viernes, 29 de abril de 2016

LOS SUPERMERCADOS Y MANOLITO




El Gobierno acaba de mandar al congreso un proyecto de ley para reintegrar una parte del IVA que abonan los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y los jubilados que perciben la mínima. Esta propuesta está destinada  a reparar los alcances de uno de los impuestos más arbitrarios y regresivos que existe. 
La propuesta es superadora de aquella que consistía en eliminar el impuesto para los productos de la Canasta Básica, puesto que está comprobado que tal eliminación no se refleja en una reducción del precio, sino en un incremento de la ganancia por parte de las empresas productoras y comercializadoras. Sin embargo, en toda medida económica debe contemplarse los impactos directos y, sobre todo, los indirectos, que no siempre son obvios. Al contrario de lo que se cree, la devolución del IVA no resultará en una mejora fundamental de las remuneraciones de los conjuntos más desamparados de los ciudadanos y tendrá como resultado una mayor concentración del comercio y una destrucción de puestos de trabajo en los circuitos de comercialización informal.
Para empezar hay que saber que en nuestro país la leche, el agua, los libros, el transporte público y los gastos de salud, no pagan IVA (o sea, no hay devolución)
Y por otro lado los productos de panadería, las harinas, el arroz, los cereales, la carne vacuna, las frutas y las verduras, sólo pagan una alícuota del 10,5% (Esa sería la devolución).
Según la última encuesta nacional de gasto de los hogares de 2013, el 90 por ciento del gasto de los hogares de menores ingresos se realiza en circuitos comerciales de carácter informal que no tributan IVA ni otros impuestos, no porque sus propietarios tengan sociedades congreso offshore, sino fundamentalmente por la baja productividad y rentabilidad de estas actividades, que las obliga a permanecer en la informalidad. Los almacenes de barrio, las carnicerías, las verdulerías, las ferias populares y muchos otros tipos de comercios no solo tienen una alta tasa de informalidad, sino que además tienen una baja presencia de posnets. En esos negocios del barrio, no se puede pagar con débito, pero si se puede “sacar fiado”, cuestión que muchas veces hace la diferencia para los sectores de ingresos bajos.
Pero, además, estos circuitos de comercialización brindan empleos, aunque de baja calidad, a miles de argentinos. La solución para generar más y mejor empleo no es tomar medidas que concentren el comercio en manos de las grandes cadenas de supermercados y destruyan los circuitos de comercialización informales. En definitiva, si esta ley tuviera éxito (algo improbable), arruinaría a los almacenes, verdulerías, mercaditos de los barrios, aumentando los ingresos en las grandes cadenas de supermercados, que jamás generarán el empleo que podrían llegar a destruir con dicha ley, y que aparte fugan las divisas al exterior.
La  rentabilidad  de  los  supermercados  es abusiva, y  está  fuera  de  todo  análisis  y  control  de parte del Estado. Ello queda evidenciado de los precios de algunos productos. Los Supermercados e Hipermercados venden al público muy por encima de  su costo  real y  aducen  tener  una  baja  rentabilidad.  Sin  embargo, basta ver las publicidades de bonificaciones en los medios: 2 x 1; 80% de descuento en  el  2do.  producto;  6  x  4;  etc.  para preguntarse:  ¿dónde  está  la  baja  rentabilidad  o esas bonificaciones las debe enfrentar el industrial o productor que tienen una rentabilidad menor?    
Si existe baja rentabilidad, ¿porqué el mismo producto de una “primera marca” elaborado con
marca blanca del supermercado es un 20% más barato?
La  política  de  grandes  supermercados  e  hipermercados, de  establecerse  con  mercados  de cercanía  o  proximidad,  que ellos  mismos  abastecen,  está  destruyendo   a  los  pequeños almacenes, las panaderías, carnicerías, pescaderías y verdulerías.
Las  leyes  que  establecen  límites  a  las  grandes  superficies  tuvieron  como  fundamento -entre otros - buscar un equilibro con los medianos y pequeños comercios; sin embargo, cuando estas  grandes firmas (hipermercados y supermercados) comenzaron a abrir mercados de proximidad o cercanía, lo que hicieron fue una prolongación de esos establecimientos y con ello evadir las leyes   de grandes superficies;   ya   que   estos pequeños  o  medianos  locales  ubicados  en  el radio céntrico de las ciudades, no son más que una  prolongación  de  las  grandes  superficies,  a las que se  les  exigía  una  distancia  determinada de las ciudades y pueblos.
"La destrucción de puestos de trabajo cruza transversalmente el mercado laboral. No sólo es un tema de los empleados del Estado ni de los operarios de los sectores industriales. Es que el parate generalizado de la economía comienza a repercutir en las distintas actividades y ya impacta fuertemente en el comercio.
En la Encuesta de Supermercados publicada con fecha de febrero por el Insituto Nacional De Estadísticas y Censos (INDEC) releva que los puestos de trabajo en el sector se redujeron un 4,6 por ciento.
El achique pegó más fuerte entre quienes menos ganan. Es que la reducción del personal entre cajeros, administrativos, repositores y otros llegó al 5,5 por ciento, mientras que el achique entre los gerentes, supervisores y otro personal jerárquico alcanzó el 1,8 por ciento.
Concretamente se habla de un fenómeno que ya destruyó unos 5 mil empleos el último año y sigue en desarrollo.
Como viene relatando InfoGremiales, sólo en la Ciudad de Buenos Aires en los últimos meses fueron 3 grandes Supermercados los que cerraron su puertas y en muchos otros se lanzó un plan de flexibilización del personal para achicar la dotación de empleados."  (InfoGremiales, 21/04/16)
Es  decir,  los  Hipermercados  no  sólo  concentran las  compras  semanales  o  mensuales,  sino  que quieren   quedarse   también   con   las   compras diarias,   que   habitualmente   se   realizaban   en pequeños comercios del barrio.
Cambiar la realidad de los circuitos de comercialización informales y los usos y costumbres de los sectores de ingresos bajos es un proceso largo y que requiere de un contexto económico de crecimiento, reducción del desempleo y mayor inclusión social. Todo lo contrario de lo que ocurre en nuestro país a partir del 10 de diciembre de 2015.
Algo difícil de imaginar, conociendo que forman parte de este gobierno empresarios relacionados con los supermercados, otros son los que han aportado a su campaña...


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