sábado, 9 de septiembre de 2017

TRABAJADORES DE PRENSA Y DETENCIONES

Entre los 31 detenidos luego de la movilización por la desaparición de Santiago Maldonado, había 7 trabajadores de prensa, y varias personas que con sus celulares, tomaban imágenes de la represión..¿Casualidad..?
"Si hubiera habido fotografías no habría habido desaparecidos."
Esas palabras le pertenecen a José Luis Álvarez Fermosel, decano de los corresponsales extranjeros en Buenos Aires, con varias décadas en Argentina, ha trabajado en el diario Crónica, en la agencia Efe, en la Agence France Presse (AFP). Fue corresponsal en Buenos Aires de los diarios Pueblo y El País, y la revista Lecturas. Su personaje humorístico el Caballero Español obtuvo gran popularidad en Radio Continental.
"Frente a la presión ejercida desde los sótanos del poder, el trabajo de los corresponsales representaba la única posibilidad de denuncia que encontraban las víctimas de la represión. "Todas las puertas se nos cierran -gritaban las Madres de Plaza de Mayo ante las cámaras de televisiones extranjeras que filmaban su ronda-. Son ustedes nuestra última esperanza; por favor, ayúdennos, ¡ayúdennos!" En ese ambiente de tensión Fermosel cubrió la información argentina para distintos medios internacionales, entre ellos los españoles Agencia Efe y diario Pueblo, y la Agence France Presse después.
- Los periodistas extranjeros trabajábamos durante aquellos años con muchas dificultades -explica José Luis Álvarez Fermosel-, teníamos que enfrentarnos constantemente a graves problemas, en aquellos años tan duros, tan complejos, tan difíciles, cuando estábamos obligadas a callar muchas cosas que sabíamos. Porque la prensa también fue víctima del terror y, aunque parezca una exageración, lo cierto era que nosotros también nos jugábamos la vida tratando de sacar al exterior informaciones sobre las atrocidades de una guerra sucia que era y no era nuestra, puesto que estábamos allí para contarla. Los militares ponían grandes obstáculos para nuestro trabajo.(...) Pero entonces cualquier sombra de crítica provocaba recelos castrenses. Sobre los medios de comunicación pesaba el estricto control militar, que se traducía en una permanente amenaza de muerte contra quienes osaran difundir noticias adversas al gobierno de los centuriones.   Pero entonces cualquier sombra de crítica provocaba recelos castrenses. Sobre los medios de comunicación pesaba el estricto control militar, que se traducía en una permanente amenaza de muerte contra quienes osaran difundir noticias adversas al gobierno de los centuriones.
-Una consecuencia del eficaz control que los militares ejercieron sobre la prensa está en la escasez de imágenes sobre la represión. Apenas se pueden encontrar en los archivos fotografías o filmaciones de registros o detenciones, pese a la aparatosidad con que la policía y el Ejército actuaban, rodeando manzanas enteras para examinar piso por piso todos los edificios, y deteniendo docenas de personas.
-Efectivamente, estaba prohibido fotografiar y filmar. Y todos sabíamos lo que podía acarrear el atrevimiento de hacerlo. Sólo se podía cuando había una invitación oficial para asistir a un operativo, ya fuera urbano o en Tucumán..." (1)
Otro periodista, Horacio Verbitsky, también habla de la falta de imágenes:
"Una de las características de la dictadura argentina es el constante esfuerzo de los gobiernos militares por mantener en la clandestinidad y en secreto oficial las actuaciones de las fuerzas de seguridad del Estadio, pese a que pretendieran mantener la ficción de encontrarse en una situación de guerra interna contra grupos subversivos. De hecho, en los archivos de televisión apenas existen imágenes de registros o detenciones. Hay muchas más de Chile o de Uruguay, que de Argentina.
- Si hay más imágenes de la represión en Chile que aquí es porque, ai raíz de la publicidad que los chilenos dieron a la represión, los militares argentinos -cuyo golpe es dos años y medio posterior al de los chilenos- concibieron la idea de actuar clandestinamente con el objeto de impedir la condena internacional (...)
-Se logró mantener cierta apariencia social de normalidad -prosigue Romero-, aunque la represión alcanzara unas dimensiones enormes y sus efectos resultaran evidentes.
- Sí. La mecánica del terror consistía en mantener el doble juego de aunque se sepa todo no se admite nada, y pueden pasar las cosas más terribles pero nunca lo vamos a reconocer..." (1)
Sí... ya lo sé....no hace falta que me lo aclares, este es un gobierno elegido democraticamente, funcionan el Congreso, el Poder Judicial, hay libertad de expresión. Podemos tener reparos en cuanto al funcionamiento de ellos, las maneras de "expresión" que tienen los medios.... pero son las "formas" de un gobierno democrático.
Lo que me asusta son ciertas "formas" de impedir la documentación en imágenes de algunos hechos..


(1) Baltasar Garzón y Vicente Romero; El alma de los Verdugos; 1a Edición, 2008

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