero el caso más patético de nuestra historia, de nuestro historial democrático, lo estamos viviendo ahora, después de haber experimentado esa tragedia y que es como si nada hubiéramos aprendido. Es el caso del general Bussi, acusado y condenado por múltiples crímenes, que hoy gobierna Tucumán por haber sido el más votado. Vemos, que nuestra pobre democracia no tiene ningún resorte para su defensa. Se dictan leyes, pero luego se eluden, ¿dónde quedó la tan cacareada defensa de la democracia que tanto se habló en diciembre de 1983?
“Hitler no fue un accidente de trabajo”, las dictaduras de las fuerzas armadas en la Argentina no se dieron por casualidad, fueron el resultado de una sociedad insolidaria, superficial, egoísta, falta de ética, exitista.
Videla y Massera comienzan ya en el momento en que en nuestras calles no se respeta al peatón: primero el camión, luego el colectivo, luego el auto y último el peatón, más todavía si es anciano o niño. El aprender esa norma de convivencia tendría que ser el primer capítulo para que los argentinos aprendamos lo que son los derechos humanos.
Videla y Massera comienzan en cuanto hay políticos que no reaccionan, cuando en sus propios partidos hay afiliados declarados criminales de apellido Patti, elegido intendente de Escobar, o mercaderes de objetos robados a los desaparecidos, como Julio César Aráoz, alias el “Chiche” Aráoz, un funcionario fundamental del actual gobierno.
(…) La iglesia, con una conducta oficial que debe repugnar hasta a los fieles más incondicionales. La universidad de los Bruera y los Ottalagano, que ayudaban a redactar las listas de profesores y alumnos que luego desaparecerían. La burocracia sindical, de donde luego salieron miembros de las patotas de las “Tres A”.
Y el sector de los intelectuales. Bastaría leer las declaraciones del escritor argentino Manuel Mujica Láinez, en el diario español La Vanguardia del 10 de octubre de 1979, en las que él rechazaba las aseveraciones de Julio Cortázar que había acusado al gobierno de Videla de cometer un genocidio cultural en la Argentina, con el asesinato de escritores, la quema de libros, y las listas prohibitivas de hombres y mujeres de la cultura. Como ejemplo de que en la Argentina no sucedía eso, Mujica Láinez señaló, textual: “En la Argentina estamos allí muy tranquilos. Estamos todos, Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares, todos los grandes. –y agregó con humorismo– Nada nos hubiera costado ir a París, como los reprimidos de otros países, nadie nos lo impide, nos dan el pasaporte en cuanto lo pidamos”.
El 11 de octubre de 1979 el escritor colombiano Gabriel García Márquez, en el diario El País de Madrid, le escribió una carta abierta a Mujica Láinez en la cual le dice:  
“si interpretamos bien sus palabras, hay que entender que sólo ustedes, los escritores grandes, están muy tranquilos en la Argentina. Sin embargo hay dos, que yo considero muy grandes y que no están tan tranquilos como ustedes: me refiero a Rodolfo Walsh y a Haroldo Conti que hace ya varios años que fueron secuestrados por patrullas de la represión oficial y que nunca más se ha sabido de ellos. Usted y todos los escritores grandes que cita, serían todavía mucho más grandes si sacrificaran un poco de su tranquilidad y su grandeza y le pidieran al gobierno argentino un par de esos pasaportes tan fáciles para Rodolfo Walsh y Haroldo Conti”.
En efecto, los grandes escritores argentinos que menciona Mujica Láinez, pudieron entrar y salir del país sin ningún problema, estuvieron en grandes citas internacionales. Ninguno de ellos fue capaz de denunciar en el exterior el tema de los desaparecidos, o de la represión cultural. Silvina Bullrich atacará también a Julio Cortázar, escribiendo que “ni Borges, ni Mallea, ni Sábato se fueron”. Ernesto Sábato, muy indignado por el llamado al mundo de Julio Cortázar, escribió en Clarín, el 5 de julio de 1980, textual: “En la Argentina la inmensa mayoría de sus escritores, de sus pintores, de sus músicos, de sus hombres de ciencia, pensadores, están en el país, y trabajan. Cometen una gran injusticia los que están afuera del país pensando que acá no pasa nada y que es un tremendo cementerio”.
Luis Gregorich, un crítico literario que fue posteriormente funcionario de cultura de Alfonsín, se pregunta en el mismo número de Clarín: “Después de todo, ¿cuáles son los escritores importantes exiliados?”. Me pregunto: ¿acaso hay algo más cínico que esa pregunta?, como si el crimen se midiera por la importancia de la obra.
Aquí me vienen a la memoria las palabras de Cicerón, que opinaba con referencia a la dignidad de la persona: “Toda laudatio debe estar referida a la dignidad que tuvo en su vida la persona y no a su obra. A la dignidad con que ha vivido, que le es propia, no a la obra que puede haber escrito o creado”. Apreciamos más la actitud digna y valiente de la partera María Luisa Martínez de González y la enfermera Genoveva Fantacsi, quienes asistieron al parto de una detenida embarazada, Isabela Valenci, que había sido llevada esposada por el célebre torturador de parturientas comisario médico Bergés, al hospital de Quilmes, en 1976. Las dos mujeres cumplieron con un deber humanitario, avisando a la familia de la detenida sobre el nacimiento del niño. Desde entonces estas dos heroínas de la civilidad están desaparecidas. Apreciamos más la dignidad de estas dos humildes mujeres que toda la obra genial de un escritor que terminó aceptando la condecoración de Pinochet.
Pero ni Julio Cortázar ni los que denunciáramos desde el exilio el drama argentino para ayudar a todos los colegas y amigos que sufrían aquí el exilio interior nos equivocábamos ni exagerábamos. El año pasado, en un acto similar al de hoy, en esta misma aula, Patricio Contreras y Leonor Manso nos leyeron poesías de nuestros poetas desaparecidos durante el régimen de la picana y la capucha.
Hace menos de una semana, en la plazoleta Rodolfo Walsh se recordaron las decenas y decenas de periodistas asesinados. Durante todo el año pasado descubrimos placas en patios y galerías de colegios y universidades, con centenares de nombres de profesores y alumnos secundarios y universitarios caídos en la edad en la que despertaban a la vida. A Cortázar quisieron acallarlo arrojándole a la cara los nombres de los famosos, pero cuando los militares cayeron y todos los famosos se reacomodaron, la verdad de Cortázar salió a la luz.
(..) El informe de la OEA descarta totalmente la teoría de los dos demonios, cuando señala: “En la vida de cualquier nación las amenazas al orden público o a la seguridad personal de sus habitantes que emanan de personas o grupos que utilizan la violencia, pueden llegar a alcanzar tales proporciones que exijan suspender temporalmente el ejercicio de ciertos derechos humanos. La mayoría de las constituciones de los países americanos aceptan tales limitaciones e incluso prevén algunas instituciones como el estado de emergencia o el estado de sitio, para tales circunstancias. Por supuesto que para que puedan adoptarse tales medidas deben mediar consideraciones de extrema gravedad ya que su implementación debe obedecer precisamente a la necesidad de preservar aquellos derechos y libertades que han sido amenazados con la alteración del orden público y la seguridad personal. Sin embargo, es igualmente claro que ciertos derechos fundamentales jamás pueden suspenderse, como es el caso del derecho a la vida, el derecho a la integridad personal o el derecho a un debido proceso. En otros términos, los gobiernos no pueden emplear, bajo ningún tipo de circunstancia, la ejecución sumaria, la tortura, las condiciones inhumanas de detención, la negación de ciertas condiciones mínimas de justicia como medios para restaurar el orden público. Estos medios están proscritos en las constituciones y en los instrumentos internacionales, tanto regionales como universales”. (…)
Hace apenas 15 días, el ex funcionario del gobierno de Alfonsín, el historiador y abogado Félix Luna, a la pregunta de cuál es el período más trágico de nuestra historia, respondió en la revista Viva textualmente: “el período más trágico en la historia es el de la violencia terrorista y el Proceso. Son como el positivo y el negativo de una fotografía, la violencia terrorista y la del Estado”.
Realmente es hasta perverso que se sigan haciendo estas interpretaciones, aún hoy, a 20 años. Lo aclaró definitivamente la Fiscalía Nacional en la acusación a los Comandantes en Jefe, al decir: “con dos sofismas se pretendía justificar la represión clandestina, el primero dice: todos los detenidos son subversivos. No es que se ponía: detener subversivos, sino que todos los que ellos detenían eran subversivos, la detención convertía a la persona en subversivo. Conseguido esto, el segundo paso de este método perverso fue considerar que al subversivo como una especie de subhumano, de sanguijuela a quien se lo puede torturar o matar. Como se dijo haciendo referencia al régimen nazi, una vez que se convence a la sociedad de que una minoría, o un grupo, puede equipararse a una sabandija, el paso que hay que dar para llegar al propósito de eliminarlo no es ya demasiado grande”.
El fiscal Moreno Ocampo, ante el secuestro y asesinato de la estudiante alemana Elizabeth Kaesemann, dirá estas palabras indiscutibles desde el punto de vista político y humano: “Ante la justicia, todos los desaparecidos son inocentes de los crímenes de los cuales se los acusa. Los militares no pudieron comprobar jurídicamente ninguno de esos crímenes, por lo tanto, para la justicia todos los acusados son inocentes”. Estamos hablando desde el punto de vista estrictamente jurídico.
(..) Félix Luna en el mismo reportaje, como si la violencia de los ’70 hubiese comenzado con la muerte de Aramburu, a la pregunta de ¿cuál fue para él la muerte más absurda?, contesta: “La de Pedro Eugenio Aramburu a manos de los Montoneros”.
Que la violencia argentina empezó con dicha muerte es uno de los mitos de nuestra historia sostenido especialmente por los militares represores. Aramburu había fusilado al general Valle sin ningún juicio. Dentro de todo, el levantamiento del general Valle tenía más basamento de legalidad que el de Aramburu ya que se proponía devolver el gobierno a Perón que tenía mandato hasta 1958.
Cuando el pasado año el periodista Bernardo Neustadt puso frente al hijo de Aramburu al matador de su padre, Firmenich, el hijo del militar mostró toda su indignación ante el crimen y el criminal. Claro, el periodista Neustadt había invitado a un dúo falso en vez de a Firmenich, habría que haber traído a la hija del general Valle. Entonces la escena se hubiera invertido, el hijo de Aramburu, tendría que haberle pedido disculpas a la hija del general Valle.
Félix Luna, si hubiese dejado su corazón político y hubiera hecho un análisis ético a fondo, tendría que haber calificado como la muerte más absurda y no sólo más absurda, sino más cobarde y cruel, al asesinato cometido en la ESMA contra Azucena Villaflor, la madre que marchó a Plaza de Mayo para averiguar el paradero de su ser querido o la muerte de esa joven NN, embarazada a término y cuyo cadáver fue hallado en el cementerio de Avellaneda en una tumba masiva de desaparecidos durante el proceso, muerta de un tiro en el vientre que atravesó la cabeza, ya formada, de su futuro hijo.
Por supuesto, no hay muertes mejores que otras, pero sí las hay más cobardes y abyectas.
La memoria en nosotros significa precisamente eso, preguntarnos el por qué de la violencia de abajo en respuesta a la violencia de arriba, el estudio de la sociedad argentina y sus reiteradas traiciones a la democracia. Dilucidar el por qué del fracaso de esa violencia realizada desde abajo, y el por qué de la increíble y tal vez ya insuperable crueldad de la represión militar argentina.
En nuestros análisis llegaremos al presente del “gatillo fácil”, donde todo joven morocho y de pelo largo ha pasado a ocupar el cargo del presunto subversivo. Donde lo ocurrido en La Plata, en la represión contra estudiantes viene a rememorar la noche de los bastones largos de Onganía. Por supuesto, se produjeron de inmediato los razonamientos típicos del “por algo será”, y del “¿saben los padres dónde están sus hijos?”.
La pregunta de una periodista radial, Magdalena Ruiz Guiñazú, a la madrugada siguiente de los balazos a quemarropa en las tierras de Duhalde, tiene el mismo contenido, “¿Qué hacía Hebe de Bonafini con los estudiantes?”.
Inventar demonios es mucho más fácil que preguntarse el por qué de las órdenes brutales de represión.
La memoria en nosotros. Hablemos de las víctimas. Hoy todavía calificadas por muchos como el otro demonio. ¿Quiénes están habilitados para juzgar? En general, analistas y medios se basan en tres o cuatro figuras dudosas para juzgar el empuje de una generación. Esto sí hace pensar en lo erróneamente trágico que fue, para parte de la juventud, creer en cúpulas cerradas. Lo que sí es reivindicable fue su espíritu de protesta, su protagonismo ante tanto miedo y servilismo de una sociedad que había aprendido a decir que sí a todo y a confundir el ruido de los tanques en la calle como el del tránsito de vehículos de todos los días.
(..) La memoria en nosotros. Para probar lo anterior voy a leer dos documentos periodísticos, del órgano de prensa que más apoyó al régimen represivo de Videla, el diario La Nación. Se trata de algunos editoriales, dos de hace veinte años y el otro de dos décadas después. El primero, del 16 de agosto de 1976, señalaba textualmente: “Una guerra llevada a cabo sin piedad, por la subversión, ha hecho tabla rasa de los derechos humanos y ha llevado al gobierno del general Videla a una lucha sin cuartel, y en cuyo transcurso es muy difícil atender a las consideraciones de otros tiempos, invioladas. El presidente de la república, general Videla, ha hecho alusión, con acierto, a este estado de cosas. Nadie puede dudar, con justicia y honradez, de la vocación argentina por los derechos humanos y por la posición de las fuerzas armadas en el mismo sentido”. En otro editorial del mismo diario, que hoy nadie dudaría de calificar de infame, se incitaba a las fuerzas armadas a ejercitar la represión ya mismo contra los refugiados chilenos y uruguayos, que venían huyendo con sus familias y caían en la trampa de Buenos Aires. Fue la incitación a la caza del ser humano.
Veinte años después, el mismo diario escribe, en el mismo lugar de su página 8, el 15 de marzo de este año: “Las fuerzas armadas han producido los esperados mensajes de autocrítica sobre los métodos empleados en la lucha contra la subversión. Se ha completado así el proceso de sinceramiento de las fuerzas armadas respecto de esa sombría etapa histórica. Y el reconocimiento de sus propios horrores que han hecho las fuerzas armadas, abre ahora sí, la posibilidad de comenzar a marchar hacia una genuina reconciliación nacional”. ¿Cómo? ¿Hace veinte años incitaba a lo que hoy llama horrores? Los han dejado solos a los verdugos.
Cuando leo esto y comparo, no puedo menos que acordarme de todos los improperios que ese diario, más todos los medios de comunicación en esa época, más los organismos del Estado, y hasta los intelectuales, hicieron contra las Madres y otros organismos de derechos humanos, cuando denunciaban la existencia de campos de concentración, las torturas y las horribles muertes a las que eran sometidos los sospechados de conspirar contra los “valores occidentales y cristianos”. Pero claro, la palabra es hoy suprimir de la memoria todo lo que puede ser prueba de colaboración o de simpatía con el régimen verdugo. (…) Las encuestas dieron como resultado que la población no considera ya un posible golpe militar. Pero desconfiemos. Como se expresara el gran psicólogo Mitscherlich en su libro La incapacidad de duelo: “¿cuánta pasión por la democracia se mostraría si la economía empezara a andar mal?”. En nosotros precisamente no anda muy bien, por lo menos para los desposeídos. Este profundo psicólogo nos hablaba de los miedos regresivos. Veamos si no las causas de lo de Tucumán. El verdugo llamado nuevamente a gobernar: mejor un verdugo que corte cabezas, y no pensar.
Reflexionar lleva a posiciones peligrosas para la seguridad de cada uno. Es el mismo miedo cómodo de la teoría de los dos demonios: “Yo en el medio de los dos demonios”.
El mismo psicólogo agrega, “cuando la libertad de pensamiento no es exigida en forma crítica, corre el peligro de desaparecer nuevamente”. Ésta es justo la misión de docentes, intelectuales y protagonistas del estudiantado, del sindicalismo, de los luchadores por los derechos humanos. (…) ¿Cómo es posible que dos presidentes, Alfonsín y Menem hayan, el primero ascendido, y el segundo mantenido en actividad a uno de los seres más repugnantes que han tocado suelo argentino, el capitán Astiz, mientras al coronel Cesio se lo dio de baja por haber participado en una marcha con las Madres de Plaza de Mayo?
Voy a leer un párrafo del libro del coronel Horacio Ballester, titulado Memorias de un coronel democrático: “En el caso del ex coronel Cesio, sigue siendo el único militar argentino que continúa sancionado por hechos ocurridos en épocas de la última dictadura militar”. Claro, Cesio no mató, no robó, no torturó, no violó, no forzó la desaparición de personas, pero para las jerarquías castrenses hizo algo mucho peor. El fallo que lo condenó, dice así: “Cesio antepuso su condición de ciudadano a la situación de militar”.
Creo que lo dice todo. O son muy bestias, muy cínicos, o tal vez las dos cosas.
Sigo leyendo: “La causa real fue que Cesio acompañó a las Madres de Plaza de Mayo en sus marchas reivindicativas, por eso no está incluido en la obediencia debida, ni indultado. El militar que delinque gravemente es perdonado, mientras que aquel que no quiere ser cómplice de un equivocado espíritu de cuerpo es sancionado con dureza, ante la indiferencia del poder constitucional civil”. Ante este hecho, Alfonsín se calló la boca, Menem se calló la boca, el general Balza se calla la boca, el Parlamento se calla la boca, la sociedad argentina se calla la boca. Todos nos callamos la boca.
Argentina, 1996. No nos quejemos si después Patti y Bussi son elegidos por el pueblo.
La memoria en nosotros. A veinte años comencemos a abrir los claustros para el gran análisis y las búsquedas de los por qué, tenemos que estar preparados y preguntarnos cómo es que hemos llegado a la sociedad actual, desocupación, pobreza en aumento, humillación de la escuela pública, deterioro de la salud pública, jubilaciones de vergüenza.
Debemos trabajar esto, por la responsabilidad que tenemos ante nuestros hijos, nuestros nietos, ante la generación actual, ante las próximas generaciones.
La memoria en nosotros. Para que no se nos vuelva a sorprender con la desaparición y la tortura en la defensa de denominados valores occidentales y cristianos.
Esta cátedra estará incondicionalmente para analizar temas profundos de la Argentina. El foro de los viernes a la noche será el ágora donde protagonistas y gentes sin nombres podrán exponer sus testimonios y sus defensas. No le tendremos miedo a la palabra y buscaremos los argumentos que nos llevan a desnudar las falacias y a buscar la verdad, sin la cual no habrá solución para los problemas de nuestra sociedad, de nuestro pueblo. Y lo haremos en paz, en libertad, en solidaridad. No queremos vencer, sólo queremos convencer."