martes, 21 de junio de 2016

LOS RICOS NO LE PIDEN PERMISO A LOS JUBILADOS

 El proyecto de ley, con media sanción parlamentaria, referido al tema jubilatorio y al blanqueo fiscal, incorpora de forma secundaria, reformas impositivas que modifican Bienes Personales y Ganancia Mínima Presunta. Estos impuestos gravan la posesión de riqueza material: son tributos de enorme potencial redistributivo, tanto por el hecho de que lo pagan quienes han acumulado determinado stock de riqueza, como porque sus alícuotas suelen ser crecientes (el porcentaje a pagar es mayor cuanta más abundancia de riqueza se constata), incrementando así su progresividad.
En primer lugar se pretendía ir reduciendo el impuesto a los bienes personales hasta su eliminación total dentro de tres años. Eso quedó descartado en el dictamen de comisión pero refleja la matriz de pensamiento del macrismo. 
En relación al Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, si bien se trata de un gravamen de muy baja capacidad recaudatoria (apenas representa un 0,05 por ciento del PBI), al menos conceptualmente permite que las personas físicas no puedan esconder su patrimonio personal a nombre de las sociedades. Eso se acaba en 2019, porque el proyecto de ley lo elimina.
El 7 de junio de 2012, se inició el trámite legislativo con el fin de modificar la ley del impuesto a las Ganancias gravando la renta financiera derivada de los intereses cobrados por títulos públicos y plazos fijos, y por las ganancias de capital obtenidas por la compraventa de acciones o títulos.
En los fundamentos del proyecto que, entre otros, acompañó el entonces diputado radical Ricardo Gil Lavedra, se argumentaba que “el impuesto a las Ganancias es considerado por la técnica económica y por todo el arco político como el impuesto más progresivo del sistema tributario. Sin embargo, existen exenciones al impuesto que se mantuvieron en el tiempo pese a no contar con sustento suficiente. El caso más evidente son las denominadas ‘rentas financieras’”.
¿Quien presentó el proyecto de ley que iba en sentido contrario a algunas iniciativas?....el entonces diputado Alfonso Prat-Gay..
La incoherencia es ostensible. Las modificaciones tributarias propuestas en 2012 tenían una clara orientación progresista. Las de 2016 van en dirección contraria, reforzando los beneficios del blanqueo para los sectores más ricos de la sociedad.

Según los defensores del proyecto, se trata, como en el caso de Ganancias a los trabajadores, de un impuesto particularmente injusto e inequitativo. En primer lugar, porque los bienes imputados se obtuvieron, en la mayoría de los casos, con los ingresos de los contribuyentes, dinero por el que ya pagaron Ganancias. Además, los inmuebles abonan impuestos, así como los automóviles pagan patente. Dicen tambien, que si no se pagasen esos impuestos, el dinero disponible se utilizaría en generar empleos, en inversiones productivas... La famosa "teoría del derrame"...
 Un cierto grado de desigualdad económica es fundamental para estimular el progreso y el crecimiento, y así recompensar a las personas con talento, que se han esforzado por desarrollar sus habilidades y que tienen la ambición necesaria para innovar y asumir riesgos empresariales. Sin embargo, la extrema concentración de riqueza que vivimos en la actualidad amenaza con impedir que millones de personas puedan materializar los frutos de su talento y esfuerzo.
La desigualdad económica extrema es perjudicial y preocupante por varias razones: además de ser moralmente cuestionable, puede repercutir negativamente en el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, así como multiplicar los problemas sociales.

Sobre esa desigualdad y su inequidad, OXFAM en su Informe N° 178, de enero de 2014 (VER) decía:
"La desigualdad también ha disminuido significativamente en América Latina durante la última década, gracias a una fiscalidad más progresiva, los servicios públicos, la protección social y el empleo digno. La política ciudadana ha sido fundamental en la consecución de este avance, ya que representa a la mayoría de la población en lugar de estar en manos de una pequeña élite; a la postre, esto ha beneficiado tanto a ricos como a pobres...
 Entre los países miembros del G20, las economías emergentes solían ser las más desiguales (por ejemplo Sudáfrica, Brasil, México, Rusia, Argentina, China y Turquía) mientras que los países desarrollados solían tener menores niveles de desigualdad (Francia, Alemania, Canadá, Italia, y Australia). Sin embargo, incluso esto está cambiando, y en la actualidad los niveles de desigualdad están aumentando en todos los países de renta alta del G20 (a excepción de Corea del Sur), mientras que en Brasil, México y Argentina la desigualdad se está reduciendo."
Pero, como dijo María Eugenia Vidal, "cambiamos futuro por pasado".. volvemos a los ´90, a beneficiar a los que más tienen, para "incentivar las inversiones productivas"...
  "Cuando existe crecimiento y reducción de la desigualdad es porque las leyes que rigen los mercados actúan en favor de las clases medias y de los colectivos más pobres de la sociedad. Sin embargo, cuando sólo ganan los ricos, es porque las leyes se están empezando a inclinar exclusivamente en favor de sus intereses... En noviembre de 2013, el Foro Económico Mundial lanzó su informe Perspectivas de la Agenda Mundial 2014, en el que 1.592 miembros de las élites mundiales situaron las crecientes disparidades en materia de ingresos como el segundo mayor riesgo mundial de los próximos 12 a 18 meses. Una encuesta encargada recientemente por Oxfam no sólo respalda estas conclusiones, sino que además pone de manifiesto que la mayor parte de la ciudadanía considera que las leyes y normativas están concebidas para favorecer a los ricos."
Claro que a algunos medios le preocupa más conocer si la gente "piensa que Cristina tiene responsabilidad sobre la corrupción de José López" y hacen encuestas, pero no hacen lo mismo sobre si éste gobierno está favoreciendo a los que más tienen.
" Unos marcos regulatorios deficientes configuran un entorno ideal para las prácticas empresariales anticompetitivas. La ausencia de competencia permite que las empresas puedan imponer unos precios desorbitados, lo cual perjudica a los consumidores y en último término produce un incremento de la desigualdad económica. Cuando las élites se aprovechan de que las autoridades antimonopolio son débiles o incompetentes, la formación de precios se asemeja a un alquiler del Gobierno a las grandes empresas. Si el Gobierno no actúa cuando las empresas en posición dominante impiden la competencia, tácitamente está permitiendo que éstas se apropien de unos beneficios no ganados, y con ellos una transferencia de ingresos de los sectores más desfavorecidos de la sociedad a los más ricos. Los bienes de consumo se encarecen y, si no aumentan los ingresos, la desigualdad se agrava."
 Nos dijeron que la quita de retenciones al agro, a la minería, haría que se invirtiese en la producción.. algo que todavía no ocurrió. Y OXFAM dice al respecto:
"Elusión fiscal y desigualdad
Las empresas extractivas internacionales utilizan su influencia para asegurarse de que los países ricos en recursos les ofrezcan generosas subvenciones y mecanismos de elusión fiscal. Una reciente investigación de Oxfam revela que la extracción de uranio en Níger sólo aporta del 4% al 6% del presupuesto público, a pesar de ser el principal producto que exporta el país. AREVA es una gran multinacional del sector energético que ha desarrollado actividades mineras en Níger. Oxfam ha averiguado que sus dos filiales, Somaïr y Cominak, están exentas del pago de derechos, del IVA e incluso de los impuestos sobre los carburantes; además, existe una “disposición para la reconstrucción de las minas” que les permite minimizar el impuesto de sociedades si reservan el 20% de sus beneficios."
  Las decisiones sobre el gasto público también se ven afectadas por la concentración del ingreso. 
"Además, los acaudalados grupos de interés a menudo desafían los intentos de crear servicios públicos de calidad o una cobertura sanitaria universal. Ese tipo de políticas se consideran una amenaza para el mantenimiento de una elevada concentración de la riqueza y del nivel de ingresos. Datos recientes de América Latina demuestran que la prestación de servicios públicos reduce considerablemente la desigualdad de ingresos, pero es poco probable que esto ocurra si las personas muy ricas ejercen una influencia indebida sobre el proceso político de toma de decisiones".

Cuando se cuestionan las medidas que se tomaron hasta el momento, el argumento es que "hay que bajar la inflación" y todo es para eso...
 El anuncio de los jubilados se amolda perfectamente a ese dilema. Sin esa inyección de dinero, es muy probable que en el futuro haya menos inflación pero también menos consumo y más desempleo. La misma lógica se aplica en relación al grado de apertura de la economía, otro de los dilemas que enfrenta el equipo económico. Con fronteras más abiertas habría algunos precios más bajos. Pero también varias persianas bajas.



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