domingo, 4 de junio de 2017

NO SOMOS DE MADERA...Y TENEMOS MEMORIA



Posiblemente muchos jovenes no habrán visto la publicidad que se hacía durante la dictadura de las "ventajas" que tendríamos por la importación, en la
que un tipo se sentaba en una silla hecha en la Argentina y se rompía, y era la mala calidad argentina la que obligaba a importar sillas.Deconstruyendo esa propaganda, se advierte que el primer paso, la excusa argumentativa para justificar la liberación de las importaciones (y la liberación de los mercados) no provenía de una ideología, ni de un modo de entender el poder, sino de una falla argentina.
"Ahora habrá más marcas y costarán menos", dice el video que difundió el ministerio de Producción en el marco la quita de impuestos a los productos informáticos."
Mas allá del evidente parecido entre ambas publicidades, el del Ministerio de Producción no contempla que esa reducción en el costo de los computadoras tendrá un efecto inmediato en los puestos de trabajo de las empresas que fabrican las computadoras a nivel local. Como ejemplo Bangho ya anunció que deberá despedir a unos 500 empleados. Los resultados son los mismos: destrucción de industrias y empleos.

Las cosas sobre la mesa..
Pero ademas de importar tecnología, también se importan sillas y otros muebles, y las ventas de madera aserrada, que tienen una fuerte correlación con el retroceso de la actividad de la construcción, cayeron más que el promedio.

Unas infografías para ilustrar el tema...
 
En materia comercial, el panorama no es más alentador. En el último año se produjo un reemplazo de producción local por importaciones, sobre todo en aquellos nichos orientados a segmentos de consumo masivo, sin distinción por diseño o marca.Por caso, en el primer cuatrimestre de 2017 la importación de mesas se incrementó un 97%, mientras que las compras externas de escritorios crecieron casi en un 400%. Por su parte, cómodas, mesas de luz y armarios, registraron sendos aumentos de 89%, 96% y 192%, respectivamente.
  Así, las importaciones de muebles terminados subieron casi un 100% en el primer cuatrimestre de 2017, respecto al promedio del quinquenio anterior.
Por el lado de las exportaciones, disminuyeron fuertemente las ventas de tableros de madera (-84%) y de madera contrachapada (-82,3%, mientras que se incrementaron los envíos de madera en bruto (+11%) y madera aserrada (+3%), lo cual trasunta una tendencia a la reprimarización.
 
En el último año se consolidó una merma en la producción local del orden del 10% y una disminución en la facturación de las empresas superior al 25%. La tendencia declinante se desacelera en 2017 pero sigue manifestándose a la baja,
Por la caída en las ventas en volúmenes, la industria está trabajando con un 40% de capacidad ociosa. Por ejemplo, las ventas de madera aserrada, que tienen una fuerte correlación con el retroceso de la actividad de la construcción, cayeron más que el promedio.

La cadena de valor foresto-industrial es una de las economías regionales más prolíficas, no sólo en las provincias del noreste argentino, abundantes en bosques nativos, sino también en todos los principales centros urbanos, debido a la capilaridad y tradición cultural que en nuestro país mantienen las actividades nucleadas en establecimientos de carpintería. En la coyuntura, el sector se encuentra castigado por diversos factores los cuales, acumulados, erosionan la rentabilidad del sector. Por un lado, la retracción económica general de los últimos dos años, que desplazó consumo de bienes durables, producto del menor ingreso disponible a nivel agregado. Este efecto redundó en una merma en las ventas en el orden del 25%, afectando en mayor medida a las Pymes del sector. Asimismo, también se produjo una fuerte erosión en los márgenes de las empresas de transformación primaria, producto del proceso interno de inflación de costos que no pudo ser traspasado a los precios en la misma proporción, sobre todo por el impacto de los incrementos tarifarios de la primera mitad de 2016 en una actividad que es altamente dependiente de la energía eléctrica. Por último, se destaca a nivel local la absorción de producción excedente de otras economías, en un marco de flexibilización del régimen comercial. 
(Fuente: eppa.com.ar; 02/06/17)

Estamos mal pero.... ¿vamos bien?
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, afirmó que el actual panorama económico es "complicado" dado que "la producción baja porque baja el consumo".. "Lo que necesita una industria fuerte es un mercado fuerte también y que la gente pueda consumir." (lo que demostraría que no es la oferta lo que moviliza al mercado, sino, la demanda) Y eso es lo que estamos viendo ahora: la producción baja porque el consumo ha bajado", alertó, aunque aseguró que se "está viendo" una "leve" recuperación de los puestos de trabajo, y utilizó una frase que trae malos recuerdo para graficar la situación económica actual.
Aquella frase es recordada lastimosamente por el pueblo argentino entre una de las tantas que lanzó Menem durante sus años como presidente, como una justificación al buen funcionamiento de la "teoría del derrame".

Muchas son las coincidencias con planes económicos y los argumentos para defenderlos, pese a las funestas cosecuencias que han tenido.
Aquella vieja propaganda se basaba en la idea de los argentinos no sabemos hacer sillas, de modo que no nos queda más remedio que importarlas. Es nuestra ineficiencia, nuestra falta de apego al trabajo, nuestro bajo rendimiento y nuestro poco valor agregado el motivo que nos obliga a comprarles a otros lo que no nos sale. Lo que quieren es que les compremos a otros. Pero, antes de eso, lo que deben hacer es convencernos de que somos incapaces. Este modelo apunta ahí: a quebrarnos en la convicción de que tenemos derecho a la dignidad. Cuando se quiebra esa convicción es que se abandonan las luchas. Hasta ahora eso no lo han logrado. No ahora. Nunca lo lograron.
 

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