jueves, 15 de marzo de 2018

EL ESTADO EN UNA PLANILLA EXCEL

Dice “Pechi” Quiroga que Radio y Televisión de Neuquén “es un gasto”
El intendente de Neuquén, afirmó que el medio de comunicación estatal es parte del déficit provincial.
“Creo que tenemos que achicar costos en todos lados. Y el Estado tiene que achicar costos, incluida las empresas de información que tiene el Estado que tiene un costo bastante elevado. Por ejemplo RTN”, afirmó Quiroga.
El jefe comunal argumentó que la provincia tiene “costos altos” y debe “andar pidiendo plata para autofinanciarse”. Al especificar el caso de RTN, el líder de Cambiemos detalló que “en realidad no tiene ingresos. Por lo tanto es todo egresos. Dentro de esos egresos no tengo ninguna duda que forma parte del déficit que tiene la provincia”. (Diario Río Negro; 13/03/18)
Es para preguntarse, la sede del Museo Nacional de Bellas Artes en Neuquén, ¿tiene ingresos, no genera déficit..?
Además del costo de la construcción, de su mantenimiento, del personal, seguros y todo lo que demanda, ¿cuanto significa de "costos" para la ciudad..? 
 En el discurso por los 10 años del MNBA, Quiroga sostuvo que “en una de las peores pos crisis de la Argentina salimos a buscar los recursos para construirlo, si bien no puede cuantificarse en términos económicos, tiene un contenido maravilloso porque los neuquinos trascendimos al mundo por medio del Museo y esto me parece que habla bien de nosotros, pues de la mano de la cultura vamos mejorando nuestras condiciones sociales”.
Por lo visto, para algunas obras, -las propias- se tienen en cuenta otros aspectos, además de los económicos.

Hanna Arendt, llamó "la banalidad del mal" el hecho de que cualquier burócrata podía llevar, durante la Segunda Guerra Mundial, planillas con números que controlaban y tornaban más eficientes los planes de exterminio, racionalizaban recursos, decidían la forma de la muerte a partir de una medición de costos materiales y efectos búscanos. No hay en el que actúa necesariamente deseo de destrucción, agresividad, sadismo, crueldad, como formas subjetivas del placer. Simplemente hay una falla en la capacidad de reconocer la significación de la acción -no su sentido-, reconocer el hecho de que se están destruyendo seres humanos en toda la dimensión moral que esto tiene, de darse cuenta de que aquello que se destruye, se gasea, se quema, se aniquila, es "alguien", no simplemente un número en una planilla, una cualidad de lo prescindible o lo desechable.
Para ello hay que tener en cuenta que hay no sólo diferencia de matices en los diversos modos de producir dolor a otro ser humano, sino diferentes formas de relación con el mundo, de emplazarse en el mundo, sin aludir a cualidades ideológicas o políticas sino a formas de funcionamiento de la subjetividad. Mientras que la agresividad es la respuesta con la cual el yo se enfrenta a la resistencia que opone al yo del otro para el ejercicio de la voluntad propia, e implica por ello el reconocimiento de ese otro como par, como idéntico, como semejante, incluso en la voluntad de aniquilarlo como obstáculo.
Hoy nuestras clases dirigentes deciden si le quitan los antibióticos a una maestra o la medicación antihipertensiva a un jubilado, la educación a quienes viven el parajes alejados de los centros urbanos, a los que quieren terminar un secundario, obligan a las empresas a "reconvertirse", mientras se importan los productos que ellas fabrican, y la llamada reingeniería empresarial obliga a sus próximas víctimas a un diseño cuidadoso de la cuota diaria que deben entregar quienes aún deciden sobre los otros, sabiendo que ese lugar puede alternarse y en cualquier momento se producirá respecto a ellos mismos la expulsión definitiva de la vida.
 De eso se trata con la desaparición de las funciones mínimas del Estado, porque como decía un cartel de los piqueteros allá por el 2000: "Tenemos tres problemas: no tenemos trabajo, no nos jubilan, no nos morimos...", en un país en el cual la desocupación no sólo arrastra la lesión moral de no sentirse necesitado por nadie, de ser sobrante inútil de la masa humana que construye riquezas, sino que implica una agonía deteriorante y paulatina para quien se ve sometido a ello dado que la orfandad a la cual el Estado lo condena se extiende a su mundo entorno, a todo lo que ama.
No solo ven una "planilla excel"..nos dicen "si todos gastamos, es justo que todos paguemos", como se escucha decir a algunos sin ruborizarse, y como "se acabó la fiesta , no parece necesario aclarar quiénes fueron los que toman y bailan y quiénes los que deben limpiar y estacionar los coches, ya que estamos obligados a hacernos cargo del gasto.

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