miércoles, 17 de mayo de 2017

VERSOS Y GOLPES







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Caminante no hay camino, se hace camino al andar


Cantares es una famosa canción de Joan Manuel Serrat incluida en su LP titulado "Dedicado a Antonio Machado". La letra está compuesta por tres estrofas de Antonio Machado, seguidas de tres estrofas escritas por el propio Serrat, en las que incorpora los versos “caminante no hay camino / se hace camino al andar” a manera de intertexto.

golpe a golpe, verso a verso...



Golpes y versos, algo que son noticias de todos los días..

Golpes al bolsillo con la inflación, aumento de los alimentos, de las tarifas.. golpes al empleo, con los despidos, las paritarias a la baja… golpes a la democracia con la persecución a los opositores, al ocultamiento de noticias.. golpes a los Derechos Humanos…

Y versos, muchos versos...
La lluvia de inversiones... la negación de ajustes, de despidos.... el segundo semestre... la creación de empleos.. la transparencia.. ahora, el capital mental...  
María Eugenia Vidal sumó al neurólogo Facundo Manes a su gobierno, que coordinará un equipo para estimular el capital mental de los niños.

"Vamos a conformar una unidad de trabajo para armar un plan sobre capital humano. Tenemos que hacer cosas que no se ven pero que son realmente importantes para los chicos", afirmó la mandataria en una conferencia de prensa.

Es neurocientífico, dirige el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro y ahora, es asesor ad honorem de la gobernadora...


Sus libros sobre “usar el cerebro” entran en la categoría “best seller“ y ahora, suena como candidato a diputado nacional por Cambiemos. Pero Facundo Manes evita dar definiciones sobre ese futuro político y se apasiona en el debate que él quiere dar para el largo plazo en la Argentina: trabajar sobre la desnutrición y la pobreza de los chicos argentinos y en eso, se muestra confiado en la acción de Vidal: “María Eugenia es una persona extraordinaria a la que hay que apoyar”. “No sirve que bajemos la inflación, que vengan dólares, que arreglemos con la Comunidad Europea: si el cerebro de los chicos no tienen nutrición, ni propósito ni afecto, se pierde una generación de gente”, sentencia el neurocientífico. (Clarín;19/01/2017)
Hay que dedicarse al estímulo del capital mental de los niños. Él mismo define de qué se trata: "El capital mental abarca los recursos cognitivos y emocionales de una persona: su capacidad cognitiva, de aprendizaje flexible y eficiente, las habilidades sociales y de adaptación frente a los desafíos y tensiones del entorno". Como se desprende de esta y de explicaciones como que la prosperidad de un país depende del talento personal de sus habitantes y que la pobreza "es un entorno, un esquema mental que hace que las personas no puedan pensar más allá de esa situación", se pone toda la responsabilidad en cada individuo y se exime a la sociedad de tener que ver con los problemas de la gente. Es decir que todo se da a nivel del individuo, al que se piensa como un ser al que solo falta estimular adecuadamente (con tecnología neurológica, en este caso, con la alimentación saludable).
La  incorporación del doctor Alberto Cormillot para que promueva hábitos alimenticios saludables en la población apunta a esta relación salud y actitud de vida. Junto al nombramiento de Cormillot —otra vez el mundo televisivo como cantera de recursos humanos— se decidió la creación de un Programa de Alimentación Saludable, a la que el sitio web del ministerio de Salud define de la siguiente manera:
"Es aquella que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana". 

 Un programa decidido en medio de una escalada de precios de los alimentos y paralelamente a un apoyo al plan de empleo de Mc Donald´s, cuyos productos cumplen muy dificultosamente con estas exigencias. Por otra parte, el objetivo que se planteó Cormillot fue la lucha contra la obesidad valiéndose de este tipo de recomendaciones sin tomar en absoluto en cuenta que la obesidad de los sectores populares se debe a la ingesta de los únicos alimentos a los que tienen acceso, repletos de grasas y de hidratos de carbono. Pero lo que este programa en su retórica bien intencionada ignora son las condiciones concretas de la alimentación de la mayoría de los argentinos, para no hablar de lo que se sirve como menú en los comedores comunitarios o en las escuelas.
Para ellos,  la pobreza, que nace como condición social, se convierte en un problema individual, algo que se instala dentro de la cabeza de la gente y le impide progresar. Se trata simplemente de aplicar los métodos adecuados para que cada persona supere una condición social penosa. Entonces la tarea es erradicar la pobreza de la mente de los argentinos, según palabras de Manes.
Lo que sobreentiende que la riqueza no es una traba mental. Por la educación recibida y el contexto en que crecieron, los ricos no se enfrentan a las consecuencias de un devaluado

capital mental. Para decirlo de otro modo, el dinero ha permitido a los ricos entregarse a los hábitos saludables, a la buena alimentación, a las prácticas espirituales que mejoran a las personas. Tener dinero y actuar conscientemente hace que los ricos puedan servir de modelo a los que no lo son. No porque, como es tradicional, encarnen la imagen exitosa de la movilidad social, sino porque han accedido a un estado de perfección, adquirido a fuerza de coaching, aprendizajes y contactos con gurús de distinta especie. Un aprendizaje imposible sin dinero pero que se puede tratar de imitar sin necesidad.
Lo que se deduce de la incompatibilidad entre las imágenes privadas y los dichos públicos es que la exigencia es para aquellos que tienen dificultades para pagar sus facturas de servicios, como cuando Macri dijo su famosa frase de las remeras y las patas ante un grupo de obreros: "Si están en sus casas en remera y en patas, es porque están consumiendo energía de más". Mientras que en el resto de los casos se trata de algo que se hace por conciencia, en este caso, económica y a la vez ambiental. La misma noche de la frase, cuando habló ante la Sociedad Rural, el presidente se quejó del exceso de temperatura y pidió que se bajara la calefacción. Claro, para los asistentes la regulación del termostato es una opción que manejan de acuerdo a su comodidad, pero sobre todo, en el relato de Cambiemos, por convicción. Cuidar ese bien escaso que es la energía y al mismo tiempo ayudar a la conservación del medio ambiente. Que se nombre ministro de Medio Ambiente a quien admite no estar preparado, no es problema.. depende de los que estan en remera y en patas....
Lo que de alguna manera se busca transmitir es que el modelo de cómo se debe vivir es el que practican elols, los ricos, que comen saludablemente, que disfrutan de un capital mental sin fisuras y que eligen un uso racional de la energía pudiendo hacer otra cosa. Ese modelo es aquel al que debería aspirar todo habitante del país, prescindiendo de su condición social y del entorno en el que le ha tocado vivir. Que hay que alimentarse adecuadamente, salir del cepo mental de la pobreza o ahorrar energía, aunque no se pueda, porque la imposibilidad es siempre un asunto personal como lo es también la superación de las dificultades. En cierto sentido es un modelo diferente de riqueza. La fortuna ya no es lo se exhibe, lo que se busca mostrar es un modo de vida que el dinero permite que sea el mejor, porque se puede "comprar" lo mejor de la ciencia y del pensamiento. De ahí esa permanente presencia de coachs y expertos de toda clase alrededor del gobierno. No se compra lo ostentoso —de hecho la austeridad es presentada como un valor central en los funcionarios de Cambiemos en lo que parece ser parte del estilo acordado— sino lo mejor.
Es gente que sabe lo que compra. El dinero ya no se presenta como un valor en sí mismo sino como una forma de acceder a la mejor (en el sentido de sana, plena, siempre espiritual) vida posible que ofrece el mercado. Y compran una espiritualidad prefabricada reconociendo explícitamente que ese no es su tema y que deben convocar a la gente que sabe en ese terreno. Y de vez en cuando, convencidos de que esa es la vía regia a la felicidad y a la realización personal —y que no hay otra—, abren esa zona de aprendizaje espiritual a sus compatriotas, por ejemplo cuando se organizaron en Buenos Aires los encuentros con el gurú indio Sri Sri Shankar en septiembre de 2012, estando Macri como jefe de gobierno. 

 Aprender a vivir
La canción que cantó Patricia Sosa durante la visita de Shankar, como muchas otras, forma parte de un fenómeno que el periodista Juan Andrade llamó "autoayuda pop", que incluso abarca algún tema del grupo emblema de Cambiemos, Tan Biónica, como El mundo es nuestro, una de cuyas estrofas dice: "Trato de imaginar/Todo está por llegar/ El mundo ya está aquí/Lo podemos sentir/Escribir en la historia/Es mejor que ganar /La victoria es un hecho/Vayamos por más/Felicidad, felicidad". Pero el megahit de esta tendencia es Color esperanza de Diego Torres, en algún momento un himno inevitable en los actos de las escuelas privadas. El tema figura en la lista de Spotify armada por el gobierno como cancionero del Bicentenario, junto a dos versiones de Luna Tucumana (Atahualpa Yupanqui y Los Chalchaleros), Libre —compuesta por el español Juan José Armenteros y popularizada por su compatriota Niño Bravo— interpretada por Alejandro Lerner, y otros que siempre incluyen en sus títulos variantes de las palabras "libertad" y "patria", además de las que se refieren a Tucumán. La sensación es que la lista se armó googleando estas palabras, o buscándolas en YouTube. No hay temas de Charly García (finalmente se incluiría su versión del Himno Nacional que no aparecía en la primera de las listas), ni de Spinetta, tampoco hay ningún tango. Pero sí temas que aluden a la superación personal que no tienen relación directa alguna con el Bicentenario ni con la historia nacional. Color esperanza no se encuentra en ningún buscador si se lo asocia con patria o con libertad. Es deliberada su inclusión porque es una canción emblema que resume el mensaje de Cambiemos y ha probado que realmente es compartido por muchísima gente. Los números no mienten.
La palabra clave en estas canciones es "se puede", casualidad o no, el slogan de Cambiemos. Una afirmación detrás de la cual se encuentra el vasto mundo de la autoayuda.
Según todos los manuales del género, el gran motor de la superación personal es el deseo de salir de la situación en la que uno se halla. Determinación y valor para asegurarse el control del propio destino.

Son solo dos ejemplos de un género que llegó para quedarse y que hoy liene básicamente dos vertientes: una pretendidamente profesional (Rolón, Stamateas, el propio Manes) y otra escrita por famosos de segunda línea como Ari Paluch, Lapegüe o Viviana Canosa. Aquello de Ortega y Gasset de que "uno es uno y sus circunstancias", es decir la idea —simplificada, por cierto— de que el contexto que nos tocó vivir es un límite y a la vez es una posibilidad, ha sido reemplazado por la convicción de que nuestra voluntad, inteligentemente encaminada, todo lo puede. Que el límite nos lo ponemos nosotros mismos, que podemos crecer hasta el infinito y más allá, como sostiene Facundo Manes respecto de la pobreza. Es un mensaje con algo de paradójico, para ser uno mismo hay que seguir los consejos que da otra persona. Encontrar el propio camino es seguir el de los demás. En estos libros, suele ocurrir que sean los mismos autores los que se ponen de ejemplo.
Sentirse incluido en esa corriente colectiva, ayuda a sentirse parte de algo a cuyo destino estamos atados, es algo que nos trasciende, que está más allá de nosotros, nos hace participar de una realidad superior.
La autoayuda proponer la de núcleos más acotados, la de la familia o la de la propia intimidad, de la que se sale no por solidaridad o empatia, sino porque es el único modo de acceder a vivir mejor. El discurso oficial apunta siempre a la concreto, a las personas aisladas, protagonistas exclusivas de su propia realidad, que eventualmente pueden entrar en relación unas con otras. Se prescinde de todo relato que no sea meramente descriptivo. La lista de gente que encuentra gente. Baste en ese sentido detenerse en las publicidades del gobierno, como en el caso del spot de la empanada o el de la carpintería. Lo que muestran estas publicidades son voluntades que se cruzan, autónomas, impulsadas por su propia necesidad, y que terminan, optimismo oficial mediante, por encontrarse. No por nada el macrismo prefiere desde hace tiempo "juntos" en lugar de "unidos". En juntos la individualidad no corre el riesgo de perderse, elige juntarse o no con otros y puede volver a sí mismo sin perder identidad. Y si no se junta con los otros está cometiendo un grave error, porque en esa reticencia conspira contra sus propios intereses.
El rol del Estado es silencioso: colaborar para que esos emprendimientos lleguen a buen puerto. Y se ubica deliberadamente en el fondo de la escena donde transcurre la interacción entre personas diferenciadas. Su obligación y su mejor manera de colaborar con esos seres que buscan asociarse es que su intervención no se note. Eso aisla los dos espacios y arma dos escenarios diferenciados. El Estado no debe intervenir en la vida de las personas, salvo cuando se trate de la protección de su seguridad y sus bienes. Para todo lo demás cada uno cuenta consigo mismo y con las voluntades con las que logre asociarse.


Facundo Manes estuvo en Roca y conversó con “Río Negro”. El neurocientífico insta a “cuidar el cerebro” y a reconocer la pobreza como el primer paso hacia el desarrollo.


"....todo lo que hacemos lo hacemos con el cerebro, entonces entenderlo puede ayudar hasta en el deporte. Hoy la diferencia entre el oro y el bronce en un juego olímpico está en la capacidad cognitiva, en la resiliencia, en la atención, no tanto con el entrenamiento físico. Va a impactar en la economía, porque decidimos con el cerebro; en la educación... ¿qué es la educación sino dos cerebros en contacto? Va a impactar en la ley. Los testigos recuerdan –no muy bien– con el cerebro; los jueces deciden -a veces no muy bien- con el cerebro, porque somos más automáticos de lo que pensamos. Así que la neurociencia va a impactar en todos los órdenes de la vida, porque todo lo hacemos con el cerebro”, agrega.(..) Hoy sabemos que la malnutrición tiene un impacto en el cerebro, inclusive anatómicamente. Y en la Argentina lamentablemente todavía tenemos malnutrición, que no sólo es desnutrición sino también obesidad y déficit vitamínico. Y también sabemos que la pobreza tiene un impacto negativo en las funciones cognitivas. (..)  Porque hoy sabemos desde la ciencia que la gente que nos rodea, los diarios que leemos, los twitters que seguimos, la gente del país, la cultura... todos influyen en la manera que sentimos, pensamos y decidimos, creando sesgos. Y los argentinos tenemos sesgos. Creemos hay una conspiración internacional para que no nos desarrollemos, sin pensar que nosotros tenemos que ser responsables del desarrollo igualitario. Los argentinos vivimos el presente, toleramos la corrupción, tenemos ciertas conductas que son propias de la cultura, de nuestro entorno y de nuestra historia. También tenemos cosas maravillosas, somos solidarios, generosos, amigueros, pero los países que se desarrollaron han logrado hacia el futuro tener varias políticas de Estado, en la que la mayoría está de acuerdo. No logramos ponernos de acuerdo. Estamos permanentemente peleándonos acerca del pasado y del presente, que no está mal, pero además de eso tenemos que encontrar puntos de acuerdo, y nos cuesta... necesitamos un paradigma, que para mí es el conocimiento, que es mucho más amplio que la educación. Involucra cuidar el cerebro, educación de calidad, infraestructura y también instituciones fuertes, sólidas y transparentes. " (Río Negro; 13/05/17)

Los medios, twiter, "todos influyen en la manera que sentimos, pensamos y decidimos, creando sesgos." Y ellos lo saben bien..Los utilizan para remarcar que hay que terminar con revisar el pasado, con las diferencias -aunque ellos se encargan de marcar que son diferentes-  y que debemos estar juntos construyendo un futuro. Hablan de políticas de Estado.. pero dejan todo en manos del mercado. Confunden "mercado" con "Estado". 
¿Donde está la el Estado cuando se trata de crear y cuidar el empleo..? ¿donde cuando cada día se comprueba que se consume menos leche, carne, frutas y verduras, base de una alimentación saludable..?

 No  importa si los chicos concurren a la escuela a comer, más que a estudiar.. que la comida que reciban no es la más adecuada para un crecimiento saludable, como ellos aconsejan.. tampoco que un joven que practica deportes profesionalmente deba disminuir sus entrenamientos para salir a trabajar, que tambien esté mal alimentado.. tampoco que un jubilado debe resignarse a tomar menos medicamentos por no tener dinero para pagarlos...Todo depende del capital mental....
Mientras tanto, ellos aumentan sus capitales, sus intereses y ocupan su mente en ver cómo pueden aumentarlos más...

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