miércoles, 31 de agosto de 2016

SENSACIONES NUMÉRICAS.. DE LAS PERSONAS, ESA TE LA DEBO..

El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, aseguró que existe una “sensación térmica” de despidos al explicar que “lo que estamos viendo por indicadores del Ministerio de Trabajo para un primer trimestre el porcentaje de empleados que han perdido su trabajo es el más bajo de los últimos siete años”.
Como buen tecnócrata, importan los números, no las personas. Aún siendo menor la cantidad de despidos.. ¿no es para preocuparse..? ¿deberíamos conformarnos y decir son menos que antes..? 
Pero veamos los números..

El  macrismo  apostó  desde  el  comienzo  de  su  gestión  a  incrementar  las  inversiones  con políticas  “ofertistas”  (es  decir,  recomposición  de  la  rentabilidad  empresaria  vía  diversos mecanismos,  por  ejemplo:  devaluación,  reducción  de  retenciones,  etc).  Esa  transferencia regresiva del ingreso está basada en la teoría del derrame.
Esa visión sostiene que los frutos del crecimiento económico fluyen automáticamente desde la  cúspide  hacia  la  base  de  la  pirámide  social.  Los  anglosajones  ilustran  ese  concepto utilizando una metáfora náutica: “Growth is a rising tide that lifts all boats” (“El crecimiento es una marea ascendente que levanta todos los barcos”).
La  idea  del  “derrame”  fue  el  soporte  teórico  de  las  estrategias  económicas  neoliberales implementadas durante los noventa en los países latinoamericanos. Los resultados de esas políticas fueron desastrosos en materia económico-social. Y conviene recordarlo.
Por ejemplo, el desempleo, la pobreza y la desigualdad crecieron aun en los “mejores” años de la convertibilidad argentina. Lo mismo ocurrió en los restantes países de América latina.
Lo cierto es que en este primer semestre no sólo que no hubo “lluvia de inversiones” sino que se produjo una fuerte salida de dólares, compensada con endeudamiento e ingresos de capitales especulativos. Eso se verifica revisando los datos oficiales publicados en el Balance Cambiario del BCRA. 

La actividad económica

La actividad económica se viene desplomando desde finales del año pasado. Las promesas
de un venturoso segundo semestre ya se evaporaron.
La mayoría de los consultores solo atinan a adivinar cuánto será el ritmo de la caída. Por lo pronto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Conferencia Económica para América latina y el Caribe (Cepal) revisaron a la baja sus proyecciones iniciales. Ambos organismos, pronostican una contracción del 1,5 % del PIB para el 2016.
La industria y construcción son los sectores más afectados. El Indec reconoció que la actividad  de la construcción retrocedió un 19,6 por ciento interanual en el mes de junio. Eso implica una caída de la actividad del 12,4 por ciento en el primer semestre del año.
La virtual paralización  de la  obra pública, bajo  la excusa de la revisión  de los procesos licitatorios,  fue  una  de  las  causas  del  parate  productivo.  La  negativa  evolución  sectorial contrasta con el fuerte crecimiento del 2015 (+ 8,5 %), según el Índice Construya.
Por su parte, la actividad industrial cayó 6,4 por ciento interanual en junio para cerrar el semestre con un retroceso del 3,3 por ciento, según datos oficiales. 
 En ese contexto, la CAME informó que la producción de las pymes industriales cayó 4,4 por ciento en el primer semestre del año. 

 Mercado de Trabajo

Los últimos datos publicados por el Indec, dirigido por Jorge Todesca, revelan las claves de la dinámica laboral del pasado reciente: 
  • El crecimiento de puestos de trabajo durante los doce años kirchneristas fue del 58 por ciento (equivalente a 2,4 millones de nuevos empleos registrados).
  • Durante ese período, el número de empresas creció 36 por ciento (154.000 nuevas empresas)
  • La generación de nuevos puestos de trabajo se ralentizó en los últimos años, pero aun así continuó su derrotero positivo. Por ejemplo: 1) se crearon 600.000 nuevos puestos de trabajo entre 2010 y 2015 y 2) 175.000 en 2015.
Por el contrario, la situación laboral actual se está deteriorando de manera muy rápida y visible. Los investigadores del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) llevan contabilizados 194.000 despidos y suspensiones hasta el 31 de julio. Los despidos en el sector privado representan el 65,34 por ciento del total. 
La  primera  ola  de  despidos  (diciembre-enero)  fue  motorizada  por  el  sector  público  y  la construcción. A partir de febrero, la mayoría de los despidos y suspensiones se concentraron en la industria y servicios (principalmente comercios y gastronómicos). El informe del CEPA señala que “en el mes de julio los despidos se concentraron particularmente en 6 actividades, que explicaron el 74 % de los despidos y suspensiones. Se trata del sector textil, automotriz, petrolero, frigorífico, electrónica y electrodoméstico y sector servicios (comercial)”.
El aumento de los despidos,  y la caída del salario real, provocaron un incremento de la conflictividad  sindical.  El  último  informe  del  Observatorio  del  Derecho  Social  de  la  CTA Autónoma  sostiene  que  “rompiendo  con  la  caída  tendencial  que  se  había  iniciado  a mediados  de  2014,  el  segundo  trimestre  de  2016  vuelve  a  ubicarse  dentro  de  los  más conflictivos de los últimos años”. De abril a junio, el Observatorio registró 239 conflictos laborales (el 46 por ciento correspondieron al sector público, 44 por ciento al privado, 4 por ciento a ambos sectores y 6 por ciento a trabajadores informales).
A su vez, la tasa de pobreza creció del 19,82 % (noviembre 2015) al 33,91 (junio 2016). La indigencia subió del 5,71 (noviembre 2015) al 8,29 % (junio 2016) y las personas en situación de vulnerabilidad (población con ingresos sólo en un 10 por ciento por encima de la línea de pobreza) del 2,96 % (noviembre 2015) al 4,28 % (junio 2016). (Fuente: CEPA).
El rápido deterioro del cuadro social se traduce en un fuerte incremento de los asistentes a comedores comunitarios. Por ejemplo, la municipalidad de Rosario informó que la demanda de ayuda alimentaria en los barrios rosarinos creció 30 por ciento en los últimos meses. 
(Fuente: Centro Desarrollo Económico Benjamín Hopenhayn <CedeBH> Informe de Coyuntura RELEVAMIENTO DE INDICADORES OFICIALES Y PRIVADOS; PERIODO: 16 JULIO AL 15 DE AGOSTO – AÑO 2016 )

Cuando se habla de números y no de personas, no se contemplan las consecuencias de los desempleados......
El importante incremento de la desocupación es un hecho económico, social e histórico, y los procesos económicos, históricos y sociales no son productores de efectos en la subjetividad: moldean y remodelan las personas y sus vínculos.
Históricamente en nuestro país, desde el poder y desde la última dictadura y se han puesto en marcha  políticas  destinadas  a  producir  cambios  drásticos  en  el  tejido  social  y  en  la subjetividad colectiva. Cambios que apuntan al conformismo y a la fragmentación de la red social. Hoy se deterioran las relaciones laborales y las relaciones sociales de la comunidad, exaltándose el individualismo en detrimento de la solidaridad. “Sálvese quien pueda” es la consigna desde el poder. 
Como decía el torturador en el “Sr. Galindez”, de Pavlovsky: “Por cada uno que tocamos,  mil  paralizados  de  miedo.  Nosotros   actuamos  por  irradiación”.  Por  cada desocupado...¿cuánto terreno fértil para aterrorizar?, según esta lógica. La amenaza de desocupación funciona como “chantaje social “ que hace presión para aceptar cualquier tipo de condiciones laborales y “porque hay muchos esperando su puesto y por menos dinero”.
Además, la ausencia de seguro de desempleo que garantice condiciones mínimas de vida, coacciona al desempleado y disciplina a los ocupados. La desocupación es una amenaza colectiva, estructural y “desocializada”. El desempleo es un fenómeno social pero es vivido como crisis individual, despojado de su dimensión social. 
La institucionalización del desempleo promueve la resignación , el conformismo y la aceptación de condiciones de trabajo y de vida no dignas. 
En  estos  días,  la  flexibilidad  laboral  instrumentada  excusa  de  generar  empleos, se limitan a aconsejar "como vestir para conseguir trabajo", desestabiliza  al trabajador y rebaja las indemnizaciones por despido para permitir una verdadera  “ley  de  desempleo”.  Las  reformas  laborales  que quieren crear, no  generan nuevos  puestos  de trabajo, sino que:
  • empeoraron las condiciones de trabajo, superando el piso de las condiciones mínimas;
  • aumentaron los índices de desocupación y subocupación;
  • el desempleo no aparece ya como transitorio sino como estructural.
A su vez la real amenaza de quedar sin trabajo, mantenida a lo largo del tiempo, genera tensiones equivalentes a las de perder el trabajo. Tanto es así que un informe producido en 1986  por  la  OMS  señala  al  desempleo  como  una  de  las  principales  catástrofes epidemiológicas de la sociedad contemporánea. El desempleo es una catástrofe de origen social, pero a diferencia de una epidemia, tiene actores responsables y víctimas de ello.
“Desocupación”,  “masa  sobrante”,  “somos  números”,  son  expresiones  de  los desocupados que aluden a violencia social. Así como en la última dictadura los ciudadanos perseguido  por  el  Terrorismo  de  Estado,  fueron  estigmatizados  para  justificar  las violaciones de sus derechos – “ por algo será, algo habrán hecho” -, lo mismo sucede con los desocupados víctimas de estas dictaduras económico-financieras; son estigmatizados, se los acusa y se los trata de expulsar, son ñoquis, grasa militante, sin funciones que cumplir, faltan sin causa, hacen juicios, logran reducciones horarias por las condiciones laborales... se convierten en “desaparecidos sociales” que mueren de muerte lenta: por desnutrición, suicidios, mayor incidencia de morbilidad y exclusión social. Se automarginan  y  esto  aumenta  su  marginación,  es culpabilizado,  se autoreprocha  y  esto  incrementa  su culpabilización.  
 A esta violencia padecida al quedar excluido del trabajo, se le suma la violencia que implica la culpabilización del desocupado por parte de los estamentos de poder.  Es  lo  que llamamos  victimización  secundaria:  “Es  su  culpa  si  está  sin  trabajo”,  “Es  por  falta  de capacitación laboral que hay desocupados”, "prefieren un plan". Estas violencias recaen en el seno de la familia y son muchas veces una repetición de las violencias padecidas fuera de ella y convalidadas desde el entorno social.
Para ellos, con sus calculadoras, sus planillas excell, las cuentas del costo laboral, eso no forma parte de su manera de pensar.
Quizás tenga algo que ver el que nunca han pasado hambre, no han tenido que hacer una cola para conseguir un empleo...

"El Ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, manifestó ayer que está dispuesto a "contemplar" su pase a la Cancillería, en lugar de Susana Malcorra, si el presidente Mauricio Macri se lo pide. "Si el Presidente me pide, por supuesto que lo voy a contemplar. Estoy acá para poner el hombro", señaló en declaraciones radiales, al ser consultado sobre el tema en cuestión. Las versiones sobre la salida del ministro fueron insistentes en los últimos meses, luego de que Malcorra se postulara para la Secretaría General de la ONU."  (ambito.com;  30 de Agosto de 2016)
Hace un tiempo se habla del posible cambio de Prat Gay por otro, por no estar de acuerdo con alguna de sus medidas, por las declaraciones irritantes, pero no lo despiden: le dan otro cargo... Así es fácil hablar...

miércoles, 17 de agosto de 2016

LA CULPA DE LOS TARIFAZOS LA TIENEN LOS SINDICATOS

 Intelectuales como Alberto Benegas Lynch, Jaime Perriaux y Ricardo Zinn contribuyeron a configurar un ideario común para el ala liberal conservadora del Proceso. Ese ideario postulaba que el Estado y los sindicatos eran las causas principales de los problemas del país, que la reducción de la intervención pública y el quiebre del poder sindical eran objetivos deseables para restablecer el orden, y que el respeto del derecho de propiedad y la libertad de empresa constituían los únicos mecanismos para alcanzar la prosperidad. La revitalización del liberalismo a nivel internacional, con la fundación y expansión del grupo Mont Pélerin y las obras de Ludwig von Mises, Friedrich von Hayek, Milton Friedman y Gary Becker, nutría ya a estos liberales argentinos. 
Lo decía Videla..


Dirigentes  y  activistas  fueron  muertos,  presos,  desaparecidos, exiliados. 
Las  cifras,  aunque  imprecisas,  tienen  contornos siniestros  y  horrorosos;  se  cuentan  no  por  individuos  sino  por centenares,  por  miles.

"Hubo  ejecuciones  en  las  fábricas  y  violencias físicas y psicológicas tendientes a aterrorizar a los obreros. Se prohibieron asambleas y reuniones. Se montó un sistea complejo de prevención: el reclutamiento obrero comenzó a hacerse de modo provisional; solamente después de informar a inteligencia de las fuerzas de seguridad y recibida la respuesta de  éstos  se  adquiría  una  relativa  estabilidad  en  el  trabajo.  Es obvio  que  un  antecedente  como  activista  impedía  el  acceso.
Este  sistema  estuvo  vigente  en  las  zonas  industriales  del  país por  lo  menos  hasta  1979.  La  estabilidad  en  las  fábricas dependía  ahora  no  solamente  de  la  eficiencia,  de  la  clasificación o de la disciplina sino de la adaptación ideológica." (Francisco  Delich,  “Después  del  diluvio,  la  clase  obrera”,  en  Alain  Rouquié,  (comp.), Argentina,  hoy .  Mexico:  Siglo  XXI,1982,140)

A estas formas de represión el gobierno de facto sumó la intervención de la mayoría de los grandes sindicatos y federaciones, que comenzaron con la de la central nacional de trabajadores, la Confederación General del Trabajo (CGT). El comunicado N° 58 de la Junta Militar dispuso la intervención de la CGT. Luego se designó un interventor militar que ocupó la sede central de la CGT. Ese cargo fue renovado periódicamente, nombrándose a otros jefes del Ejército para cubrirlo.
En los primeros tres años, en los que se alcanzó el punto represivo más alto, se intervinieron decenas de las principales organizaciones obreras y se les retiró la personería jurídica a otras tantas. Por resoluciones del Ministerio de Trabajo, a cargo de Tomás Liendo se intervinieron entre marzo y mayo de 1976 las principales organizaciones sindicales de segundo grado, representativas de cerca del 50% de la clase trabajadora.
Mediante la designación de funcionarios militares en casi una tercera parte de las federaciones nacionales, se quebró la
estructura  nacional  centralizada  del  movimiento  sindical.  Es  de  destacar  que entre las federaciones intervenidas se encontraban las de mayor peso numérico sobre el total, como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), y la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (con cerca de 300 mil afiliados cada una), entre muchas otras.
¿Tiene mucha diferencia con las contínuas  embestidas contra el movimiento obrero... los "ñoquis", los que faltan a sus tareas diarias, hacen juicio, los que luchan por reducción de la jornada diaria...??

La intervención macrista del SOMU, a cargo de Gladys Gonzalez, solicita en un escrito presentado al Juez quedarse en el gremio entre 2 y 4 años para “limpiarlo” de militantes políticos o gremiales a pedido de Dietrich y las patronales.(.) Textualmente, Gonzalez dice que no es posible llevar a cabo la normalización institucional “antes de dos/años, ante la inexistencia de candidatos o dirigentes en condiciones éticas, morales o políticas de asegurar el control efectivo de la institución, para asegurar la competitividad de la marina mercante nacional, procediendo en dicho lapso la intervención al reempadronamiento en miras a excluir del padrón a todo afiliado con militancia gremial o política, de acuerdo con las instrucciones de las Cámaras empresariales y del Ministerio de Transporte de la Nación”.
¿Algo excepcional, producto de mentes afiebradas, uno de esos "errores de carga, administrativos",  una más de las "pruebas/error", por que "estan aprendiendo"...?
 El ex CEO de Shell, Juan José Aranguren, -pero accionista- rindió su examen más duro desde que asumió como ministro de Energía de Mauricio Macri. Ante diputados opositores, el funcionario busca justificar los polémicos tarifazos de luz y de gas -hoy suspendido por la Justicia- y, al mismo tiempo, defenderse de las acusaciones por incompatibilidad en el ejercicio de su cargo en su carácter de accionista de Shell. Y para él, uno de los problemas es que “la actividad petrolera tiene un alto grado de sindicalización”.

Un trabajador del gremio de Luz y Fuerza daba un testimonio a la Agencia de Noticias Clandestinas (ANCLA) el 23 de Octubre de 1976.
"[...] Es evidente que ellos quieren la “reorganización” del país a costa de nuestro esfuerzo y no del de los patrones. Entonces, como ya paso con otras experiencias militares, nuestro camino no puede ser otro que el de la lucha.
Quizás a Luz y Fuerza hoy lo puedan derrotar. Quizás, pero ¿qué van hacer mañana con los telefónicos, con los de Gas del Estado, con los petroleros, con los bancarios, con los metalúrgicos, con los mecánicos? ¿O es que acaso van a hacerle creer a alguien que somos todos terroristas y asesinos? Ellos tendrían que mirar para atrás y pensar en Aramburu, en Onganía, en Levingston y en Lanusse. Todos en su momento trataron de aplastar nuestros derechos. A todos, tarde o temprano la impaciencia popular les dio su merecido. Por eso, yo les diría a los militares que recapaciten sobre lo que están haciendo.”
(Extracto, Fuente: Horacio Verbitsky,Rodolfo Walsh y la prensa clandestina, p. 69)

Una advertencia que no fue escuchada.. y que hoy deberían oir los actuales gobernantes, que pretenden repetir no solamente las políticas económicas de esas dictaduras mencionadas, sinó, el ataque a los trabajadores y sus asociaciones...

domingo, 7 de agosto de 2016

EL MITO DE LA LEY DE OFERTA Y DEMANDA


NEOLIBERALISMO Y GLOBALIZACION
La filosofía neoliberal y su visión del ser humano y de la sociedad

Se llama “liberalismo” al pensamiento que sirvió de base a la formación del capitalismo y que promulga el individualismo y la libertad de empresa. Se le llama “Neo” porque resurge después de aproximadamente cuarenta años (en los años 70’s) a raíz de la crisis en la que es encuentra la economía a nivel mundial.
El Neoliberalismo, cree que la crisis económica a nivel mundial, es producto de la excesiva intervención del Estado en la economía.
El objetivo fundamental de la política económica, según las orientaciones neoliberales, es propiciar el funcionamiento flexible del mercado eliminando todos los obstáculos que se levantan a la libre competencia.
Para solucionar la crisis económica, los neoliberalistas proponen las soluciones siguientes:
La privatización de todas las instituciones y que la economía se rija por un modelo de libre mercado o libre competencia. La libre competencia consiste en un gran número de empresas produciendo, en las que solamente el libre juego de la oferta y la demanda influyan en el precio y la producción y consumo de los bienes.
Desaparecimiento de: Programas de seguridad social, Programas de construcción de viviendas por parte del Estado, Leyes del salario mínimo, legislación a favor de los sindicatos, impuestos a las importaciones o aranceles, controles de precio y subsidios.
De esta manera, se cumple con el principal objetivo del capitalismo, el cual es “la maximización en la obtención del lucro o ganancia” de los empresarios privados.

El modelo filosófico neoliberal se basa en tres principios que son:
  • El individualismo posesivo
  • La desigualdad en la lucha competitiva del hombre para conseguir bienes
  • La sociedad capitalista contemporánea es la sociedad democrática por excelencia.
  • Las políticas neoliberales. 
Según estas políticas neoliberales, el problema de la distribución del ingreso se dará por el famoso derrame, cuando, al elevar los niveles de ingreso debido a un alto crecimiento económico, permitirá eliminar las desigualdades económicas entre la población.  
 
La ley de la oferta y la demanda.
 En un sistema orientado hacia el mercado el precio de un producto es determinado por la
oferta y la demanda. Básicamente, se logra un equilibrio entre lo que un sector está preparado para abastecer a un precio dado y lo que la otra parte desea comprar. Este fenómeno es conocido por los economistas como un precio de “mercado de equilibrio”. A medida que el precio de un producto se eleva, aumenta la cantidad ofrecida y disminuye la cantidad demandada, y viceversa. El precio de mercado aumentará o disminuirá hasta cuando las cantidades ofrecidas y demandadas sean iguales, o sea, hasta cuando se alcance un “equilibrio”.

Todo muy lindo.. en la teoria. La realidad nos está mostrando que hoy hay más oferta que demanda, que las empresas despiden personal, suspenden sus actividades o cierran debido a la caida de ventas, acumulación de mercaderás.. y los precios siguen aumentando.
Para ellos, el problema "la falta de competividad" po "el costo laboral".. y la variable de ajuste siempre es el trabajador..

jueves, 4 de agosto de 2016

RECONVERSIÓN, COMPETENCIA..Y DISCURSOS

 El 14 de diciembre, Macri en la UIA dijo: Haber perdido la competitividad nos deja en una situación de extrema vulnerabilidad..

EL CONCEPTO DE COMPETITIVIDAD
La competitividad es un concepto que no tiene límites precisos y se define en relación con otros conceptos. La definición operativa de competitividad depende del punto de referencia del análisis -nación, sector, firma-, del tipo de producto analizado -bienes básicos, productos diferenciados, cadenas productivas, etapas de producción- y del objetivo de la indagación -corto o largo plazo, explotación de mercados, reconversión, etcétera. 

Algunas definiciones son económícas:
  •  Es la capacidad de responder ventajosamente en los mercados internacionales.
  • La competitividad comercial es la capacidad de un país para competir eficazmente con la oferta extranjera de bienes y servicios en los mercados doméstico y extranjero. 
Algunas definiciones que incorporan el nivel de vida
  • Es el grado en que una nación puede, bajo condiciones de mercado libre, producir bienes y servicios que satisfagan los requerimientos de los mercados internacionales y, simultáneamente, mantener o expandir los ingresos reales de sus ciudadanos.
  • La definición de competitividad de la Harvard Business School consiste en la habilidad de un país para crear, producir y distribuir productos o servicios en el mercado internacional, manteniendo ganancias crecientes de sus recursos.
  • Grado por el cual un país en un mundo de competencia abierta, produce bienes y servicios que satisfacen las exigencias del mercado internacional y simultáneamente expande su PIB y su PIB per cápita al menos tan rápidamente como sus socios comerciales.
De lo anterior se evidencia que para alcanzar una posición competitiva se requiere, entre otras cosas: la incorporación de progreso técnico, entendido como la capacidad de imitar, adaptar y desarrollar técnicas de producción de bienes y servicios antes inexistentes en una economía o de su mejoramiento. De otra parte, es necesario diferenciar dos tipos de competitividad. Una artificial, asociada con la depresión de la demanda interna y el aumento de la capacidad ociosa, con la explotación de recursos naturales abundantes y el aprovechamiento de mano de obra barata, con la presencia de subsidios a los precios de los factores, con la aplicación de políticas favorables a las exportaciones -manipulaciones de la tasa de cambio, subsidios a la actividad-, etcétera, que no es sostenible a largo plazo. Otra estructural que se sustenta en la capacidad de una economía para avanzar en su eficiencia y productividad, para diferenciar productos, incorporar innovaciones tecnológicas y mejorar la organización empresarial y los encadenamientos productivos. Esta última sí es perdurable a través del tiempo porque se sustenta en un mejoramiento de los patrones de productividad como base de una competitividad real.
 
El 2 de abril de 1976, José Alfredo Martínez de Hoz anunció el programa del “Proceso”. Allí describió los que eran para el nuevo gobierno los principales problemas de la economía argentina: un Estado empresario que había asumido funciones correspondientes a la iniciativa privada, que había regulado actividades económicas que debía realizar el mercado a través de la oferta y la demanda, que había intervenido en el mercado laboral estableciendo pautas rígidas para las relaciones obrero-patronales (leyes sobre empleo estable, indemnización por despido, negociaciones colectivas, etc.) y que también había protegido a los empresarios a través de aranceles a la importación de mercaderías y subsidios. Este conjunto de factores había determinado un creciente déficit fiscal, una inflación galopante y una burguesía renuente a invertir, por no tener competencia y por el alto costo laboral producto de la capacidad de presión de los sindicatos. Así habían imposibilitado –afirmó- la modernización y el crecimiento económico del país. Para superar esos problemas, propuso una “Reforma del Estado” que destruyera las características empresariales e interventoras de éste y garantizara la libertad de producción, circulación, precios iniciativa, etcétera… A la vez, para hacer más competitiva la industria, planteó una apertura económica que permitiera el ingreso de mercaderías y así que el mercado determinara qué empresas deberían subsistir por ser capaces de producir bienes baratos y buenos. 
No es necesario  ser un genio, para descubrir que esa mirada sobre la competitividad no incorporaba la variable social.. y conocer que fue lo que pasó realmente en el país, más allá de las declaraciones de buenas intenciones.
¿Difiere mucho el pensamiento de Macri, de esa mirada..?

El líder del PRO sostiene una visión ortodoxa, según la cual el salario es costo, y a partir de eso propone reducirlo, a la vez que considera que los derechos laborales son limitaciones.
 Busca así un modelo de competitividad en base a la caída del salario real y segmentado por sectores.
 
Si no se entendiende al salario como parte central de la demanda en el mercado interno, de la inversión y el crecimiento, lo cual incluye a los derechos laborales junto a otros factores clave a la hora de diseñar una política de desarrollo, se lo ve como un inconveniente, cada conquista obrera es un impedimento, no se cuestiona el nivel de ganancias empresarial y se responzabiliza al trabajador por esa pérdida de competitividad.


Si se observa y compara la producción y exportación de la industria automotriz del 2015 -que no fué su mejor año- con la del 2016, se ve claramente como ha bajado.
La producción en los 7 meses
descendió el equivalente a la de julio 2015... las exportaciones, a la de los meses de junio y julio del mismo año.
En La Nación, del 02/08/16 dicen:
"En silencio, lentamente y con el diálogo como condición, el plan oficial fue puesto en marcha. El Gobierno impulsa una reconversión de sectores "no competitivos" de la economía a través de un proceso gradual y con la mirada en el largo plazo. (..) Entre los sectores con una competitividad media, el Gobierno ubicó a la golpeada industria automotriz local. "La decisión oficial es darle un fuerte respaldo", confirmó un ministro. (..) El objetivo del Plan Productivo es concreto. "Queremos hacer competitiva la economía", esgrimió ayer una encumbrada fuente gubernamental. Sin embargo, los lineamientos oficiales aceptarán sólo esa finalidad con ciertas condiciones innegociables: el crecimiento de la economía, la expansión del empleo y un salario real elevado.
Australia es un faro, aunque los funcionarios recalcan que no copiarán a ningún país, aunque sí algunas de sus mejores prácticas. En ese sentido, otra devaluación no sería una solución para competir mejor. Se apuntará, en cambio, a limar los costos empresariales sin que implique bajar sueldos."  Ver Nota
 Acordate... Martinez de Hoz  no dijo que se haría un política en contra del trabajador... dejando de lado la colaboración empresarial con desapariciones, torturas y persecuciones, los trabajadores vieron caer sus ingresos de manera drástica, aumentó la productividad, las empresas crecieron gracias a eso.. mientras se esperaba que "algún día" se produjese el esperado "derrame"..
¿Pensás que Macri va a hacer algo distinto...? Sus discursos, sus políticas....¿no son las mismas..? Hasta ahora, no hubo medida alguna a favor de los trabajadores, y sí reproches, por las reducciones horarias, por el ausentismo -todo, sin datos demostrativos- y tambien declaraciones sobre el salario como costo a reducir, negativa a abrir aparitarias, etc..
¿Encontrás diferencias..?