viernes, 27 de mayo de 2016

LAS BOMBAS Y LAS MENTIRAS

En su discurso en la apertura de sesiones del Congreso,  el Presidente de la Nación señaló que:
 Según el último informe del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina… alrededor del 42% de la población carece de cloacas, el 13% no tiene agua corriente y más del 40% no tiene conexión a la red de gas. El modelo de inclusión social y crecimiento, del que tanto habló el gobierno anterior, nos llevó a la pobreza y a la exclusión”.

 Pues bien, el mencionado informe de esta institución, que abordaba cuestiones vinculadas con la infraestructura urbana y servicios domiciliarios fue “Progresos sociales, pobrezas estructurales y desigualdades persistentes: ilusiones y desilusiones en el desarrollo humano y la integración social al quinto año del Bicentenario (2010-2014)”. Su fecha de publicación data de julio de 2015.
 En primer lugar y más allá del imperdonable “error” del Presidente, el hecho de haber dado porcentajes referidos a un solo año (no aclara a qué año se refiere). Es decir, cualquier porcentaje o indicador dado sin mensurar su evolución en el tiempo constituye un traspié propio de un alumno de primer año de la secundaria (como mínimo). En segundo lugar y derivado de lo anterior, el hecho de haber dado tres indicadores cuya evolución para el quinquenio 2010-2014 es sumamente positivo. En tercer y último lugar, las conclusiones de los autores del informe, por cierto, patrocinado por el Banco Galicia y la Fundación La Nación: “La tendencia positiva calculada en los datos agregados muestra el impacto que tuvo la inversión pública en relación con el acceso a servicios domiciliarios de red”

La impunidad para decir algo que será luego replicado no solo por algunos oyentes o lectores desinformados, que se limitan a copiar y pegar, por el contrario, por políticos y periodistas interesados en cimentar las bases del relato de una pesada herencia, total, ¿cuantos son los que se molestaran en buscar la fuente de la información, confrontar los datos..?
 Sin embargo, no es esto lo que más perjudica la médula de su discurso. Es que en realidad, el Presidente cita un informe del Observatorio de la UCA que justamente destaca los avances entre 2010 y 2014 para los servicios domiciliarios por él criticados, lo cual está en perfecta sintonía con las inversiones públicas y las obras realizadas por el plan de infraestructura más ambicioso que recuerde la historia argentina, esto es, el ejecutado entre 2003 y 2015.
Si se cita una fuente de datos para  informar la situación del país, es de suponer que esa fuente es confiable, a pesar de utilizar números del INDEC y la Encuesta Permanente de Hogares entre otros, ya que tambien  hay datos de elaboración propia en base a fuentes no oficiales de IPC Nivel General, según la disponibilidad de información al momento de la generación del dato. 
Por esa razón, es importante conocer qué dice el Observatorio en su último Informe "POBREZA Y DESIGUALDAD POR INGRESOS EN LA ARGENTINA URBANA 2010-2015. TIEMPOS DE BALANCE", publicado el  31 de marzo de 2016.
"El  nivel  de  bienestar  no  habría  cambiado sustancialmente  entre  2010-2015.  A  la  vez  que  si  bien  se evidencia  un  leve  descenso  estadístico  de  la desigualdad  en  la  distribución  de  los  ingresos,  estas variaciones  no  implicaron  cambios  cualitativos  ni estructurales en la desigualdad.

A  pesar  de  un  contexto  de  alta  inflación,  las  tasas  de indigencia  tanto  a  nivel  de  hogares  como  de  población cayeron  entre  2010  y  2013,  tendiendo  luego  a estancarse  en  2013.  Más  recientemente,  entre  2014  y 2015,  la  indigencia  volvió  a  exhibir  una  tendencia descendente,  en  un  contexto  tanto  inflacionario  como recesivo,  afectando  al  5,3%  de  la  población  a  fines  del período analizado. 

 Las  tasas  de  pobreza  -tanto  a  nivel  de  hogares como  de  población-  experimentaron  una reducción  entre  2010  y  2011,  para  posteriormente presentar  una  tendencia  creciente  entre  2012  y 2015 hasta alcanzar al 29% de la población.

La  relativa  mejora  observada  en  los  indicadores de  desigualdad  y  en  la  tasa  de  indigencia  durante este  período  no  encuentra  explicación  en  los procesos  ocurridos  en  el  mercado  de  trabajo,  sino por  expansión  en  la  cobertura  y  mejora  de  los ingresos provenientes de políticas sociales.
Las políticas sociales...  que en su momento se criticó como ese "gasto tonto" y hoy lo han convertido en virtud, ya que la respuesta esgrimida cuando se pregunta qué medidas se han tomado para favorecer a los de menores, es destacar las AUH, el aumento a losjubilados...
Sin embargo, pese a esas medidas pretendidamente virtuosas, el informe, en sus conclusiones advierte:

"Los  valores  obtenidos  por  ejercicios  de  proyección estarían  dando  cuenta  de  un  empeoramiento  en  las condiciones  de  indigencia  y  pobreza  durante  el primer  trimestre  de  2016.  Sin  considerar  incluso  los recientes nuevos aumentos en tarifas públicas.

La  tasa  de  indigencia  habría  pasado  de  5,3%  a  fines de  2015  a  6,9%  en  marzo  de  este  año,  y  afectaría  a no  menos  del  6,2%  de  la  población  en  abril  de  2016 (2,3 millones de personas).

En  cuanto  a  la  tasa  de  pobreza,  esta  habría  pasado de 29% a fines de 2015 a 34,5% en marzo de este año, y  tendría  como  piso  un  32,6%  en  abril  2016  (13 millones de  personas). 


Es  de  esperar  que  las  proyecciones  presentadas pueden  estar  subestimando  las  tasas  de  indigencia  y de  pobreza  urbana,  representando  las  mismas  apenas  el  piso  de  la  eventual  situación  actual.  Según la  evidencia  analizada,  si  al  menos  en  el  corto  plazo no  se  logra  controlar  los  aumentos  de  precios  en productos  y  servicios  básicos  y  reactivarse  la demanda  de  empleo,  se  estará  cada  vez  más  lejos de  una  mejora  genuina  en  la  distribución  de  del ingreso  y  difícilmente  podrá  revertirse  la  tendencia ascendente  que  están  registrando  las  tasas  de indigencia y de pobreza urbana".

“El modelo de inclusión social y crecimiento, del que tanto habló el gobierno anterior, nos llevó a la pobreza y a la exclusión”, concluyó Macri luego de dar las cifras falseadas al sólo efecto de acomodar su discurso. Pues bien, su misma fuente lo desmiente.
En pocas palabras: Macri mentía; la UCA lo desmiente. Y ahora sigue mintiendo con que le entregaron una bomba a punto de explotar....pero sin dudar, va a estallar de continuar con sus políticas de exclusión..

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