jueves, 6 de diciembre de 2018

USUFRUCTUANDO LA PESADA HERENCIA: IA-63 Pampa III

"LA PESADA HERENCIA"
"Los primeros en 10 años
Mauricio Macri presentó nuevos aviones Pampa III y criticó al kirchnerismo: “Acá también llegó la desidia y el abandono”
El Presidente valoró el renacimiento de Fábrica Argentina de Aviones Brigadier San Martín de Córdoba. El presidente Mauricio Macri presentó este miércoles tres nuevos aviones Pampa III construidos por la Fábrica Argentina de Aviones Brigadier San Martín (FadeA), en Córdoba, y criticó lo que ocurrió en esa área durante el kirchnerismo, al afirmar que hubo “desidia y abandono”. Las aeronaves son las primera que construye ese centro industrial en una década. Se dijo durante muchos años que íbamos a ver volar y ninguno despegó, más de diez años sin fabricar un avión”  Clarín; 5/12/18

Palabras de un presidente que le habla a un auditorio "jardín de infantes", incapáz de  buscar fuentes y analizar si son verdaderas, si puede ser cierto que en menos de 3 años puede proyectarse y desarrollar un avión. Menos todavía, con un gobierno que desmantela industrias, desvaloriza la capacidad de técnicos y trabajadores.

Antecedentes del Pampa III
La Argentina avanzó, cuando se trabajaron fines que permitían ingresar al mundo con un valor agregado, en el que la inteligencia cumplía un papel fundamental.
Así, en términos generales, hubo proyectos de envergadura como el aeronáutico, el espacial, el de la energía nuclear, entre otros.
En 1927, Córdoba se potenció cuando se instaló la fábrica Militar de Aviones. El desarrollo aeronáutico permitió grandes logros industriales. La fábrica produjo el Pulqui I, que fue uno de los primeros aviones a reacción del mundo.(1) De la inteligencia y el trabajo de muchas generaciones de argentinos además, nacieron las aeronaves llamadas DL 22, I Ae 24 Calquín, Pulqui II, Huanquero, Guaraní, Pucará, Pampa (2) y otras. Todas ellas orgullo de la industria nacional, resultados de la inteligencia y dedicación de nuestros ingenieros, técnicos y operarios. A lo que hay que agregar, la investigación y desarrollo tecnológico que se llevó a cabo en el ámbito de la cohetería, con visión hacia lo espacial.
Asimismo, de la misma fábrica nació el denominado IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado). Ello produjo, a partir de 1952, un nuevo polo de desarrollo tecnológico e industrial que transformó aún más el perfil de Córdoba. El emprendimiento se constituyó en “madre de nuestras industrias”, ya que también se hicieron motores, máquinas y herramientas. El valioso emprendimiento le definió a la ciudad una nueva personalidad, proyectada al país y el mundo.
De allí nacieron clásicos de la vida cordobesa, como la moto Puma y sus diversas series; los automóviles Institec, como el Graciela; el tractor Pampa y el inconfundible Rastrojero diesel, este último incorporado todavía hoy, activamente, al paisaje de la Córdoba urbana y rural.
En 1957, la fábrica pasó a denominarse Dinfia (Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas) y luego, esa área de desarrollo y producción se transforma en Industrias Mecánicas del Estado (IME).
El polo industrial dio trabajo a más de 11.000 personas y Córdoba, gracias a ello y su proyección a otras industrias metal-mecánicas que se asentaron a su influjo fue, por largo tiempo, una de las ciudades más industrializadas de Sudamérica.

Desmantelamiento
En 1979, se dispuso el cierre de IME. Comenzaba la paradoja inaceptable del desmantelamiento de la Argentina que ponía valor agregado intelectual y tecnológico a su producción. Con la medida adoptada, se cerraba ese polo de desarrollo y perjudicaron a los trabajadores y al país. Lo pretendían fundar en la ineficiencia, pero los que tomaban la decisión de cerrar la fábrica eran corresponsables directos de lo que pasaba. Después, en vez de un duelo por lo que se hacía, se dio la paradoja que los directivos del momento, hicieron una fiesta cuando terminaron de liquidar IME.
Luego, vendría la segunda impronta desactivadora, en el gobierno de Carlos Menem, cuando se terminó con el proyecto Cóndor, nacido de la inquietud de dominar el espacio. Además, se hizo morir el proyecto conjunto de hacer un avión con Brasil de uso civil, turbohélice de 19 pasajeros, -el CBA 123-. En esa época, el gobierno también otorgó la concesión de la fábrica, por 25 años, a la empresa norteamericana Lockheed. En esa oportunidad la concesionaria lo primero que hizo fue despedir a 800 operarios.
Los años de gestión de la Lockheed fueron un rotundo fracaso, no obtuvo ningún contrato nuevo de peso para nuestra producción y mientras tanto, la empresa norteamericana se apropió, sin costo, de toda la investigación y desarrollo que tenía la fábrica.

Vuelve a producir
En diciembre de 2009, el Estado Nacional estatizó nuevamente la fábrica y se conforma Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA). Allí se anunció que se harían 40 aviones IA-63 Pampa III, se mejoraría el Pucará, que se buscaba avanzar en el proyecto de un avión de la Unasur y sobre la base de un prototipo chino, se construiría un helicóptero. También, en coordinación con la sociedad estatal INVAP (Investigaciones Aplicadas S.E.), se dijo, que se buscaba trabajar en el desarrollo y producción de Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) -drones-.

Pampa III

El 10 de octubre de 2013 fue presentado un demostrador conceptual de la tercera versión del Pampa, por la Fábrica Argentina de Aviones. En una mejora sobre el Pampa II, el Pampa III incorpora dos paneles digitales multi-funcionales adicionales y cascos integrados Targo, que transferirán información del panel de instrumentos a los cascos de los pilotos. El sistema cuenta con modos diurno, nocturno y de simulación que, según Elbit Systems, lo hacen ideal para aviones de caza y entrenamiento. El prototipo voló por primera vez el 18 de agosto de 2015, y fue presentado oficialmente el 18 de septiembre del mismo año.
El programa de desarrollo se divide en dos etapas, la primera es la producción de 18 IA-63 Pampa III, los cuales se producirían en 2017, previendo la entrega de al menos 3 durante el mismo. Cabe destacar que se utilizarán las células que nunca se usaron y están a la espera de su finalización. Se entregaron en diciembre de 2018...

¿Hubo desidia y abandono?
Los objetivos antes referidos están hoy, en gran medida, desactivados, paralizados o se realizan a ritmo muy lento. Y para dolor de todos, el secretario general de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Luis Ortega, ha señalado que “Varios programas de trabajo no se concretaron; se están produciendo chalecos antibalas y vallas, pero no otras tareas relacionadas a la aeronáutica”.
Mientras tanto, el gobierno nacional no plantea una política integral, previsibles y de largo alcance en la temática, con valor agregado de inteligencia argentina y, como en otras ocasiones, buscan encontrar soluciones y acotar gastos, sólo despidiendo trabajadores, lo que es inaceptable.
Para colmo, el Ministro de Defensa de la Nación Oscar Aguad, el 2 de octubre, cuando estuvo en Córdoba para presentar aviones que fueron comprados a U.S.A., declaró que la fábrica debe ser “un gran taller de mantenimiento y reparación de aviones”.

Y se apoderan del desarrollo recibido en herencia....

(1) El proyecto nace en 1946 por iniciativa del gobierno de Juan Domingo Perón, la responsabilidad de llevarlo a cabo recae sobre el Instituto Aerotécnico de Córdoba (hoy Fábrica Militar de Aviones). Juan Ignacio San Martín, el director del Instituto, encarga el diseño a los ingenieros argentinos Cardeilhac E., N.L. Morchio y H.J. Ricciardi.
(2)
El IA-63 Pampa es un avión de entrenamiento avanzado con capacidades de combate, diseñado y construido en Argentina inicialmente por la Fábrica Militar de Aviones (actualmente Fábrica Argentina de Aviones) con la asistencia de la empresa alemana Dornier Flugzeugwerke en la década de 1980. Fue construido para dotar a la Fuerza Aérea Argentina de un nuevo avión de entrenamiento.