miércoles, 10 de octubre de 2018

EL PAGO RETROACTIVO DEL GAS ES DEL MENEMISMO Y DEL KIRCHNERISMO

Como Les Luthiers: "Suéltame pasado"



"Somos la generación que está cambiando la historia" ... Nos dimos cuenta de que podíamos cambiar. ... El cambio lo llevan ustedes" decìa un exultante Mauricio Macri hablando ante sus seguidores sobre el triunfo de Cambiemos en las elecciones legislativas 2017..

A  diferencia de lo que sostenía Cristina, el macrismo no cree que la historia ordene su camino. No es un punto de partida ni un destino. No quiere colocarse en una línea -de hecho la única alusión al gobierno de Arturo Frondizi como modelo suena a un homenaje al ministro del Interior, descendiente del ideólogo del frondizismo, Rogelio Frigerio. No se lo cita, sus acciones de gobierno no son mencionadas como antecedentes, no desempeña como fuente de inspiración.

En cierto sentido el pasado nada tiene de aura sagrada. No hay allí señales a seguir ni sentidos a continuar. El pasado no informa. Entonces toda discusión al respecto se considera bastante ociosa y poco interesante.
El pasado -el que no es inmediato, como lo es el período kirchnerista- no es un sitio del que salga nada provechoso.
Ya fue. De allí la decisión de romper con la tradición de poner próceres en los billetes, reemplazándolos por animales nativos en peligro de extinción. Explica así el Banco Central el cambio: “Con la elección de la fauna y de las regiones argentinas, el BCRA procura también un punto de encuentro en el que todos los argentinos puedan sentirse representados en la moneda nacional”. Claro, se puede tener algo en contra de Rosas o de Roca. Incluso contra San Martín o Belgrano. Pero, ¿contra un yaguareté o una ballena franca? Las controversias no se ahondan, se hacen desaparecer.
En esta línea puede leerse también el cierre del Instituto Manuel Dorrego, una de las primeras medidas del gobierno de Cambiemos. El decreto de disolución pone como causa:
“No es función del Estado promover una visión única de la historia ni reivindicar corriente historiográfica alguna sino, por el contrario, generar las condiciones para el ejercicio libre e independiente de la investigación sobre el pasado”. El Instituto fue creado por Cristina en 2011 y tenía como objetivo “el estudio, la ponderación y la enseñanza de la vida y obra de las personalidades de nuestra historia y de la Historia iberoamericana que obligan a revisar el lugar y el sentido que les fuera adjudicado por la Historia oficial, escrita por los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX”.
Se habla y no se habla de historia en ambos decretos. Lo que está en juego, sobre todo, es la función del Estado. Para el macrismo no le corresponde al Estado tomar partido en algún aspecto del pasado. De allí el ensañamiento con la figura de Zamba, el niño revisionista de Paka-Paka.
El pasado sòlo sirve para el hacerlo responsable de la "herencia recibida", justificar las medidas tomadas en contra del pueblo.
Pero en algunos casos, se vuelve al pasado para aprovechar alguna norma que justifique tomar medidas que aumentan el sufrimiento de ese pueblo...
Como en el pago retroactivo del gas para solventar las pérdidas de las empresas durante la devaluación que generó el Gobierno, por que
la resolución estaba firmada "desde hace dos décadas" durante el menemismo y que el Kirchnerismo no la modificó."












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