domingo, 4 de marzo de 2018

CANTICOS, REMERAS, MALAS PALABRAS.

Hablar bien, no cuesta un carajo..

Un estadio de fútbol colmado, jugadores –a veces- desplegando sus habilidades y como telón de fondo los cánticos que evocan “a la madre del árbitro…”; Un automovilista un tanto distraído y un peatón a punto de ser atropellado que alude “a la cornamenta” y no precisamente de un animal; el repositor del supermercado que ve desmoronarse la torre de latas por el descuido de un consumidor hace que rememore “el tamaño de los genitales…”. Las “malas palabras” y los insultos están presentes en la vida cotidiana, en una de sus últimas conferencias magistrales “el Negro” Roberto Fontanarrosa iniciaba su ponencia interrogando: “¿Por qué son malas las palabras? ¿Les pegan a las otras? ¿Son malas porque son de mala calidad?”

 John L. Austin, británico, filósofo del lenguaje señalaba en su obra “Cómo hacer cosas con palabras” que hablar es mucho más que decir, pues en el habla se interroga, se informa, se promete y, entre otras, se vilipendia.
Las groserías o insultos cumplen una función dentro de la comunicación y, quien experimenta bronca, impotencia, disgusto, dolor, asimismo alegría, emplea de manera sutil o solapada, enfatizadas con el tono de voz o “casi entre dientes”, vocablos o groserías para lastimar a otros y también a ciertos objetos ¿qué mujer no le destina epítetos a la plancha y a las camisas del marido? Evidentemente por su carga semántica única “las palabrotas” cumplen una función casi irremplazable, pues tienen un rol catártico obrando cual “válvula de escape” permitiendo la descarga de una tensión.Dice Ivonne Bordelois en "El país que nos habla":

"Patente es para todos nosotros la universalidad indetenible de nuestro boludo, en mi opinión un grave síntoma de despersonalización entre nuestros adolescentes, que ya no se llaman ni se atreven a llamarse Manuel, Efraín o Paco ni tampoco María, Esther o Ramom. sino simplemente boludos (..) Algunos dirán que ha caído con ellos una barrera de censura que mortificaba la autoestima de nuestros congéneres, mientras que el boludo —en nuestros días, declinado a veces afectuosamente como bolú— ha ido perdiendo, de hecho, sus aristas injuriosas, para convertirse en un simple vocativo casi amistoso."
Y como ese término, otros lo han ido perdiendo, ¿no hemos escuchado a veces "¡¡que hijo de puta!!" para felicitar a alguien por un logro..?
No siempre las "malas palabras" ofenden, insultan, dependen del contextos, las maneras en que se las pronuncian....
Y otras veces, palabras que no son consideradas malas, t
ienen connotaciones que evocan imágenes de discriminación y racismo.
  • Ernesto Sanz, dijo que la asignación universal por hijo "se está yendo por la canaleta de la droga y el juego" y agregó "..los planes de cooperativas para lo único que sirven 
Recibir una Asignación Universal por Hijo, sinónimo de jugador, drogadícto..
  • Prat-Gay dijo: "..cada 10 años nos dejamos cooptar por un caudillo que viene del norte, del sur, no importa de dónde viene, pero de provincias de muy pocos habitantes, con un curriculum prácticamente desconocido. No vaya a ser que en 2020 estemos hablando fulano de tal, que vino, no sé , de Santiago del Estero, que no lo conocíamos, apareció de la nada y resulta que se quedó con todo el poder". Dijo tambien: ."No vamos a dejar la grasa militante, vamos a contratar gente idónea y eliminar ñoquis"
 ¿No estaba discriminando, ofendiendo a provincianos, a los que no tienen -como él- un curriculum "destacado", a los empleados públicos..?
  • Miguel Del Sel, criticó la AUH al decir que "¿vos qué preferís, que una piba ignorante, que vive en la miseria, en un rancho de adobe en el norte de Santa Fe, se embarace para cobrar una platita todos los meses?"
Recibir una AUH, además de jugador, drogadícto..hace que una "pibita" se quiera embarazar..

Ninguna de las que se consideran "malas palabras", pero
más negativas e insultantes que llamar "boludo" a otro..

Nadie se escandalizó... no hubo quien se levantase en defensa de los ofendidos gratuitamente, al contrario, justificaban que se despidiese a empleados públicos por "ñoquis..militantes"...aunque luego se demostró que ocuparon esos lugares y agregaron más pero de la "tropa propia", familiares, amistades...
Y la AUH ahora es mostrada como la preocupación del gobierno por los que menos tienen, nadie ve nada censurable.

Pero les molesta que alguien use una remera con unas letras, y si bien todos sabemos que quieren decir -no somos boludos- tambien quedan libradas a la interpretación que se les quiera dar..

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